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José Alejandro Moreno Guevara

El Golfo, por Alejandro Moreno
52c, José Alejandro Moreno Guevara

El Golfo, por Alejandro Moreno

En la Angoleta el sol es más pícaro que el carajo. Y por eso antes de salir ya te empieza a lanzar duro. El bote de Plácido parece ser lo único que se mueve en el agua a esa hora de la madrugada que sueña con morir. Plácido es un hombre de mar y enfila su bote hacia Cumaná. Estar en el medio del mar con él es una aventura tranquila. El ruido del motor es música en el amanecer. Ya se ve Cumaná cerquita y aparece una escolta de delfines cuando empiezan a apagarse las luces de Caigüire y hacen su aparición los muchachos buenos de la mar con sus lomos grises y el ritmo dulce de su coreografía. El sol está terminando de salir y aquí está Cumaná.Pues resulta que no lo soñé porque el olor a gasoil no se sueña.del mismo autor 
La timidez de Marcelo, por Alejandro Moreno
54c, José Alejandro Moreno Guevara

La timidez de Marcelo, por Alejandro Moreno

Marcelo Capozzolo es un muchacho muy tímido, tanto, que su desbordante simpatía personal a veces está arrinconada por esta timidez. No le gusta el fútbol. No lo odia, pero le da mucho fastidio verlo, sentirlo y vivirlo como lo viven su hermano Ariel, sus primos y mucha gente con la que comparte.Sin embargo, no es momento de pensar en la gente de Buenos Aires. Sólo quiere disfrutar de los Roques. Le angustia un poco pensar que su semana allí pase rápido. A Marcelo le parece que Yurubí es bellísima, la ha visto un par de veces en la posada y sabe que es la mujer más bella que ha visto desde que llegó a Venezuela. Quisiera perseguirla con la vista cada vez que se le aparece, por supuesto no se atreve.Una noche ve un grupo de jóvenes viendo hipnotizados el televisor. Allí está también Yurubí v...
El jobito, por Alejandro Moreno
51a, José Alejandro Moreno Guevara

El jobito, por Alejandro Moreno

Casi nadie lo sabe pero el poeta Ramos Sucre era amante del jobito. Ciertamente nadie pudiera pensar que él fuera fanático de una fruta que solamente se ve en una temporada muy corta en Cumaná. Y uno pudiera preguntarse si le gustaban las frutas de temporada corta por qué no fue fanático de la ciruela. El caso es que le gustaba el jobito y nadie sabe por qué. Es probable que alguna noche tomara una escudilla de peltre, pusiera veinte jobitos y empezara a comer hasta saciar sus ganas. Nadie puede estar seguro de que lo hiciera pero  habiendo escrito todo lo que escribió uno llegaría a pensar que sí lo hizo.del mismo autor 
Kimberly, por Alejandro Moreno
50b, José Alejandro Moreno Guevara

Kimberly, por Alejandro Moreno

Kimberly se ha empeñado en operarse los senos. Nadie en la parte alta de San Blas, sector Las Casitas, se ha operado los senos. El ímpetu hormonal de sus diecinueve años es una energía tranquila pero simétricamente avasalladora. Ha decidido ser TSU en Aduanas. Baja las escaleras y sabe que su barrio es una droga poderosa. Nadie que no haya bajado esas escaleras tres mil y pico e veces como ella sabe que es así. Está más alegre esa mañana y no sabe exactamente por qué. Vibra con particular emoción sin explicación. Nadie sabe que cuando la noche caiga con neblina y todo sobre Propatria Kimberly va a estar muerta, mucho menos ella. Pero allí en ese instante, bajando por la escalera la alegría es un sol absoluto. Se sabe que nada destruye la alegría del instante. Todo allí es Kimberly soñando ...
La decisión de Chúa, por Alejandro Moreno
49a, José Alejandro Moreno Guevara

La decisión de Chúa, por Alejandro Moreno

Había que ver lo enamorados que estaban Guevarita y Chúa. La gente decía que era un amor como el de las películas. Y la verdad es que eso muy pocas veces suele ser una ventaja. Guevarita y Chúa no habían hecho el amor nunca.Sin embargo ambos se deseaban con locura. Era como se decía en los libros románticos: "un fuego abrasador los consumía" . Sólo se veían un rato los viernes en la noche y otro ratico el domingo en la mañana. Y ese tiempo era suficiente para ellos. Nadie los había visto siquiera tomarse de la mano y mucho menos darse un beso.Una noche de lluvia Guevarita desapareció, nadie lo vio más. Obviamente no era la primera vez que un hombre desaparecía de la vida de una mujer. Chúa se quedó quieta, no lloró ni lo buscó. Sabía que la vida sIgue. Una noche su nieta Adelaida le dijo: ...
Josafat, por Alejandro Moreno
48b, José Alejandro Moreno Guevara

Josafat, por Alejandro Moreno

Se escuchan los pasos de Josafat desde varios metros a la redonda. Es la primera vez que entrará a Isnotú. Visitar el santuario se ha convertido en una obsesión tímida, si es que puede decirse que existe tal cosa. Ya cerca de la placa conmemorativa que recuerda que allí nació el doctor José Gregorio Hernández, Josafat cae postrado ante la estatuilla. Las lágrimas recorren sus mejillas, como si de una historia cursi se tratara. En un gesto de genuino agradecimiento entrelaza sus manos dando gracias a Dios y, por supuesto, al doctor José Gregorio. Ya siente el alivio de tener su nueva condición. No ha sido fácil, pero sus súplicas al doctor han dado resultado. Ha decidido que seguirá siendo "Josafat"; desde niño le gustó su nombre bíblico. Y le parecía que cualquiera, fuese hombre, mu...
El olor a pólvora, por Alejandro Moreno
47a, José Alejandro Moreno Guevara

