News That Matters

Leonor Henríquez

Aguacero, por Leonor Henríquez
99b, Leonor Henríquez

Aguacero, por Leonor Henríquez

read it in English Primero el silencio. En breve, el murmullo de una brisa llena de buenos augurios. Restregar de manos y brazos. Después, el repiqueteo de las gotas. Chasquear de dedos. Una llovizna, que en segundos se transformó en aguacero. Palmas y más frecuentes chasquidos. Finalmente, “palo de agua” con truenos y centellas. Repique de talones sobre la madera del auditorio. Yo me quedé muy quieta, dejándome mojar por esa agua dulce. Lo llaman percusión corporal. La tormenta perfecta. Después, una cascada de voces coralinas, palabras de amor. Empapada hasta el tuétano de una extraña plenitud, cerré los ojos y me dejé arrullar por esas voces femeninas potentes y sonoras; nobles, honestas. Como cada una de esas mujeres del Westwinds Women’s Choir de m...
About the fairies, by Leonor Henríquez
Leonor Henríquez

About the fairies, by Leonor Henríquez

leer en españolSometimes I feel the touch of its transparent wings on my skin.Recently, one of them murmured sweet words in my ear: "Today you are more Carmencita than ever." Carmencita is my mom.They visit me frequently.Some inspire me to cook one of those classic Chupe caraqueños, never like the one made by the endearing Tía Olga. Other take a Ponche Crema with me in December. I see great-grandmothers in some gestures of my grandchildren.Yes, they are my old ladies, my fairies. Those that left their chrysalis and became butterflies of light and are out there playing.A few days ago, two of them, on golden wings, flew to other domains. Camila, my mom's best friend, the two most beautiful women in Los Teques. They are now catching up, telling stories. Camilla was 102 years old.Gitta, my Ger...
About the clouds, by Leonor Henríquez
Leonor Henríquez

About the clouds, by Leonor Henríquez

leer en español"From the point of view of the sky,life is just a passing of clouds.”(Read somewhere)Maybe the sky, from its perspective, couldn’t recognize if what was passing by was a crocodile, a man swimming or a dragon.Variations on the same cloud, according to the points of view of my six-year-old grandson, my ten-year-old nephew and mine (age indefinite).We call it the Cloud Challenge. We photograph and share an interesting cloud and see what it suggests to us. Then, we have a short and productive discussion.Sometimes, I need to make an exercise in abstraction to enter into the infinite imagination of children. I confess that it was hard for me to discover the crocodile and the man swimming, backstroke, to be more precise.In the end, this “cloud sharing” with my little ones reminds m...
La llave, por Leonor Henríquez
85b, Leonor Henríquez

La llave, por Leonor Henríquez

read it in English   Perdí una llave.Una llave importante.Entré en pánico y comencé una desesperada búsqueda.Primero en los lugares más obvios, la cartera, los bolsillos, gavetas, repisas.Intenté conseguir un repuesto, pero nada.Respiré hondo y decidí emprender la búsqueda de manera más serena.Lo peor que podría pasar sería tener que llamar a un cerrajero.Invoqué mi nuevo mantra para este año: todo se resuelve.Con tranquilidad, volví sobre mis pasos desde que empezó el día.Fui deteniéndome en rincones, y mientras lo hacía, me encontré gratas sorpresas, como suele ocurrir, buscando algo, uno consigue otras cosas.Y así fue.Una postal, de puño y letra de mi mamá, Bariloche, 1977.El Romancero Gitano de García Lorca, que me trajo el verso de… se apagaron los faroles y se encendieron los grillos...
Tulipanes, por Leonor Henríquez
84b, Leonor Henríquez

Tulipanes, por Leonor Henríquez

Pensaba que era una especie en extinción.Me refiero a encontrar a alguien que sepa escuchar.En tiempos de dudosos liderazgos, de egocentrismo exacerbado, de satisfacción inmediata, de ruido, ese que nos aturde y ensordece, resulta inspirador conseguir un buen oyente.Tuve la suerte de toparme con uno.Conversamos sobre el tiempo, compartimos pan y vino. También hablamos sobre las flores, las lágrimas y otros misterios.Me escuchó con detenimiento. Sentí que las palabras fluían diáfanas y, para ambos, significaban lo mismo.El tiempo, una ilusión.El pan, tibio y recién horneado.El vino, soleado y fresco.Las flores, alegres.Las lágrimas, saladas.También compartimos silencios elocuentes, a veces no importan las palabras para entenderse.Esta conversación me ayudó a relajarme después de un largo vi...
El invierno, por Leonor Henríquez
76b, Leonor Henríquez

El invierno, por Leonor Henríquez

Se avecinan tiempos gélidos en mi ciudad.En mi tierra se dice ¡Llegó Pacheco! Pero esto es otra liga.Lo más calientico esta semana: -16°C.Es el invierno.El que viene a recordarme, cada año, la poesía del refugio.El gran poeta Baudelaire lo expresa magistralmente: “El invierno evocado es un refuerzo de la felicidad de habitar.” (Dicha Invernal)Después de más de dieciséis años viviendo en estas latitudes, he conquistado un cierto estado de clarividencia para no resistirme, ni quejarme, cuando bajan las temperaturas o arrecia la tempestad.El frio es un contratiempo menor y, al contrario, una oportunidad magnífica de mirar hacia dentro, como dijo Carl Jung en una de mis citas favoritas: “Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia dentro, despierta.”En el invierno me visto para la estació...
El rugido, por Leonor Henríquez
72b, Leonor Henríquez

