La escapada, por Getulio Bastardo
Tenía que salir de la ciudad, no podía exponerse en ese pequeño pueblo donde todo el mundo se conoce. Él, dirigente gremial con ínfulas de político de alto vuelo, estaba para cosas mayores, llamado para ser grande. Necesitaba desarrollarse, se decía.Estaba pasando por un momento sentimental complejo. Su pareja actual (no le gustaba decir o que le dijeran esposa, porque eso sonaba a prisión a encadenamiento, a ataduras) y él tenían problemas.En realidad nunca o casi nunca habían tenido buenos momentos. Se casó por la necesidad del apoyo económico y político que le brindaba la familia de ella, especialmente el padre, fundador y líder del partido que le apoyaba en la región; así podía dedicarse a la política sin preocupaciones económicas.Ahora se había enamorado de verdad, según pensaba, y ne...




