News That Matters

Alfredo Behrens

Parafraseando o Papa no Canadá, por Alfredo Behrens
58c, Alfredo Behrens

Parafraseando o Papa no Canadá, por Alfredo Behrens

 leer en españolRecentemente o Papa Francisco viajou ao Canadá no que ele chamou de uma peregrinação penitencial. Foi um ato de contrição motivado pelos abusos perpetrados por mais de um século, por agentes da Igreja Católica contra populações indígenas, em especial as crianças. O belíssimo discurso do Papa podia ser interpretado à luz de tantos outros atropelos ao longo do tempo; não apenas pela Igreja Católica, nem só contra as crianças. Por isso eu tomei a liberdade de parafrasear o ato de contrição papal no seguinte poema, inspirado, muito de leve, na técnica de blackout poetry. Na sua versão mais estrita, blackout poetry consiste em construir um poema unicamente selecionando as palavras que sequencialmente aparecem num texto maior. Um exemplo muito exitoso desta técnica é livro Recons...
O ursinho de pelúcia, por Alfredo Behrens
56b, Alfredo Behrens

O ursinho de pelúcia, por Alfredo Behrens

leer en españolO menino teria uns sete anos e cara de quem ainda se mijava nas calças. Num braço ele segurava um ursinho de peluche e com a outra mão agarrava a saia da mãe, quem estava de pé e comprando uma peça de acém no açougue do supermercado. O açougueiro estava prestes a cortar a peça quando apareceu um homem de meia idade que, em voz alta e na frente das pessoas que faziam a fila no açougue, pediu perdão a ela. Como que não era com ela, a mulher com o olhar indicou ao açougueiro que queria mesmo que ele cortasse a peça de acém. Mas, o homem voltou a interromper pedindo perdão, agora em voz ainda mais alta. Todos os presentes começavam a ficar inquietos, sobretudo a mulher à qual este homem pedia perdão. O menino começou a puxar da saia da mãe pedindo para irem embora. O açougueiro ...
Há carvão que não arde, por Alfredo Behrens
55b, Alfredo Behrens

Há carvão que não arde, por Alfredo Behrens

leer en españolQueen Loretta é uma série, disponível no Netflix, que vale ver mesmo não sendo nada pretensiosa. A série é polonesa e trilha um caminho relativamente conhecido. Por um lado, temos o dos contrastes entre os mundos pequenos, xenófobos, homofóbicos, e um mundo maior e mais evoluído; por outro, o das dificuldades de alguém que gostaria de transitar nos dois mundos, mas que percebe rejeições em ambos. Nisto dos contrastes e das dificuldades, o filme tem muito no qual muitos imigrantes poderiam se identificar. Mas em Queen Loretta há um twist adicional que evitarei para não criar um spoiler.Ao contrário de muitos filmes do Leste Europeu de meados do século passado, penso aqui em como Cinzas e Diamantes (1958) do Andrzej Wajda, ou Comboios Rigorosamente Vigiados (1966), de Jiří Men...
El lado oscuro de la Luna, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

El lado oscuro de la Luna, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsDicen que la soledad es mala consejera. Creo que tienen razón. Hace muchos años este hombre estaba más solo que la campanada de la una. Estudiaba para su doctorado en una universidad sajona donde al llegar recibió de su tutor algunas instrucciones, al final de las cuales le explicó que se saludarían estrechándose la mano dos veces durante su estadía: la primera vez ya había ocurrido hacía unos minutos, y la segunda sería cuando partiera definitivamente. Así mismo. Así se dio cuenta que en ese lugar no habría lugar para el amor.Pero sediento de amor se apasionó de lo más próximo que encontró; una paquistana de tez blanca y largo cabello negro. Era bonita y muy inteligente, pero de no haber sido por su soledad no habría sucumbido a ella tan rápidamente y tan hondo. Sin embarg...
Um baú de lembranças, por Alfredo Behrens
49a, Alfredo Behrens

Um baú de lembranças, por Alfredo Behrens

ler em espanhol Nos anos 80, um grande amigo do Rio de Janeiro me pediu um favor: levar um baú para os Estados Unidos. O baú era enorme, naqueles nos que, em épocas marítimas, os americanos colocavam a vida. Além disso, era muito pesado, estava cheio, disse meu amigo, dos pertences de uma de suas mulheres. Americana ela, apaixonada, o seguira ao Rio. Como tantas paixões, esta também cumpriu seu ciclo, e quando o deixou, pediu-lhe que enviasse o baú para um endereço de onde foi devolvido. Aquele baú estava esperando há uma década na casa do meu amigo. Ele ainda não sabia para qual endereço enviá-lo, mas descobriria, acreditava, contanto que eu o mantivesse comigo nos Estados Unidos. Quando recebi o endereço da ex do meu amigo optei por enviar uma carta para a mulher, buscando confirmar o ...
Para onde vão quando partem?, por Alfredo Behrens
46b, Alfredo Behrens

