News That Matters

Alfredo Behrens

Hay carbón que no arde, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Hay carbón que no arde, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsQueen Loretta es una serie, disponible en Netflix, que vale la pena ver aunque no sea pretenciosa. La serie es polaca y sigue un camino relativamente familiar. Por un lado, tenemos los contrastes entre mundos pequeños, xenófobos, homofóbicos y un mundo más grande y evolucionado; por otro lado, tenemos el de las dificultades de quien quisiera moverse en ambos mundos pero que percibe rechazos en ambos. En términos de contrastes y dificultades, la película tiene mucho con lo que muchos inmigrantes podrían identificarse. Pero en Queen Loretta hay un giro adicional que evitaré para no crear un spoiler.A diferencia de muchas películas de Europa del Este de mediados del siglo XX, pienso aquí en Cenizas y Diamantes (1958) de Andrzej Wajda o Trenes Rigurosamente Vigilados (1966) de ...
Fofocas famosas, por Alfredo Behrens
54c, Alfredo Behrens

Fofocas famosas, por Alfredo Behrens

leer en españolNos tempos das Kardashians vale lembrar que houve um tempo em que se fofocava sobre cientistas.Foi o caso da Marie Curie quando teve um affaire com o ex-aluno de seu marido Pierre. Embora Pierre já tivesse morrido, o amante de Marie era casado; infeliz, mas casado. Sua esposa descobriu as cartas da Marie pedindo que ele se divorciasse e, enfurecida as enviou para um tabloide parisiense.Houve semanas de desordens frente a casa da Marie, durante as quais tudo foi dito sobre ela, até mesmo argumentou-se que ela era judia e uma destruidora de lares franceses. Tal foi a onda que se levantou contra ela, que o comitê do Nobel sugeriu que não aparecesse para receber o prêmio que lhe haviam concedido porque teria de apertar a mão do rei da Suécia e seria ruim se ele recebesse a mão d...
Ser o no ser, reconsiderado, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Ser o no ser, reconsiderado, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsOigo decir, como si fuera pecado, que somos lo que comemos. Incluso podría serlo. Soy mucho más pesado hoy que cuando dejé de crecer en altura. Pero me niego a pensar que tiene algo que ver con lo que comí. Esa mousse de chocolate, esa nata montada a mano, esas pancitas de monjita, nada de eso puede ser pecado.Pero lo cierto es que la balanza muestra un cierto desequilibrio. Entonces, como la oruga, ¿seremos lo que comemos? Si ella, con esa dieta tan monótona, se convierte en una hermosa mariposa, yo todavía tengo esperanza. Con tanta barriga de monja que he trazado, yo no debería terminar en una polilla, ¿verdad?Si no hubiera espejos al emerger de la crisálida, ser mariposa o polilla no haría mucha diferencia. Es que no sé dónde terminará mi crisálida cuando me despidan.Si...
Ingenioso, no loco, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Ingenioso, no loco, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsCervantes escribió que el Quijote era ingenioso, no que estaba loco. Podía sí, hacer "discretas locuras", pero esto no significa que estuviera loco.Que sus locuras fuesen discretas significaría hoy que serían comedidas o prudentes. Pero arremeter contra molinos de vientos no sería un comportamiento comedido, ni mucho menos prudente, pero sí podría interpretarse como un comportamiento insensato, quien sabe hasta jovial, o mismo hasta juvenil.Probablemente Cervantes seguía la lógica de Erasmus en su Elogio da Locura, libro que bien pudiera haber sido traducido como el Elogio del Disparate. Tal vez la locura del Quijote sea tan solo un error de traducción del latín, idioma en el que Erasmus escribió Encomium Moriae.Por ejemplo, sólo en un arrebato disparatado nuestros padres p...
O lado escuro da Lua, por Alfredo Behrens
50b, Alfredo Behrens

O lado escuro da Lua, por Alfredo Behrens

ler em espanholDizem que a solidão é má conselheira. Acho que eles estão certos. Um milhão de anos atrás, um sujeito estava mais solitário do que o sino da velha igreja. Estudava para o doutorado em uma universidade saxã onde, ao chegar, recebeu algumas instruções de seu tutor. No final delas o tutor também explicou que eles se cumprimentariam, se dando as mãos, duas vezes durante a sua estadia: a primeira vez já havia acontecido havia alguns minutos, e a segunda seria quando esse sujeito fosse embora de vez. Assim, ele percebeu que naquele lugar não haveria lugar para o amor.Mas, sedento de amor, o sujeito se apaixonaria pelas mulheres mais próximas; num supermercado conheceu a mulher paquistanesa de pele branca e longos cabelos negros. Ela era bonita e muito inteligente, mas se não fosse...
Extraños que se hablan, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Extraños que se hablan, por Alfredo Behrens

ler em português El metro, como un ascensor, parece ser una máquina de inhibición. Aunque ambos pasajeros están un poco apretados, la gente se ignora. Esto en muchos países, no en Portugal. El portugués es capaz de entablar una conversación con alguien que no conoce, incluso si sabe que la conversación no continuará porque sería raro que se volvieran a encontrar. Sabemos que los portugueses ganan poco, pero donde todos ganan poco, no hay brechas sociales. Quizá por eso los portugueses se sienten como un hermano de sus compañeros de metro, y por eso pueden iniciar, a la menor insinuación, una conversación entre iguales. Ilustraré, con un solo caso, pero he vivido varios similares. Estaba sentado en un área del vagón del metro donde dos pares de asientos están uno frente al otro. La dista...
Estranhos que se falam, por Alfredo Behrens
47a, Alfredo Behrens

