Gente que Cuenta

Edipo contra el sistema – Victorino Muñoz

Edipo y la esfinge ,
Gustave Moreau
1864

Cuando uno va a una oficina pública o empresa de esas que prestan servicios (en realidad no los prestan, los venden y cobran, bastante caros), sea banco, seguro, a hacer un reclamo por cualquier asunto, un cobro indebido, una suspensión injustificada, la respuesta para todos los problemas es esta: hubo una falla en el sistema. Hay que esperar que se solucione…

 

la respuesta para todos los problemas es ésta: hubo una falla en el sistema. Hay que esperar que se solucione...

Ese “se” me hace temer que no hay personas que corrijan cuando hay fallas. Parece que no, por lo que se deduce de los movimientos de hombros de los empleados de atención al cliente, que insisten en mostrarle a uno las palmas de las manos, como si eso fuera una confirmación de su inocencia. Y en un país donde nadie tuvo nunca la culpa de nada, ni ganas de ocuparse en solucionarse las cosas, hemos encontrado el aliado perfecto para nuestra desidia.

Debe ser que el sistema cobró vida, como la computadora de Terminator, y se maneja a sí mismo. Quién sabe si se autoengendró, sin que nadie interviniera. El sistema acaso sea la causa primera de todas las cosas (por lo menos es la causa de todas las fallas). Es anterior al Big Bang. O tal vez el Big Bang haya sido una falla en el sistema, ahora que lo pienso.

Este asunto de enfrentarse con el sistema se parece al de la esfinge que interpeló a Edipo: nuestro destino está en manos de un ente cuyo pensamiento es incomprensible y monstruoso. Pero, por la resolución de la otra historia, uno puede inferir que esta hasta tenía sentimientos (a diferencia del sistema), porque cuando el futuro Rey de Tebas le respondió correctamente, la esfinge se molestó y se lanzó al vacío. Otros dicen que se asustó y huyó.

No tenemos tanta suerte nosotros cada vez que nos toca enfrentarnos a alguno de los emisarios del sistema en el mundo o cuando directamente tratamos de interpelar al sistema, a través de las plataformas diseñadas para que el usuario trate de resolver por sí mismo el problema. Cada enigma que nos plantea el sistema es más aterrador que el anterior, haciendo que uno tenga ganas hasta de sacarse los ojos, como hizo Edipo al final del drama.

La ventaja para Edipo era que el enigma de la esfinge era uno solo; para nosotros son miles (trate de recuperar un usuario o contraseña, respondiendo las preguntas de seguridad, y verá lo que digo). Como sea, hoy tengo que ir a resolver un problema de ese tipo. Deséenme suerte. Y si luego no les cuento cómo me fue, es por culpa del sistema.

Victorino Muñoz
valenciano, autor de Olímpicos e integrados, ganador del Concurso de Narrativa Salvador Garmendia del año 2012 y Página Roja, publicado en la colección Orlando Araujo en el año 2017.
Foto Geczain Tovar
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