Gente que Cuenta

Tu estrés y las plantas

Albrechy Dürer, Germany 1503

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Bajar el estrés cultivando un huerto propio no es un consejo superficial. Se trata de una solución práctica y accesible a un problema médico mundial. Una muestra sobre 8000 personas que tenían acceso a parques, jardines y huertos, privados, comunitarios y públicos en Reino Unido,  determinó  que los cambios en la salud de los encuestados  eran notablemente positivos  en quienes  se relajaban en sus  propios jardines o trabajaban en ellos, contra los que sólo pasaban alguna vez  por  esos espacios verdes.

Ayuda a ver a que nos enfrentamos conocer más sobre el estrés.

Se trata de una respuesta fisiológica humana, que viene desde la prehistoria y que se produce al enfrentarnos a situaciones de peligro. En esa época se luchaba por la vida contra un animal, contra  otra persona o al encontrarse en  una situación amenazante o riesgosa.

Hoy el cuerpo reacciona también con estrés ante luchas de origen social:  soledad, desconfianza, no poder adaptarse a los cambios, ante los exámenes de los centros educativos. La angustia por no llegar a tiempo, por las exigencias del trabajo o por los problemas económicos. La práctica de algunas profesiones también conlleva estrés como la de los médicos _ no solamente por la pandemia- La ansiedad media afecta a 70 por ciento de médicos españoles , ansiedad alta a 18 por ciento y depresión  a 5 por ciento debido a la “relación  insatisfactoria con los pacientes” casi siempre originada por el temor a un diagnóstico  equivocado y la falta de apoyo social. Según las estadísticas oficiales francesas tres mil soldados han recibido “ heridas psíquicas “. El suicidio ha crecido entre 5 y 7 % en la última década entre sus empleados públicos.

También hay causas ambientales y físicas como el calor, el frío,  los ruidos, los shocks eléctricos, el aislamiento. Todos estos causantes de estrés se encuentran con frecuencia en las grandes ciudades y una de sus consecuencias es el burn- out, el síndrome de estar quemado.

El   cuerpo responde a la amenaza de igual forma, no importa que ya no estemos en la prehistoria, recibe una  orden del sistema nervioso a las glándulas suprarrenales para que  produzcan la hormona   cortisol.

El cortisol sube el azúcar  en sangre para enviar energía a los músculos y que se hagan más fuertes .  Todos los sistemas corporales se preparan para la defensa y eso tiene consecuencias porque disminuye la cantidad de células que se dedican a combatir enfermedades para dedicar todo el esfuerzo a enfrentar el enemigo físico o mental, real o no.

La abundancia de cortisol aumenta la grasa corporal y nos sube la tensión, se dedican menos células a defender nuestro sistema inmune. Si esta situación es momentánea, como la que se daba cuando se trataba de un tema puramente físico para los cavernícolas, el cuerpo vuelve a la normalidad, pero si continúa y se hace permanente   el cuerpo pierde resistencia antiviral y produce diabetes, obesidad o enfermedades coronarias por la grasa acumulada en las paredes de las venas y arterias. Y esta permanencia es una constante en nuestras ciudades. El estrés se hace constante. No se termina el ruido, el calor, el aislamiento, los enfrentamientos en el trabajo, el bullying en la escuela, la contaminación ni  un largo etcétera.

Los efectos de las actividades al aire libre y del contacto con las plantas son el aumento de los niveles de hormonas que producen placer, las endorfinas, que tienen efectos positivos,   especialmente para personas con problemas de depresión  o ansiedad.

Además, hay hierbas específicas contra el estrés, como la lavanda y   arbustos con flores como las rosas, que   bajan los niveles de cortisol o como la valeriana, planta  que contiene sustancias  relajantes y sedantes del sistema nervioso .

Si cultivamos aumenta el consumo de frutas y baja el de alimentos procesados, lácteos, grasas y carnes, aumenta el ejercicio físico, uno de los típicos remedios anti estrés.  Movemos el cuerpo y nuestro cerebro se  desconecta de pensamientos negativos por varias horas. También da la oportunidad de compartir con otras personas, reforzando los lazos sociales.

Nos ayuda organizar nuestro tiempo para poder atender un huerto, estructurar y  priorizar. Las ciudades agrupan millones de personas en edificios de  hormigón, asfalto y cristales que producen una gran cantidad de calor que se suma al que producen los medios de transporte. En la noche este calor acumulado en las estructuras, se sigue irradiando. Una forma de bajar el calor y el estrés ambiental que produce es aumentar las zonas verdes, que absorben el calor e inyectan humedad. Y aumentarán cuando cada uno se convenza de lo útil y agradable que es sembrar y cosechar.

Para comenzar a sembrar en casa no se necesitan grandes extensiones de terreno, ni la compra de insumos caros. Puede hacerlo comprando semillas o usando las de las frutas y verduras que prefiere y que  desecha todos los días.  Comience con hierbas, que es de los cultivos más sencillos,   luche  amablemente contra su  estrés .

Lucy Gómez es experta en el cultivo de huertos de hortalizas y flores. Es periodista, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción y de la sección política, de varios diarios de Caracas y Valencia,  durante más de veinte años. Luego, se introdujo en el mundo de las plantas a través de la Sociedad Venezolana de Ciencias  Naturales, en donde comenzó como miembro de los comités de bromelias y orquídeas y llegó a ser miembro de su directiva varios años. También fundó la empresa Un Jardín en tu Ventana, que a través de cursos en el Mercado Popular de Chacao, popularizó la idea de los huertos urbanos en Caracas.

En España produjo en colaboración con Mundo Pránico , el programa Semillas Pránicas, por You Tube, sobre el impacto benéfico  de las plantas en nuestra vida y dio clases sobre agricultura urbana entre 2019 y 2020.

 lucygomezponteluis@gmail.com

 

 

 

 

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