Te cuento que…
por Suzan Matteo
Tenía rato con ganas de hablarles de este animalito tan raro y peculiar: el ornitorrinco.
Él es la prueba viviente del humor del Creador, ¿no les parece?
Y es que la naturaleza, en este caso, pareciera que trabajó un viernes a última hora, ya con ganas de irse a casa.
Imagínense la escena: alguien derrama en la mesa de diseño un pato, un castor, un mamífero primitivo y un toque de picardía evolutiva, y decide que, total, ya es fin de semana, así que mejor dejarlo así. El resultado fue este animal australiano que parece broma, pero funciona como un reloj.
Para empezar, pone huevos. ¡Huevos! Esto desconcierta a cualquier persona que jura saber cómo se supone que se debe comportar un mamífero. ¿Se imaginan una clase en Melbourne, por ejemplo, donde el maestro explica las caracterí...












