Asuntos sin importancia, por Leonor Henríquez
Por fin, después de más de treinta años de trabajar en mi profesión, en Caracas y Canadá, me ascendieron y logré mi posición soñada la cual vino con aumento de sueldo: Gerente General de Asuntos sin Importancia.Esta meta hoy lograda, me la propuse hace más de veinte años, cuando en Caracas, en la empresa de ingeniería donde trabajaba, me tocó ser responsable de la minuta de una reunión con el cliente.La líder de disciplina, Carmen, recuerdo, me enfatizó concienzudamente: anota todo, TODO, lo importante.Tomé libreta y pluma, y afiné mi atención.El tiempo pasaba, se discutía sobre las fundaciones, las tuberías, la excavación, el volumen de concreto y la verdad, nada me parecía particularmente importante.Entonces, como suele sucederme, sucumbí a una de mis ensoñaciones.En ese preciso instante...