Estranhos que se falam, por Alfredo Behrens

leer en español O metrô, como um elevador, parece ser uma máquina de inibição Embora em ambos os passageiros estejam algo ensardinhados, as pessoas se ignoram mutuamente. Isso em muitos países, não em Portugal. O português é capaz de entabular uma conversa com quem não conhece, mesmo que saiba que a conversa ficará sem continuação porque seria raro eles voltarem a se encontrar. Sabemos que o português ganha pouco, mas onde todos ganham pouco não há abismos sociais. Tal vez por isso o povo português se sente irmão do seu colega passageiro de metrô, e por isso pode iniciar, à menor deixa, uma conversa entre iguais. Ilustro, apenas com um caso, mas já vivi vários semelhantes. Estava sentado numa área do vagão do metrô dessas em que dois pares de poltronas ficam uma frente a outra. A distân...
Los rusos y nosotros, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Los rusos y nosotros, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsCreo que ser ruso es algo muy serio. No es sólo un tema de pasaporte. Esa gente es parte de una civilización que incluso nos dio mucha vida. Si no me crees, piensa en su literatura, así sea Ana Karenina, o incluso Guerra y Paz. ¡O aún en su poesía, Anna Akhmatova es mi favorita! Pero si la literatura no es lo tuyo, ¿qué tal la música de los rusos? En mi infancia escuché un vinilo de Rimsky Korsakov hasta que la aguja se fue para otro lado. ¿No te gusta Scherezade? ¿De los Cuadros en una exposición de Mussorgky? ¿Tampoco? ¿Qué hay de pintores como Chagall, Malevitch o Kandinsky? ¿Tampoco te gustan? ¿Qué tal el baile? Tuve la suerte de estar en el Bolshoi, ¡una maravilla! ¿También nos desentendemos cuanto al baile? ¿Películas entonces? No hablemos de Ensenstein, que es difíci...
Alfredo Behrens

Cuidado con lo que clicas, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsCuando era chico me ponían contra el marco de una puerta donde medían mi progreso por la vida marcado mi altura a la fecha. Uno se mudaba de casa poco y ahí mismo quedaba el registro de nuestra vida a lo largo del tiempo.Ahora uno puede medir las fases de su vida por la publicidad que uno recibe por la Internet. Esta a mi me agarró maduro ya. Inicialmente recibía publicidad para extender mi pene. Siempre tuve la impresión de que alguna sinvergüenza me habría vendido.Pero más adelante me enviaban remedios para disfunción eréctil. Ahora ya ni eso, sólo recibo propagandas sobre las más variadas prótesis, muchas sobre aparatos auditivos, otras sobre implantes dentarios.Ya no me pregunto gran cosa, pero tiemblo al pensar que un día pueda comenzar a recibir propaganda de tumbas, ...
Agite antes de usar, por Alfredo Behrens
39b, Alfredo Behrens

Agite antes de usar, por Alfredo Behrens

leer en españolNa fila do cinema ele me agarrava por trás e beijava os lábios que eu ávida lhe oferecia. A verdade é que nem sei que filme fomos ver, mas valeu a pena sair com ele naquele domingo chuvoso, até que Soledad nos pegou.Lá estava eu, deixando-me beijar, quando vi que atrás de nós na fila estava Soledad com seu marido Juan. Fazia um tempo desde que eu tinha visto a Soledad, a gente meio que nos perdemos de vista durante bastante tempo. Acho que ela fingiu não me ver, mas fiquei entorpecida e tentei disfarçar ajeitando o cabelo com as mãos e alisando a minha saia. Felizmente, a porta da sala de Cine Arte se abriu e rapidamente entramos naquela salinha escura onde pensei que ninguém me veria. Mas certamente Soledad já tinha me visto na fila.Soledad não demorou a confirmar. No dia s...
Reloj cucú – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Reloj cucú – Alfredo Behrens

ler em portuguêsPara fumar apenas un cigarrillo, Marta se plantó bajo el umbral de la puerta del restaurante donde cocina. Fue justo cuando las campanas de la iglesia comenzaron a doblar al mediodía. Marta tiene una sonrisa brillante, de esas que invitan a una buena charla, y la interpelé:- "¿Cómo ha sido tu vida?"Si Marta hubiera sido hombre, habría repasado sus éxitos. Pero Marta es mujer y optó por mapear su vida afectiva:— “Me casé a los 23 años y al poco tiempo tuve a mi único hijo, ahora de 18 años. Fui feliz, pero enviudé después de diez años de matrimonio”. Sin dejar de sonreír, y mirando hacia la calle, prosiguió:— “Tuve otras paradas, pero llegué a pensar, como en esa canción brasileña, que los buenos hombres se habían acabado”. Y con un ligero encogimiento de hombros, continuó:—...
Ambos desviamos la mirada – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Ambos desviamos la mirada – Alfredo Behrens

ler em portuguêsCaminaba por una acera del centro de Oporto al encuentro de un poeta amigo. La acera era de esas que de tan estrechas mal cabe una persona caminando y uno prefiere hacerlo contra la pared para evitar los coches. No era como para dejarme llevar por mis pensamientos, pero en eso estaba cuando de pronto me encontré con la mirada de una mujer que solo revolvía con el tenedor su plato de arroz mientras hacía que oía una vez más la perorata del compañero a la mesa.Porque la acera era muy estrecha y su mesa era contra la ventana del restorán, sólo unos palmos separaban mis ojos de los suyos. Pero me bastó ese instante para entender a esa mujer y ambos desviamos la mirada, como que reconociendo que esa intimidad nos era prohibida.Aún sobrecogido por la experiencia la compartí con m...