News That Matters

Alfredo Behrens

Preguiça imperial – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, edición 6

Preguiça imperial – Alfredo Behrens

leer en españolLi recentemente que não fazer um esforço para pronunciar corretamente o nome estrangeiro de um aluno pode constituir uma forma de micro agressão étnica. E pode ter muita verdade.Na minha escola meu pai tinha um colega chamado Samuel Moreira. Acontece que o diretor inglês da escola não conseguia pronunciar o Moreira e perguntou ao aluno se ele tinha outro sobrenome. E foi assim que o colega do meu pai entrou para a história como Sam Acosta, em homenagem ao sobrenome de sua mãe. "... o diretor inglês da escola não conseguia pronunciar o Moreira e perguntou ao aluno se ele tinha outro sobrenome" Bem, uma geração depois eu estava, no que deveria ser uma reunião social com o diretor da mesma escola, ele também inglês. Sam Acosta se aproximou de nós e quando soube que o n...
Cine sin butacas – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 9a

Cine sin butacas – Alfredo Behrens

Francia descubrió el cine y alrededor de ella surgieron grandes producciones mudas. Lo de la mudez es importante porque al ser mudas las películas tenían un mercado mundial. Todo el mundo podía disfrutar de El Viaje a la Luna, de Georges Méliès. Cuando en 1928 se agregó sonido a las películas, se le fragmentó el mercado al cine europeo. Ahora, además de ver las imágenes los espectadores necesitaban entender lo que los actores decían, y algunos de ellos tenían voces chillonas, o acentos extranjeros. De esto último era el caso de Greta, la Garbo. Películas habladas significaban plateas menores para los idiomas menos hablados. El cine se fue convirtiendo en anglófono y las producciones cruzaron el Atlántico donde las plateas eran mayores. El cine se fue convirtiendo en anglófono y las ...
Os papagaios comeram ele – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 8a

Os papagaios comeram ele – Alfredo Behrens

Entre arte e tecnologia está a pessoa, que pode ficar mais de um lado que do outro. Observe que na terra de Michelangelo existem oficinas de artesãos que usam robôs para esculpir Pietàs  de qualquer tamanho, inclusive em mármore de Carrara.Juan é o meu caso de artista engaiolado pelo mercado. Desde menino Juan queria ser pintor e para comer pintava paredes. Mas acabou embrulhado nos papeis de parede e passou a vender quadros na feira de domingo. Ele pintou de tudo e comia melhor. Mas o que ele mais vendia eram pinturas de papagaios na selva. Eram bonitas, bem coloridas. Acontece que alguém colocou Juan nos guias turísticos e ele virou celebrity. Acontece que alguém colocou Juan nos guias turísticos e virou celebrity. Pelo menos entre os turistas que visitavam o Rio de Janeiro e ...
Se lo comieron los loros – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Se lo comieron los loros – Alfredo Behrens

Entre el arte y la tecnología está la persona, que puede pender para un lado o para el otro. Fíjate que en la tierra de Michelangelo. Hay oficinas de artesanos donde se emplean robots para esculpir il Pietà de cualquier tamaño, y en mármol de Carrara. Juan es un caso de artista enjaulado por el mercado. Desde chico quería ser pintor, y para comer había pintado hasta paredes. Pero acabó enrollado por los papeles de pared y pasó a vender cuadros en la feria de los domingos.  Pintaba de todo y comía mejor. Pero lo que más vendía eran cuadros de loros en la selva. Le salían bien, muy coloridos. Resulta que alguien metió a Juan en las guías para turistas y se tornó celebrity. Resulta que alguien metió a Juan en las guías y se tornó celebrity. Por lo menos entre los turistas que visitaban ...
Pereza imperial – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Pereza imperial – Alfredo Behrens

ler em português Recientemente leí que no hacer el esfuerzo de pronunciar correctamente el nombre extranjero de un alumno podría constituir una forma de micro agresión étnica. Y puede tener mucho de verdad. En mi escuela mi padre tuvo un colega de nombre Samuel Moreira. Resulta que el director inglés de la escuela no conseguía pronunciar Moreira y le preguntó al alumno que si tendría otro apellido. Y así fue como el compañero de mi padre pasó a la historia como Sam Acosta, por el apellido de su madre. "…el director inglés de la escuela no podía pronunciar Moreira e le preguntó al alumno si tenía otro apellido" Pues bien, una generación más tarde estaba yo, en lo que debería ser una reunión social, junto al director de la misma escuela, él también inglés. Se nos acercó Sam Acosta y...
Las brujas de Macbeth ya lo sabían – Alfredo Behrens
Edicao5, Alfredo Behrens

Las brujas de Macbeth ya lo sabían – Alfredo Behrens

De chico iba a la escuela a pie y tenía hacer un camino algo más largo para evitar una pandilla que había en la esquina de mi calle. El camino no era mucho más largo, pero no me gustaba tener que hacerlo para evitar a la pandilla. Descubrí que uno de los pandilleros era el responsable por hacer las compras de su casa y que para llegar al almacén tenía que pasar por el territorio de un amigo mío. Fue cuando se me ocurrió establecer una alianza con ese amigo, él hostigaría al muchacho en su camino al almacén, como su pandilla la hacía conmigo camino a mi escuela. Así, el muchacho hostigado por mi amigo se convertiría en mi aliado dentro de la pandilla de la esquina, tal vez dando lugar a una tregua que me permitiera acortar mi camino a la escuela. Parece cosa solo de niños, pero algo así ...
Princesa tupinambá – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Princesa tupinambá – Alfredo Behrens

