News That Matters

255c

¿Por qué escribo?,<br/> por Soledad Morillo Belloso
Soledad Morillo, 255c

¿Por qué escribo?,
por Soledad Morillo Belloso

Escribo porque hay cosas que no saben quedarse quietas dentro de mí. Las palabras, cuando no encuentran salida, se convierten en presión, en un ruido persistente que exige ser nombrado. Escribo porque callar me resulta más agotador que enfrentar la página en blanco, porque el silencio prolongado termina siendo una forma de desorden interior. Para mí, escribir no es un pasatiempo ni un gesto opcional, sino una necesidad profunda, casi corporal, una manera de respirar cuando el aire escasea. Escribo para entenderme. No siempre sé quién soy cuando empiezo un texto, pero a menudo lo descubro al terminarlo. La escritura funciona como un espejo honesto: no devuelve una imagen complaciente, sino una reveladora, a veces incómoda. En ella aparecen mis miedos, mis contradicciones, mis deseos y ta...
Azules,<br/> por Lucy Gómez
Lucy Gómez, 255c

Azules,
por Lucy Gómez

Siempre paso por esa calle antes de ir a hacer un poco de ejercicio. Hay un muro alto y gris que, un escalón más abajo, luce una alfombra verde con florecitas azules. La última vez, la planta estaba extendiendo descaradamente un zarcillito, con la intención de ir tomando territorio, como hacen todas las rastreras. Esa planta, como todas las que tienen flores azules, es una rareza. Las especies con flores de ese color son solo el diez por ciento de las especies verdes. Las azul pálido son mayoría, porque las de un color intenso se lo deben a variaciones en la composición del suelo donde viven. El pigmento orgánico que las colorea se llama antocianina; del griego, en donde anto significa flor y kyanos, azul oscuro. Es un colorante que se altera en función del sitio donde está. En un me...
Cupones fabulosos,<br/> por José Manuel Peláez
José Manuel Peláez, 255c

Cupones fabulosos,
por José Manuel Peláez

Trato de parecer una persona sociable, pero me sale bastante mal. Siempre recuerdo a Linus, el personaje de Charles Schulz, que decía: “Amo a la Humanidad, es a la gente a la que no soporto”. No idealizo al respecto y sé que se trata de un defecto mío contra el que hay que trabajar. Por eso cuando encontré a la vecina del tercer piso tirada en la entrada del edificio, en medio de un líquido resbaladizo y unas bolsas de mercado, decidí ayudarla a riesgo de que me contara interminablemente lo que le había ocurrido. A duras penas logré incorporarla, recoger algunas de sus bolsas y llevarla a su apartamento. ─ Es mi tobillo… ¡ay…ay!... los cupones, la culpa es de los cupones. Examiné su tobillo que comenzaba a hincharse y me di cuenta de que necesitaba atención médica. Ella seguía cul...
Sabor que acompaña,<br/> por Luis Ascanio
Luis Ascanio, 255c

Sabor que acompaña,
por Luis Ascanio

En mi infancia el aceite de oliva era algo especial. No estaba en todas las casas. Donde lo había, “se comía mejor”, “había con qué”, se dice allá en mi tierra. Lo recuerdo en una lata: Aceite de Oliva El Gallo. En mi casa no era de uso cotidiano, sino casi medicinal. Mi madre nos daba una cucharada cuando nos dolía el estómago, mezclada con sal, ajo machacado, orégano fresco y zumo de limón. Aquello era intenso, pero a mí me gustó desde la primera vez. Había algo profundo en ese sabor que se quedó conmigo. Con los años volví a encontrarlo en otros lugares: en la pizza, en las aceitunas, en los tomates con ajo. Pero seguía siendo un producto distante, difícil de conseguir con certeza. En Venezuela, el aceite de oliva era un lujo que se buscaba con cuidado y cierta desconfianza. Aq...
Química del pensamiento,<br/> por Getulio Bastardo
Getulio Bastardo, 255c

Química del pensamiento,
por Getulio Bastardo

¿Alguna vez se han preguntado cómo logra el cerebro cumplir con todas sus funciones? Algunas parecen elementales, como el reflejo rotuliano: ese movimiento involuntario en el que el médico, con un pequeño martillo de goma, da un golpecito en la rodilla y nos hace levantar la pierna. En este proceso interviene un arco reflejo simple, donde la señal viaja de una neurona sensorial a una neurona motora. Sin embargo, la complejidad aumenta cuando entramos en el terreno de las emociones. Cuando un hecho triste asalta la memoria, el rostro se ensombrece, el corazón se acongoja y puede brotar una lágrima. Por el contrario, un recuerdo alegre nos ilumina con una sonrisa espontánea. En estos casos, ya no hablamos de un circuito simple, sino de redes de miles de neuronas interconectadas y estru...
Te cuento que…<br/>por Suzan Matteo
Suzan Matteo, 255c

Te cuento que…
por Suzan Matteo

Ayer, 9 de mayo, se celebró el Día Mundial de los Calcetines Perdidos. Pues sí: hay un Día para eso. Y no digan que es una frivolidad, porque hay pocos hechos tan constantes y misteriosos como la desaparición de una media en la lavadora. Uno mete dos y sale una. Aquí, por ejemplo, tengo una bolsa llena de calcetines «viudos». Medias abandonadas, esperando que algún día aparezca la compañera, como Penélope esperando a su amor en la estación. Las medias nacieron mucho antes que la moda. En la prehistoria, el ser humano se amarraba pieles en los pies para no congelarse. Los griegos inventaron luego los sykhos, hechos con pelo de animal, y los romanos los perfeccionaron para que sus soldados no terminaran con los pies helados en el gélido norte. Los egipcios tejieron calcetines con la pu...