Para onde vão quando partem?, por Alfredo Behrens

leer en españolPrimeiro dia no novo emprego. Sala indefinida, com janela voltada para o prédio vizinho, com paredes de tijolos escuros. Na minha sala, há uma cadeira, mesa e computador. Sua tela está vazia, como se ninguém nunca a tivesse usado.No entanto, quando abri uma gaveta, me deparei com alguns Kit-Kats. Kemosabe! Sinal de vida! Alguém teria se sentado nesta cadeira antes de mim. A sala agora parecia mais viva. Como não fazia ideia do que se esperava de mim, decidi formar uma imagem do meu antecessor com o que havia deixado nas gavetas.Os Kit-Kats deixados na gaveta seriam uma ração de sobrevivência? Ou será que essa pessoa gostava deles para si. Se gostava deles, os deixou porque fugiu, sem tempo para levá-los consigo? Se em vez disso os Kit-Kats fossem uma ração de sobrevivência, ...
Salvoconducto: ¿Cuánto?,  por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Salvoconducto: ¿Cuánto?, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsHabía pasado una semana en la capital de aquel país africano escapándome de las balaceras, pero no conseguí escaparme de los microbios. Muy debilitado ya me iba del país y terminaba de pasar por el control de pasaportes del aeropuerto, cuando se me interpone un nativo de túnica algo blanca, pero que aun así contrastaba con el color de su piel. Y con aquel inconfundible aire burocrático de quien encontró un gil, me demandó:¿Certificado de vacuna contra la fiebre amarilla?Le dije que lo había mostrado al entrar y que sin él no podría haber entrado al país.Sin más, y con aquel aire inconfundible de perro-con-un-hueso-en-la-boca, empuñó una jeringa de dimensiones veterinarias, con una gruesa aguja herrumbrada, y sin más se ofreció a vacunarme ahí, en el zaguán. A lo que le esgr...
Alfredo Behrens

¿Por qué aprender a escribir?, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsEn los países más creativos en publicidad hay más premios Nobel.Cada sociedad tiene mecanismos para asignar sus talentos. Algunas sociedades privilegian la creatividad, otras menos. Aquellas que deprecian la creatividad eventualmente dejan de innovar, porque al pagar menos a sus creativos, desalientan la inversión en actividades que los emplearían.Las actividades creativas pueden ser individuales como la poesía, o colectivas como la publicidad. Los creativos individuales florecen como flores jasmincillo, crecen en cualquier lugar. Les basta tierra, sol y agua. De ahí que Chile y Portugal, ambos productores de buenos vinos, tengan premios Nobel de Literatura, aunque tanto Chile como Portugal aparecen cerca del final del ranking en creatividad publicitaria.Tanto en Chile como...
Profané una tumba sin pasar a la Historia, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Profané una tumba sin pasar a la Historia, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsNo sé si conocen el dictado: "si a una mujer se le mete una idea en la cabeza, para sacársela es más fácil cortarle la cabeza".Como la quiero con cabeza, accedí acompañarla al cementerio, parada final del autobús, porque tal vez allí encontraríamos la piedra plana y pesada donde  fijar un juguete vistoso que ella quería instalar aquí y ahora.Al llegar al cementerio ella enlistó luego al sepulturero Joaquín, que acababa de abrir un agujero donde mañana enterrarían a alguien. “Ojalá que ya muerto!”, dije, a lo que Joaquín señaló dónde estaba siendo velado.Mi mujer, que no pierde una oportunidad para rezar, allá se fue a rendirle honores con un padrenuestro al muerto, mientras que yo seguía a Joaquín que prometía una piedra como la que queríamos.De pronto apuntó a una piedra q...
Agítese antes de usar, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Agítese antes de usar, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsEn la fila del cine él me agarraba por detrás y me besaba los labios que yo ávida le ofrecía. La verdad es que ni sé que película fuimos a ver, claro que valió la pena salir con él en aquel domingo lluvioso, hasta que Soledad nos pilló.Ahí estaba yo, dejándome besar, cuando vi que detrás nuestro estaba Soledad con su marido Juan. Hacía tiempos que no la veía, nos habíamos perdido el rastro. Ella hizo como que no me vio, pero yo me entumecí y busqué disimular, arreglándome el cabello con mis manos y alisando mi falda. Afortunadamente se abrió la puerta de la sala del Cine Arte y entramos rápido a aquella salita oscura donde creía que nadie me vería. Pero seguro que Soledad ya me había visto en la fila.Soledad no demoró en confirmármelo. Al día siguiente no se aguantó y tempr...
Tragados por la noche, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Tragados por la noche, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsCuando chico, yo tenía primos que vivían en una ciudad del interior. No quedaba muy lejos, pero se tardaba mucho en llegar en autobús. Además, en invierno los días eran muy cortos. Por eso a veces llegaba de noche a la ciudad de mis primos. Pero lo que importa es que de tanto en tanto un pasajero pedía para bajar antes de mi destino. Yo no entendía cómo el tipo sabía cuándo pedir para bajarse, porque afuera estaba completamente oscuro. Pero luego el autobús se estacionaba en la carretera y las luces interiores se encendían y con eso yo podía ver desde la ventana unos metros más allá de mi ventana. El conductor salía con el pasajero, abría la bodega, el pasajero agarraba sus bolsas y comenzaba a caminar. En pocos pasos la noche lo absorbía y ese pasajero desaparecía para sie...
Engolidos pela noite, por Alfredo Behrens
38a, Alfredo Behrens

Engolidos pela noite, por Alfredo Behrens

leer en españolQuando pequeno, eu tinha primos que moravam no interior do país. Nem era muito longe, mas levava um bem tempo chegar lá de ónibus. Ainda por cima, no inverno os dias eram muito curtos. Por isso, as vezes eu chegava na cidade dos meus primos à noite. Mas, o que interessa é que as vezes um passageiro pedia para descer antes do meu destino. Eu nem sabia como o sujeito sabia quando pedir para descer, porque do lado de fora era um breu interminável. Mas aí ónibus estacionava na estrada e ascendia as luzes de dentro e com isso dava para eu enxergar da janela uns metros além da minha janela. O motorista descia com o passageiro, abria o bagageiro, o passageiro pegava o seu e começava a andar. Em poucos passos a noite o absorvia e esse passageiro desaparecia para sempre, pelo menos p...