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Leonor Henríquez

Between the lines, by Leonor Henríquez
Leonor Henríquez

Between the lines, by Leonor Henríquez

leer en españolReading between the lines is the work of what is called “Sixth Sense”.That kind of clairvoyance that allows us to infer a veiled intention, a hidden meaning, beyond words.But last Sunday, I was not only reading between the lines but walking among them.My son invited me to a used book fair.The books took over the sports stadium (Curling to be exact, you can't be more Canadian)We were there for hours, walking through alleys of classics of universal literature, Canadian history, poetry, contemporary authors. We found a collection books section, where we spotted an old edition of a book about Bolívar, by Emil Ludwig, commissioned by the Venezuelan government to this author in 1938.In short, a very tactile way of reading, leafing here and there, phrases taken on the fly, poems to...
Café descafeinado, por Leonor Henríquez
97b, Leonor Henríquez

Café descafeinado, por Leonor Henríquez

read it in EnglishMi esposo británico, y curiosamente amante del café y no del té, solía decir que tomar café descafeinado era como escuchar silent music.Eso de la música silenciosa pareciera un absurdo radical, pero hace poco viví un fugaz episodio que me ilustró, o más bien me arrulló este concepto con inusual elocuencia.Sucedió en el purgatorio.Ese lugar de tránsito, donde se está y no se está en ninguna parte.Un recinto donde las ánimas arrastran sus pesados lastres con rueditas. Un espacio colapsado donde se espera, con paciencia infinita, el turno de volar. Un lugar solo soportable porque alberga la promesa del Paraíso. En mi caso Punta Cana.Un lugar ruidoso.Sí, adivinaron, es el aeropuerto, lo más parecido al purgatorio aquí en la tierra.Después de una espera de muchas horas, llegué...
Un ratón azul, por Leonor Henríquez
94b, Leonor Henríquez

Un ratón azul, por Leonor Henríquez

read it in EnglishEl proyecto más importante que tengo en estos días es tejer un ratón azul.Y ustedes se preguntarán ¿Qué tiene esto de interés?Ninguno, probablemente.Según Julio Cortázar, tejer es una buena excusa para no hacer nada.Pero yo diría que para tratarse de “no hacer nada” es bastante trabajoso.Con dos agujas y estambre azul, tengo que formar una cabeza, un cuerpo, dos orejas, dos ojos, una nariz, una boca, dos brazos, dos patas y una cola (ya me cansé con solo enumerarlo). Una creación de magnitud bíblica, casi.Así como aquella Penélope tejía y destejía su espera, yo aquí en mi particular Odisea, practico virtudes que no poseo, la paciencia y la perfección.A veces tengo que desbaratar y recomenzar.Otras veces la cuenta no me cuadra y comienzo a descorazonarme.Dejo pasar algunos...
Puertas, por Leonor Henríquez
89b, Leonor Henríquez

Puertas, por Leonor Henríquez

read it in EnglishDesde mi ventana, fui testigo de un misterio.No me fijo mucho en quien entra y sale a mi alrededor, pero ese día me pareció que la persona que entraba por la puerta esa noche, a pesar de que traía la misma vestimenta, un abrigo color naranja imposible de pasar por alto, era diferente a la que salió en la mañana.Había algo en su caminar, en su postura, en la manera de insertar la llave.Sí, definitivamente, otra persona.No le di mucha importancia al asunto, pero los días que siguieron, al escuchar la puerta, me asomaba, y para mi sorpresa, cada día era una persona la que salía y otra muy diferente, la que regresaba.A veces cambiaba el abrigo, quizás para despistarme, pero era como si hubiese un nuevo inquilino, cada mañana y cada noche.El misterio no es muy difícil de resol...
The impostor, by Leonor Henríquez
Leonor Henríquez

The impostor, by Leonor Henríquez

leer en español  It sounds like the title of a soap opera.But I think it was more of a betrayal of my subconscious.I can explain.I always wanted to be a doctor. I remember that, when I told my father, a great otolaryngologist from Caracas, my desire to study medicine, perhaps with the intention of protecting me, he told me: Oh daughter, it is a very hard profession, you see a lot of pain and death.He didn't have to say more, for me to decide to study engineering.So, I did it.However, my admiration for the medical sciences and doctors, those great professionals who, with their kindness and wisdom, dedicate their lives to relieving "suffering humanity", is immense.And so, this was my brief immersion in this other universe.It happened in a clinic in Barcelona, ​​where I stayed for a couple of...
El espejo, por Leonor Henríquez
83b, Leonor Henríquez

El espejo, por Leonor Henríquez

Hace poco me regalaron un espejo. No es un espejo cualquiera, como ese otro al cual me asomo de reojo, para que no me asuste el paso de los años. Este es multidimensional y de altísima definición. Fue así como lo descubrí. Me acomodé en mi butaca, se apagaron las luces y se hizo un gran silencio. En breve comenzaron a aparecer brillos cegadores, reflejos de bronce, vientos de los bosques de Viena, sombras y claros de luna. Un ruiseñor canta a lo lejos. En mi espejo pude ver reflejados glorias y miserias; pasiones y furias; venganzas, dolores y pérdidas. Amor, ternuras… Todo ello transformado en gran belleza. Andantes, fortes, pianos, pianissimos. Allegro Maestoso. Luego de dos horas, se encendieron las luces del magnífico auditorio y estallaron los aplau...
El Maratón, por Leonor Henríquez
73c, Leonor Henríquez

