Alquimia,
por Leonor Henríquez
read it in English “Era chiquita y bonita, como la flor del almendro…”Mi papá me recitaba ese poema larguísimo, de Manuel de Góngora, cuando yo tenía cuatro años.Yo no entendía nada, pero me gustaba la parte que decía:“Tijeritas de oro y plata, tris, tras, tris tras…”Reflexionando hoy sobre las razones que me han llevado a escribir, concluyo que desde pequeña he ido de la mano de la poesía, la cual ha sido y sigue siendo, mi refugio y compañía.En mi adolescencia, mi primer despecho amoroso lo superé con aquel poema de Julio Flórez:“…tú eres espuma, yo mar, que en sus cóleras confía; me haces llorar, pero un día, yo también te haré llorar...”Después, cuando tuve a mis hijos, Maternidad, de José Pedroni:“Mujer, en un silencio que me sabrá a ternura, durante nueve lunas crecerá tu cintu...






