Memoria táctil, por Leonor Henríquez
read it in EnglishCerré los ojos y dejé que los recuerdos acudieran a la punta de mis dedos.Por primera vez en muchos años, me di permiso para abrir una compuerta que había estado firmemente cerrada.La de la música.No sé de dónde surgió esa inspiración, quizás del viento, del río, del cielo.Fue como si un torrente de agua se soltara, súbitamente, sobre un cauce silencioso, árido y desierto.Mis manos comenzaron a moverse, recordando caricias, recorriendo caminos de marfil y ébano, bailando al ritmo de mi propia magia.Los años más felices de mi vida regresaron en maravillosas danzas y contradanzas, valses, dulzuras, seis por ochos.Dicen que la alegría recordada, no alegra. A veces todo lo contrario y lo certifico realmente, pero esta vez me sentí autorizada para llenarme de nuevo con la ale...