El rugido, por Leonor Henríquez

En esta época del año los osos se alborotan. Se están alimentando de bayas y preparándose para hibernar el largo invierno canadiense. Hay “bear warnings” en los parques nacionales y recomiendan andar siempre en grupo, hacer ruido y cargar “bearspray”, el cual creo que, en mi caso, mientras veo como se activa, pues me comió el oso. El hecho es que, en estos días salgo a caminar con mucha cautela. Pero esa tarde gloriosa salí sola, porque mi amiga no estaba disponible y en verdad es un parque muy concurrido y seguro. Como estoy paranoica, comencé a escuchar mini-rugidos a cada paso. Primero, un movimiento extraño en un árbol. Los osos saben trepar. Me detuve, pero no. Era una ardilla agitando las hojas del árbol con su alegre cola. Seguí caminando y escuché un movimiento sospechoso entre los...
Relojes viejos,<br/> por Leonor Henríquez
112b, Leonor Henríquez

Relojes viejos,
por Leonor Henríquez

read it in English     En el fondo de una caja polvorienta aparecieron cuatro relojes viejos. Cada uno con el tiempo detenido en una hora diferente.Este detalle de las horas suspendidas a su antojo me produjo un pequeño estremecimiento.En fin, sin darle más terreno a mi imaginación, me los probé de nuevo, todos muy bellos, así que decidí que, al día siguiente los llevaría a cambiarles la batería para poder lucirlos otra vez.Esa noche dormí plácidamente.Al día siguiente desperté con una sonrisa y con el aroma de un humeante y oloroso café reposando sobre mi mesa de noche.Me extrañé un poco, pero en ese estado entre sueño y vigilia, me dejé llevar por esa sensación de plenitud.Me levanté y cuando me miré al espejo casi me da un infarto. Era yo, sí, pero veinte años más joven.Estoy soñando, m...
Memoria táctil, por Leonor Henríquez
111b, Leonor Henríquez

Memoria táctil, por Leonor Henríquez

read it in EnglishCerré los ojos y dejé que los recuerdos acudieran a la punta de mis dedos.Por primera vez en muchos años, me di permiso para abrir una compuerta que había estado firmemente cerrada.La de la música.No sé de dónde surgió esa inspiración, quizás del viento, del río, del cielo.Fue como si un torrente de agua se soltara, súbitamente, sobre un cauce silencioso, árido y desierto.Mis manos comenzaron a moverse, recordando caricias, recorriendo caminos de marfil y ébano, bailando al ritmo de mi propia magia.Los años más felices de mi vida regresaron en maravillosas danzas y contradanzas, valses, dulzuras, seis por ochos.Dicen que la alegría recordada, no alegra.  A veces todo lo contrario y lo certifico realmente, pero esta vez me sentí autorizada para llenarme de nuevo con la ale...
My guests, by Leonor Henríquez
Leonor Henríquez

My guests, by Leonor Henríquez

leer en español   When I have guests over, I try to be a good hostess.That is, be mindful that they feel comfortable, that their drinks are always full, that the food is abundant and delicious.In short, let them feel at home and leave mine with a "full belly and a happy heart".I thought my life was bucolic and solitary, but suddenly I started to do the math and the truth is I get more visitors than I thought.My guests show up spontaneously, without much plan and I appreciate that. The truth is I am an enemy of excessive planning, I think that people's habit of controlling everything cancels out magic; one have to leave space,  for the magic to manifest.My most appreciated guests have the license to show up whenever they want and that's the charm.My mom taught me a “maxima” that I practice ...
Diálogo, por Leonor Henríquez
104b, Leonor Henríquez

Diálogo, por Leonor Henríquez

read it in EnglishNo se trata precisamente de un diálogo Socrático.Pero creo que sí cumple con el concepto fundamental de su metodología: establecer una conversación entre dos o más personas en la cual los participantes son forzados a actuar y pensar críticamente.En este vigoroso intercambio, los protagonistas se presentan en el terreno de juego dispuestos a servirnos sus mejores ideas en movimiento.Los argumentos deben ser ágiles y precisos.Sus intenciones deben llegar a rincones inaccesibles de la psique y del terreno.Los mejores contrincantes, juegan al desconcierto y, en el momento adecuado, sacan la carta del factor sorpresa.El caldeado intercambio produce emociones en los expositores.Duda, frustración y la más peligrosa, el triunfalismo.Como una vez le escuché decir a un fanático, no...
Entrelíneas, por Leonor Henríquez
100b, Leonor Henríquez

Entrelíneas, por Leonor Henríquez

read it in EnglishLeer entrelíneas es trabajo de eso que llaman el sexto sentido.Esa especie de clarividencia que permite inferir una intención velada, un sentido oculto, más allá de las palabras.Pero el domingo pasado, estuve no solo leyendo entrelíneas sino caminando entre ellas.Mi hijo me invitó a una feria de libros usados.Los libros se adueñaron del estadio deportivo (de Curling para más señas, no se puede ser más canadiense)Ahí estuvimos horas, caminando entre callejuelas de clásicos de la literatura universal, historia canadiense, poesía, autores contemporáneos. Encontramos una sección de libros de colección, donde apareció una edición antigua de un libro sobre Bolívar, por Emil Ludwig, encargado por el gobierno de Venezuela a este autor en 1938.En fin, una forma muy táctil de leer,...