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Leonor,<br/> por Luli Delgado
Luli Delgado, 274d

Leonor,
por Luli Delgado

ler em português        No recuerdo cuándo fue que comenzó a escribir para el Atril, porque mi memoria la recuerda desde siempre. Tampoco llevo la cuenta de las veces que me agradeció por la obra de arte que escogí para su texto, o las veces que me dijo que para ella escribir era un desafío semanal y leer cada edición, la compañía de su desayuno de los domingos.Le preocupaba muchísimo que a su texto le sobrara o le faltara algo.“Leonor, quédate tranquila, que lo vamos a revisar”.Y entre entrega y entrega terminamos por hacernos amigas. Las mujeres somos así. Los hombres pueden pasarse años conociéndose, pero ni siquiera saben cuántos hijos tiene el otro. Las mujeres, en cambio, ya a la segunda nos sabemos los nombres de la familia entera, lo que hacen y dejan de hacer. En fin, la conexión ...
Bendito apagón,<br/> por Victorino Muñoz
Rafael Victorino Muñoz, 274d

Bendito apagón,
por Victorino Muñoz

Entre los momentos más gratos de mi infancia se encuentran algunos relacionados con los apagones. Decir esto tal vez hará enarcar las cejas a más de uno, si no es que me grita que soy un insensato o algo peor; porque si hoy día hay un gran motivo de queja es este de quedarse sin electricidad por varias horas. Pero, déjenme que les cuente. Como les debió suceder a muchos de ustedes – contemporáneos o coetáneos – viví mi infancia en una época en la que había no más de tres canales de televisión, con programación poco variada, por no decir a veces detestable. Además, solo teníamos un pequeño aparato en blanco y negro para toda una familia de ocho miembros. De este modo, cuando se interrumpía el servicio eléctrico en las noches, no había mucho que lamentar. Y es que, por otro lado, comen...
El marino (II),<br/> por Getulio Bastardo
Getulio Bastardo, 274d

El marino (II),
por Getulio Bastardo

Continuación de El marino I No tenía otra opción más que caminar. Ya la noche estaba casi completamente cerrada. No era un hombre temeroso pero los recuerdos de las leyendas, cuentos o mitos que se habían tejido alrededor de la carretera le provocaron cierta aprehensión El camino estaba recién enderezado y asfaltado. En cada cierto tramo se veía al borde de la carretera una cruz en señal de la muerte accidental de algún paisano. Cuando menos lo esperaba, se vió acompañado de otro caminante, era un hombre moreno alto, vestido de blanco, incluso su sombrero era de ese color. Se dio cuenta de su presencia al volver la mirada hacia el frente después de haber estado extasiado un rato, viendo cómo la luna llena emergía del mar. Con el rabillo del ojo lo vio y volteó completa...
La querida incertidumbre,<br/> por José Manuel Peláez
José Manuel Peláez, 274d

La querida incertidumbre,
por José Manuel Peláez

La pantalla en negro era como un cadáver laqueado; brillante, inmóvil y sin esperanza. Yo jugaba a no entender lo que había ocurrido, pero lo sabía perfectamente. Un pico eléctrico producto de una tormenta había asesinado a mi laptop. Por supuesto culpé al cambio climático, a la red eléctrica del edificio, a la municipalidad y a la vecina del quinto que me asustó con sus gritos. Pero olvidarme de desconectar el aparato apenas despertó la tormenta no me hacía culpable a mí. A la mañana siguiente, ayudé al técnico a abrir la puerta de su local y no le dejé ni preparar café antes de que hiciera la autopsia. Julián accedió porque fuimos compañeros de bachillerato y alguna vez intervine para que mi hermana saliera con él. No había nada que hacer, varias líneas de la tarjeta madre se habían q...
Reparar, reparar…, <br/> por Lucy Gómez
Lucy Gómez, 274d

Reparar, reparar…,
por Lucy Gómez

Yo creía, ingenua de mí, que tras operarme la miopía —un problema que me perseguía desde niña— podría al fin olvidarme de los lentes. Y es cierto: ya no los necesito todo el tiempo. Ahora logro leer hasta los letreros más pequeños a diez metros de distancia, pero de cerca… olvídense. Me quedó un astigmatismo de concurso. Así que visité la óptica más cercana para hacerme un par "para leer". En mi ingenuidad, pensé que serían tan resistentes como los de antes (¡tuve unos que me duraron cuatro años!). Pero estos nuevos tuvieron una vida corta: se les salió una pata y en la óptica se negaron a repararla. Dijeron que un muelle roto obstaculizaba el proceso y que era más sencillo cambiar la montura completa. Además, me cobraban casi lo mismo que unos nuevos. Con bastante desconfianza, prob...
Te cuento que… <br/> por Suzan Matteo 20/9
Suzan Matteo, 274d

Te cuento que…
por Suzan Matteo 20/9

Hay platos que alimentan. Hay otros que reúnen a la familia, provocan discusiones y, en casos extremos, acaban con amistades. La paella pertenece a esta última categoría. Cada 20 de septiembre, como hoy, se celebra el Día Mundial de la Paella, homenaje al plato más universal de la gastronomía española, específicamente valenciana. Nació en los alrededores de l’Albufera de València, entre arrozales, huerta y fuego. Había arroz, verduras, agua, leña y animales disponibles. Así que alguien, probablemente con hambre, decidió ponerlo todo junto en una sartén. ¡Y ya! Se cree que fue allí en el siglo XVI, aunque las primeras referencias documentales aparecen en el XVIII. «Paella» significa sartén en valenciano y procede del latín «patella». El plato tomó el nombre del recipiente. Tardaron si...