Retratos,
por Leonor Henríquez
read it in English Desde pequeña me ha gustado pintar retratos.Mi profesor de entonces, Luis Álvarez de Lugo, insigne pintor venezolano, me enseñó las técnicas, las proporciones de un rostro humano, que se divide en tres zonas: un tercio desde la línea del pelo hasta las cejas, otro tercio desde cejas a la punta de la nariz, y otro más desde esta última al mentón; entre ojo y ojo, la distancia de un ojo imaginario. Las orejas alineadas entre ojos y nariz, y pare de contar.Recuerdo que yo me esforzaba mucho, y al final mi maestro, veía mi creación, me motivaba diciéndome (o mintiéndome) que estaba muy bien y le daba tres brochazos de luz. El retrato cobraba nueva vida. La persona en cuestión, antes mi muy torpe aproximación, de pronto aparecía allí, frente a mí, nítida, viva.Es lo que ...