ler em português Recién llegado de Montevideo a Rio de Janeiro, yo no entendia nada. Literalmente nada. No era sólo el portugués lo que no entendía. Había llegado durante el Carnaval y caí en una procesión de la Banda de Ipanema. Digo que era una procesión porque no sabía qué nombre darle, pero eran un par de millares que bailaban atrás de una banda.  La mitad no tenía ropa casi, y no parecía importarles. Entre un empujón y otro avisté una medio que rubia. Me fui acercando, nos sonreímos y hablamos algo. Era de San Pablo, estaba ahí por unos días, llegué a tomarle la dirección del lugar donde se alojaba, pero resulta que otra me agarró y me dio un beso que me dejó sin aliento. Al volverme hacia la rubia, ya no estaba. Seguí bailando porque le estaba agarrando el gusto a la cosa y, total, ...
Al amor comprado, dalo por perdido
Alfredo Behrens

Al amor comprado, dalo por perdido

Alfredo Behrens ler em português Muchas de las personas que aceptaron un nuevo trabajo el año pasado no lo estaban buscando: alguien vino y se los ofreció. Esto se tornará más frecuente al pasar la pandemia, cuando la disputa por talento en el mercado de trabajo se torne más competitiva. Hasta ahora las empresas han tenido básicamente dos opciones para llenar cargos: contratar en el mercado o promover internamente. El problema es que los que llegan de otra empresa pueden tardar más de dos años en desempeñarse tan bien cuanto los empleados que cambiarían de función dentro de la misma empresa.  Eso según estudios norteamericanos. El otro lado del mismo problema es que quien se queda en una empresa podrá demorar más del doble en alcanzar una paga semejante a la que accede quien ha sid...
Ao amor comprado, dê-o por perdido
1a, Alfredo Behrens

Ao amor comprado, dê-o por perdido

Alfredo Behrens Muitas das pessoas que aceitaram um novo emprego no ano passado não estavam procurando por ele - alguém veio e os ofereceu. Isso se tornará mais frequente com o passar da pandemia, quando a disputa por talentos no mercado de trabalho se tornar mais competitiva. Até agora, as empresas tinham basicamente duas opções de preenchimento de vagas: contratar no mercado ou promover internamente. O problema é que aqueles que vêm de outra empresa podem levar mais de dois anos para ter um desempenho tão bom quanto os funcionários que mudariam de função dentro da mesma empresa. Isso de acordo com estudos norte-americanos. O outro lado do mesmo problema é que quem fica em uma empresa pode levar mais do que o dobro do tempo para atingir uma remuneração semelhante a quem foi contratado de...
Penélope y la prueba del arco – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 3a

Penélope y la prueba del arco – Alfredo Behrens

Cuando estudiante de doctorado en Cambridge, hace unas cuatro décadas, me tocó un escritorio en el famoso Cavendish Laboratory. En un cruce de corredores vi, en un grupo conversando, un pelirrojo alto y delgado y me llamó la atención su meneo femenino al hablar. Unos meses más tarde podría haber jurado que en pub lo vi maquillado y de pelo largo y suelto. Inclusive tuve la impresión de que desvió su mirada al percibir que lo había visto. Pero, quien sabe no fuera la misma persona, y que, como su meneo, fuese apenas una impresión fugaz. Solo que, al volver de las vacaciones encontré sobre mi mesa un memorándum del laboratorio indicando que al Sr. John Fulano de ahora en adelante debería llamársele por Srta. Joan Fulana. Un colega de escritorio me explicó que durante mis vacaciones el pelirr...
Penélope e o teste do arco – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Penélope e o teste do arco – Alfredo Behrens

Quando estudante de doutoramento em Cambridge, há umas quatro décadas, me tocou uma mesa no famoso Laboratório Cavendish. Em uma encruzilhada de corredores eu vi, em um grupo conversando, um ruivo alto e magro que me chamou a atenção pelo seu meneio feminino ao falar. Poucos meses depois, eu poderia ter jurado que o vi novamente, desta vez num pub, com maquiagem e longos cabelos soltos. Tive até a impressão de que ele desviou o olhar quando percebeu que o tinha visto. Mas quem sabe não fosse a mesma pessoa, e que, como seu meneio, foi apenas uma impressão passageira. Só que, quando voltei das férias, encontrei na minha mesa um memorando do laboratório afirmando que o Sr. John Fulano de Tal de agora em diante devia ser chamado pelo nome Srta. Joan Fulana de Tal. Um colega de escritório me c...
Princesa tupinambá – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 2c

Princesa tupinambá – Alfredo Behrens

leer en español Acabado de chegar de Montevidéu ao Rio de Janeiro, não entendia nada. Literalmente nada. Não era só o português que não entendia. Cheguei no Carnaval e caí numa procissão da Banda de Ipanema. Chamo de procissão porque não sabia que nome dar aos dois mil que dançavam atrás de uma banda. A metade quase não tinha roupas e ninguém parecia se importar com isso. Entre um empurrão e outro avistei uma meio loira. Aproximei-me, sorrimos e conversamos alguma coisa. Ele era de São Paulo e estava no Rio para o primeiro Carnaval dela. Mal consegui pegar o endereço do lugar onde ela estava hospedada quando outra me agarrou e me deu um beijo que me tirou o fôlego. Quando me virei para a loira, ela havia sumido. Continuei dançando porque estava pegando gosto da coisa e o endereço da...