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Depende de quién lo escribe, por Luli Delgado
66a, Luli Delgado

Depende de quién lo escribe, por Luli Delgado

 No se me ocurre ninguna historia que no tenga personas como protagonistas. Inclusive, cuando de pequeños nos leían La estrellita traviesa o El conejito que cantaba, el elemento humano es siempre un requisito indispensable para cualquier narración. Ahora bien, dependiendo de quién y cómo se escribe, le concedemos una categoría diferente. Si nos topamos con una trama elaborada, con pinceladas perfectas, de gran sabiduría o impresionante reflexión, estamos frente a una obra maestra. Si es más simple, más rasa y de todos los días, entonces es material para la novela de las tres. Tomemos por ejemplo el tan común despecho amoroso, que dependiendo de si cae en las manos de Neruda, de Corín Tellado o de Thomas Mann, va a tener un tratamiento diferentísimo y un público ídem. Pero en e...
Agüita de babandí, por Victorino Muñoz
66a, Rafael Victorino Muñoz

Agüita de babandí, por Victorino Muñoz

  Cuando era niño escuchaba mucho la expresión “echar agüita de babandí”, para referirse a panaceas milagrosas que curaban casi todo, sobre todo males que en realidad no existían. Según algunas enciclopedias que he consultado por ahí, el babandí es un arbusto del oriente del país, a cuyas raíces se atribuyen propiedades afrodisíacas. Luego, me sorprende pensar que un remedio para el amor pueda curar otras cosas, o casi cualquier cosa. Tal vez es porque cuando estamos enfermos de amor también nos enfermamos de todo y viceversa. Pero, noto que me estoy poniendo cursi y me estoy desviando del tema. Lo que quería decir, y el porqué recordé la expresión, es que cada vez que veo el fútbol, y más específicamente cada vez que veo que hay un futbolista tirado en la grama, quejándose de...
El psiquiatra, por Leonor Henríquez
66a, Leonor Henríquez

El psiquiatra, por Leonor Henríquez

De vez en cuando visito a mi psiquiatra.Su expresión es adusta y su silla dura.Pero sus ojos son del color del tiempo, a veces transparentes, otras veces  de un azul intenso, como zafiros.Su sonrisa es ancha y horizontal, pero amable.Y lo más importante, sabe escuchar, sin interrumpir. Sus silencios salvan, rescatan.En todos los naufragios de mi vida, mi fiel psiquiatra siempre ha venido al rescate.Y a propósito de esos naufragios luminosos, comparto una de las mejores definiciones del amor que he leído, “Amor: Hacerse a la mar con disposición al naufragio.” (Fernando Reyes Heroles, Abecedario)Hace poco hice una cita, por nada en particular, solamente para conversar y ver de color estaban sus ojos ese día.Me vestí y salí al encuentro.Esta vez me recibió fríamente, pero esa brisa helada que...
Dip dos Elfos Alentejanos, por Ana Vidal
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Dip dos Elfos Alentejanos, por Ana Vidal

leer en español  Falo-vos hoje da minha prima Catarina. A Catarina é uma mulher das Arábias. Não. Reformulo: A Catarina é uma mulher das Neves Eternas. Também não. Reformulo: A Catarina é uma mulher das Estepes. Ainda não. Reformulo: A Catarina é uma cidadã do Mundo. Assim é que é. Chamamos-lhe Catarina, a Grande, porque é pequenina e esperta como os Duendes, misteriosa e sábia como os Druidas, frágil e poderosa como os Elfos, bela e imprevisível como as Valquírias, simultaneamente Filha e Mãe de todos os seres que povoam as florestas que guardam as suas raízes. É na mágica Irlanda que elas estão, ainda intactas, lançando-lhe no vento um apelo eterno. Chegou-nos um dia, envolta ainda nas insondáveis brumas das lendas celtas, a desafiar o sol e o azul inebriante deste reino do Sul. E ...
Un merengue con Cleopatra, por Alejandro Moreno         
66a, José Alejandro Moreno Guevara

Un merengue con Cleopatra, por Alejandro Moreno         

A pesar de que Cleopatra no sabe nada de la reina egipcia por la cual le pusieron su nombre, siempre se ha sentido una Diosa. Su dulce altivez parece emanar del mismísimo nombre que lleva con orgullo y devoción. Nada le impide ser una diva envuelta en un halo de sensualidad trepidante. Ella es un volcán de estrógenos y picardía. Hace ya nueve años que perdió su pierna derecha. Nadie sabe exactamente qué pasó. Como siempre ocurre en estos casos, hay demasiadas versiones. Unos dicen que estaba en el yate de unos millonarios y que cayó borracha por la borda y la hélice del motor le masticó la pierna como si fuera un monstruo enfurecido. Otros dicen que en un ritual satánico su pierna fue ofrendada al mismísimo. Lo cierto es que está allí con su prótesis de tecnología alemana, siendo...
Un editor estresado, por Álvaro Ríos
66a, Álvaro Ríos

Un editor estresado, por Álvaro Ríos

Julio —el editor—, y yo, estábamos sentados frente a frente. Él revisaba papeles al mismo tiempo que atendía llamadas telefónicas. Yo lo miraba de vez en cuando. Me distraía moviendo el manuscrito de mi novela de una mano a otra. Luego de una hora creí que dialogar era un caso perdido, como si mirar la ciudad a través de la breve abertura de las persianas fuera la única forma de existir. En eso se iba la mañana cuando de pronto el Cesita, quien se percibía locuaz y de muy buen humor, irrumpió en la oficina. —Épale mi llave —dijo mirando al editor—, aquí traigo mi nueva novela, así que puedes elaborar el cheque del adelanto que me prometiste. —¿Novela? ¿Cuál novela? —Pues, la más reciente, de la que hablamos la vez pasada… El editor arrugó la frente: —¿La vez pasada? ...