El Maratón, por Leonor Henríquez

Estoy entrenando para correr un maratón. Así como lo oyen. El problema es que tengo casi todos los músculos atrofiados. La motivación para correr este maratón en particular, creo que es la misma que tienen todos los maratonistas y que, una ranchera muy conocida define muy expresivamente: “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar…” Hoy en día, se promueve hasta el cansancio (literalmente) el fitness, la actividad física, la necesidad de estar en movimiento. Y con mucha razón realmente, “mens sana in corpore sano”. Correr, pedalear, nadar, saltar, competir, tantos verbos activos que, de sólo nombrarlos, ya quedé cansada. Yo en verdad prefiero caminar. Sin embargo, estoy decidida a correr este maratón, y entrenaré sin descanso, pero sin derramar una sola gota de ...
Cintura cósmica, por Leonor Henríquez
67b, Leonor Henríquez

Cintura cósmica, por Leonor Henríquez

 No hay distancia más larga que hace un minuto atrás…dicen.Es el tiempo que se fue.Cronos, el implacable.Pero los griegos también nos dejaron a Kairós, el que no tiene tarde ni temprano, sino textura de miel y olor a madrugada.Al final, en esta etapa de mi vida opero en un largo y plácido etcétera y mis horas las marca uno de esos relojes derretidos de Dalí.Pero hace poco, me puse a ver un programa, muy interesante realmente, sobre el espacio, mecánica cuántica, telescopio Hubble, y me atacaron las dudas.De repente no supe si vivo en el presente, en el futuro, en un holograma, en una cinta, en una cuerda, o en un túnel hecho por gusanos que supuestamente son pasadizos secretos para entrar a otras dimensiones.  No sé si el universo es finito, o no; si se expande o se comprime; si existe, o ...
El psiquiatra, por Leonor Henríquez
66a, Leonor Henríquez

El psiquiatra, por Leonor Henríquez

De vez en cuando visito a mi psiquiatra.Su expresión es adusta y su silla dura.Pero sus ojos son del color del tiempo, a veces transparentes, otras veces  de un azul intenso, como zafiros.Su sonrisa es ancha y horizontal, pero amable.Y lo más importante, sabe escuchar, sin interrumpir. Sus silencios salvan, rescatan.En todos los naufragios de mi vida, mi fiel psiquiatra siempre ha venido al rescate.Y a propósito de esos naufragios luminosos, comparto una de las mejores definiciones del amor que he leído, “Amor: Hacerse a la mar con disposición al naufragio.” (Fernando Reyes Heroles, Abecedario)Hace poco hice una cita, por nada en particular, solamente para conversar y ver de color estaban sus ojos ese día.Me vestí y salí al encuentro.Esta vez me recibió fríamente, pero esa brisa helada que...
Mi animal espiritual, por Leonor Henríquez
63c, Leonor Henríquez

Mi animal espiritual, por Leonor Henríquez

Ayer me comí a mi animal espiritual.Mi hija me lo recordó después de haber disfrutado inmensamente una hamburguesa de bisonte.Uups.Sí, hace tiempo que el bisonte me eligió para ser mi animal espiritual. Su significado es fuerza, abundancia y calma interior. Y sí, ellos lo eligen a uno.Por mucho tiempo pensé que yo era buey, por ser mi animal del horóscopo chino, pero también ya hace rato que me liberé de la carga y no pienso aceptar más, si puedo evitarlo.Mis hijos y amigos se ríen de mi cuando les hablo del tema.Mi hijo dice que su animal espiritual es el mapurite y un buen amigo bromea diciendo que el de él es el chipi chipi (molusco diminuto que se come en sopas en Venezuela). No hay nada risible en el tema, pero igual me hacen gracia sus comentarios.Para muchas culturas ancestrales y l...
La curita, por Leonor Henríquez
61a, Leonor Henríquez

La curita, por Leonor Henríquez

A veces no sé dónde me duele.Es fácil equivocarse.Y eso me recuerda un chiste que dejo para el final. (La distancia más corta entre dos cuerpos no es la línea recta, es el sentido del humor)Pues bien, el sábado me corté con papel.Corrí a lavarme el dedo y a presionar hasta que se detuvo la sangre. Busqué un curita (bandita, tirita, no sé como la llaman en otras partes del mundo) y me la puse cuidadosamente en la cortada.Durante todo el día evité utilizar el dedo malo, pero era un sábado inusualmente ocupado, pues al día siguiente tenía invitados y tenía que pelar, cortar, desmenuzar.Mi esposo tuvo que terminar de pelar los tres kilos de papas para el chupe caraqueño y yo me senté a contemplar mi dedo vendado.Pero había algo extraño, y es que en verdad el dedo enfermo no me dolía tanto.Yo c...
La tapa de frasco, por Leonor Henríquez
60c, Leonor Henríquez

La tapa de frasco, por Leonor Henríquez

En mi país, si uno dice “ese se cree la tapa del frasco”, significa que esa persona es arrogante.Si uno dice “ese sí que es la tapa del frasco”, pues se trata de un individuo muy competente y excepcional.Y esto no tendría nada de particular si no fuera porque, todas las mañanas, tengo una pequeña pelea con la tapa del frasco.No es una persona, es literalmente, la tapa de un frasco.El frasco donde guardo el café.Hay días en que se enrosca y desenrosca fluidamente y de maravilla. Otras, me cuesta, se traba, como si no perteneciera, como que me cambiaron la tapa o el frasco.Es un pequeño contratiempo en mis mañanas solitarias.Comencé a pensar que la tapa del frasco era una especie de oráculo.SI la tapa se tranca, mi día se tranca.Si la tapa fluye, mi día fluye.Pero claro, el argumento de la t...