El olor a pólvora, por Alejandro Moreno

Después de treinta años Ezequiel Aristiguieta vuelve a la libertad. No sabe a ciencia cierta cómo ha soportado tanto tiempo allí. La verdad es que fueron quince sin poner un pie en la calle, y los otros quince podía salir, pero, eso sí, debía pernoctar en el "centro penitenciario", como lo indica la formalidad burocrática.Ezequiel es un tipo tranquilo. No debió pasar tantos años preso, pero a veces la vida y sus vueltas nos conducen por caminos muy crueles. Ahora está de nuevo libre. Piensa en ese montón de películas en donde un tipo sale de la cárcel a buscar venganza, perdón o a alguien del pasado que le debe algo. Él no quiere vengarse, ni tampoco cobrar una vieja deuda, ni siquiera busca perdón. Ha pasado, él mismo, muchos años perdonándose.Cerca de las tres de la tarde llega a la habi...
Una curiosidad inagotable, por Alejandro Moreno
46b, José Alejandro Moreno Guevara

Una curiosidad inagotable, por Alejandro Moreno

A sus nueve Stéfano años tiene una curiosidad inagotable. En aquella Roma un poco despedazada va descubriendo el mundo a cada rato. Le encanta el ruido del motor de los jeeps americanos.De pronto de uno de esos jeeps sale un sonido que no había escuchado antes. Una música que lo arropa con calidez. Stefano se acerca al jeep fascinado. Es la primera vez que escucha esa música. Sinatra pasea sobre los compases del swing. Y allí se queda para siempre. Ya ha decidido que será cuando sea grande.del mismo autor
Pan andino fresquecito, por Alejandro Moreno
40a, José Alejandro Moreno Guevara

Pan andino fresquecito, por Alejandro Moreno

 Dicen que las chiripas son más fuertes que el odio, pero definitivamente el odio que había en el corazón de Douglas Bracho no era un juego. Siendo muy niño había sufrido un maltrato que lo atormentaba hasta el día de hoy. Esos correazos de su padre Armindo Bracho habían sido apenas la punta del iceberg, un maltrato que, cada cierto tiempo le bamboleaba las emociones y lo descomponía. Y era entonces allí cuando emergía ese odio vertical que se instalaba en el corazón. Sin embargo, todo aquello, era atenuado con un espíritu compasivo, muy dulce y sosegado.Douglas Bracho, no había causado todavía daño físico alguno a ninguna persona. Todo lo contrario, siendo una energía poderosa, Douglas la sacaba de sí convertida en otra cosa, a veces ni él mismo sabía cómo hacía. Pero ese odio estaba allí...
La locura de escribir – Alejandro Moreno
36b, José Alejandro Moreno Guevara

La locura de escribir – Alejandro Moreno

La novela arrancaba con un halo de ternura que lo conmovió casi desde la primera línea. Avanzaba como cayendo en un abismo tranquilo, como si en aquellas páginas estuviera su vida. Esto lo contaminaba de tal manera que era imposible sustraerse a esa toxicidad. Ya había sucumbido a la noche del asombro. Cuando se percató ya había chocado la madrugada insomne con el alba. Solo halló con tristeza las últimas líneas de la novela: el primero de enero había aterrizado. del mismo autor
Yeiker está preocupado – Alejandro Moreno
31a, José Alejandro Moreno Guevara

Yeiker está preocupado – Alejandro Moreno

Yeiker está preocupado. El niño ha tenido fiebre los últimos tres días. Sin embargo como ya está bastante mejor, él y Yamileth han decidido llevarlo para el preescolar. No deja de pensar en que hace tres años y medio cuando su hijo era un bebé estuvo a punto de morir. Va pensando en la promesa que hizo a José Gregorio Hernández y que fue a Isnotú y anduvo  de rodillas por unos dos kilómetros. Promesa esta que le dejó secuelas en las rodillas.En eso está pensando cuando recibe una llanada. Debe atender,  es su jefe. La llamada finaliza y Yeiker debe dejar al niño en el colegio para asistir a la reunión pendiente con su jefe.Llega al encuentro con su jefe, quien le explica que es la dueña de una panadería de Los Palos Grandes y que ya la familia va a pagar el rescate, que eso está hablao...Y...
Al Brasil con el Principito – Alejandro Moreno
28b, José Alejandro Moreno Guevara

Al Brasil con el Principito – Alejandro Moreno

Nairú Manaure es la más pequeña de sus hermanos. Su belleza es una mezcla de serenidad y de inquietud hormonal. Está decidida a irse a trabajar de Maturín para Brasil. En la agitada vida de su barrio la Guaricha se siente extraviada. Y pese a que está temerosa de irse de su casa está decidida a hacerlo.Una mañana agarra sus pocos coroticos y decide agarrar camino a Manaos. El terminal de Maturín es una gallera sin ningún concierto y ya a las tres horas Nairú va rumbo a Santa Elena de Guiarén  y de alli a Manaos.En las manos lleva su bolso, una botellita de agua y un ejemplar de El Principito. Nairú tiene mucho miedo y lo siente en el cuerpo. No sabe que le espera en Brasil. Toma el ejemplar de El Principito y sigue leyendo en la página 46, que fue donde se quedó la última vez.del mismo aut...