Nuestros doscientos años – Soledad Morillo Belloso
Aunque parezca insólito, yo fui primero a Nueva York que a Carabobo. Fácil explicación. Vivíamos en Maracaibo. Mis idas a Caracas eran en avión. Todos nuestros viajes por tierra consistían en recorridos por el Sur del Lago y Los Andes.
Cuando mis papás armaron nuestra mudanza familiar a Caracas, mi hermana Mercedes y yo fuimos a Nueva York por razones médicas. Pasamos más de un mes allá y volvimos a Venezuela por barco, en el Santa Paula, en travesía desde el puerto de NY hasta el puerto de La Guaira, previo un toque de unas horas en Curazao.
Ya la familia estaba instalada en una casa alquilada en la urbanización Altamira en el este de Caracas. A mí me tomó mucho tiempo adaptarme al cambio.
Tan pronto hubo unos días libres, mi papá organizó viaje por carretera a la finca, La Glor...




