Escribir a mano,
por Clifford Thurlow
read it in English Escribir a mano en la época de los teclados se ha convertido en una forma de arte, un anacronismo, incluso un acto de anarquía.Cuando escribes con lápiz se huele el grafito, con una pluma, las resinas y la cera. Las palabras que circulan por la página despiertan algo emocional y vagamente nostálgico.Para los monjes zen, pintar es una meditación. Mantienen la punta del pincel, el codo y el corazón en un triángulo perfecto. Esta disciplina permite que el trabajo se dé sin preocuparse por las reglas o la perspectiva. De la misma manera, escribir a mano accede a una parte diferente de tu cerebro y descubre sentimientos que nunca supiste que tenías.Cuando completo una historia o un capítulo de un libro, imprimo las páginas y las leo en la sala de estar en lugar de en mi o...






