El mata chino, por Getulio Bastardo
La lectura de El Matachín de Cantaura (*), me hizo recordar un nombre parecido, pero más trágico.Al lado de la medicatura donde hice medicina rural, vivía un señor procedente de Trinidad, Pierre se llamaba. Le decían brujo y él afirmaba que tenía comunicación con los espíritus.De 65 años, piel morena, de estatura baja y andar despacio y sigiloso, una calvicie bien pronunciada rodeada de canas enroscadas. Hablaba español, por supuesto con acento inglés; un día me invitó a su santuario en la casa donde vivía; me hizo entrar sin zapatos en una habitación alfombrada, con poca luz y cargada de imágenes, entre ellas muchas flores donde destacaba un ramo de rosas rojas sobre fondo negro, una foto grande del sistema solar y del horóscopo y otras cosas.Me mostró una pequeña pirámide de cristal, la ...








