Gente que Cuenta

Sahumerios – José Pulido

Natalia Goncharova
Mikhail Larionov
1915

La señora joven que vende sahumerios fragantes deambula entre las mesas del bulevar ofreciendo sus palitos. Carga uno encendido para que la gente sienta la virtud del producto. Ese huele a fresa. Hay los que exhalan una combinación de algo que parece orina con canela.

La señora joven tiene buena apariencia. Debe ganar muy poco con ese comercio. Podría estar trabajando en una fábrica, una oficina, una tienda o en un restaurante, pero conseguir trabajo no es fácil. Los hombres la escudriñan, pasan sus ojos por las caderas, por los senos. Ella permanece seria, tratando de sobrevivir con los sahumerios. Afincada en sus derechos de ser humano. De una persona que tiene un cuerpo para respirar, caminar, dormir, viajar, trabajar, vivir. No es un cuerpo para ser usado por otros como una cosa.

Lleva un bolso enorme en cuyo interior viajan varias docenas de varillas perfumadas. ¿Cuántas necesita vender para ganar lo elemental?. Hay más gente vendiendo que comprando.

Abundan quienes muestran un cartón que indica enfermedad, miseria, o que se requieren colaboraciones para ayudar a varios damnificados. Más abajo de esa escala, están los que centran su esperanza de aluminio en la basura y los que simplemente ansían encontrar una pieza de pollo que se pueda morder.

En alguna parte de la India debe haber miles de mujeres fabricando sahumerios, y su representante individual en estas calles es la señora que propaga las bondades de esos palitos perfumados. “Cómpreme unos para que los buenos espíritus estén con usted”, dice ante un hombre que mira su celular. Él levanta la mirada y se sorprende ante aquella figura. Casi se puede adivinar su pensamiento. Si compra sahumerio va a tener que explicarlo. Las esposas saben.

Para la mujer que vende sahumerios no sólo es difícil obtener un salario digno con esa mercancía tan efímera: también le resulta trabajoso que no la confundan. Le debe costar una barbaridad invocar a los buenos espíritus, con sólo quemar un palito de fresa cuando llega a su casa.

José Pulido
Poeta, narrador y periodista venezolano. (Villa de Cura, Aragua, 1945). Reside en Génova, Italia. Fue director de varias revistas culturales y páginas de arte de los diarios venezolanos más importantes de los 80 y 90. Entre sus poemarios, Los poseídos fue Premio Municipal de Literatura 2000 . Tiene libros de cuentos , entrevistas y biografías , además de 8 novelas . Una de ellas ,El bululú de las ninfas (2007) fue Premio Miguel Otero Silva . Sus poemas están publicados en antologías de lengua española e italiana. Es finalista del premio internacional de literatura Pilar Fernández Labrador 2021, de Salamanca,España.
Jipulido777@gmail.com

del mismo autor

2

Leave a Reply