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Alfredo Behrens

Piedras preciosas,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Piedras preciosas,
por Alfredo Behrens

ler em português      Yo tendría unos 14 años y vivía en Montevideo. El padre de un amigo tenía una agencia de viajes y me llamó para ayudarlo. Me pidió que guiase un grupo de turistas americanos que visitarían algunos lugares de Montevideo. Eran personas más bien ancianas, y entre ellas una señora me llamó más la atención porque recogía piedritas en todos los lugares donde parábamos. Me explicó que llevaba las piedritas a sus nietitos. Le dije que tenía en mi casa una colección de piedritas mucho más bonitas y que con gusto se las podría traer. A lo que me respondió que me pagaría un dólar por ellas. Un dólar en aquella época para un niño era mucho dinero. Hoy serían como 10 dólares. Esa noche en casa le conté a mi madre que me había ganado un dólar y llené con mis piedritas una cajita de...
Golem, por Alfredo Behrens
111b, Alfredo Behrens

Golem, por Alfredo Behrens

leer en españolread it in English   O bullying precisa de assimetria de poder. Em minha escola, vários de nós, alunos, sofríamos com o desprezo de alguns professores. O único que parecia não sofrer com nenhum professor era o Jacob. Por que ninguém mexe com você? Perguntei a ele e, em voz baixa, olhando em volta, ele me disse que era protegido por um golem. Eu ri, mas ele explicou que um golem podia ser chamado para defendê-lo e até mesmo se vingar das pessoas que o deixavam desconfortável. Achei a ideia interessante e pedi que ele me emprestasse seu golem, e Jacob me disse que não podia porque eu era um goi, mas que ele poderia alugá-lo para mim, e tudo o que eu teria de fazer era trazer uma pequena moeda embrulhada em um pedaço de papel onde eu escreveria o que eu queria que o golem, fize...
La gallina desplumada, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

La gallina desplumada, por Alfredo Behrens

ler em português   Un amigo me dijo que uno escribe por vanidad. Hay algo de eso. Sin embargo, al escribir uno refina sus pensamientos. Es como mirarse al espejo. Solo que sobre el papel uno puede tachar y reescribir. Hay mucho de eso también. Yo tacho y escribo nuevamente. Cada vez menos. No solo porque ahora me importe menos como me vea. Es que siento que me falta tiempo para sacarme de encima todo lo que quiero decir.Quizás en tiempos más lentos fuera diferente. Uno ahora puede reescribir sin dejar rastros de las correcciones. No siempre fue así. No solo porque era difícil reescribir sobre arcilla. Piensa si no en la lentitud usar una pluma para escribir. Cada mojada de tinta daba para escribir hasta media docena de palabras. Además, de vez en cuando había que hacerle punta a la pluma. ...
Seu lugar,<br/> por Alfredo Behrens
115b, Alfredo Behrens

Seu lugar,
por Alfredo Behrens

leer en español      O Cardoso também é filho de Deus. Ele é dono de um pedaço do Porto. Não é propriamente dono, digamos que é regente de um estacionamento. Há um parquímetro, mas o Cardoso aponta para as vagas e guia os motoristas ao estacionar seus carros. Por esse trabalho ele aceita umas moedas. Também ajuda a distrair os fiscais que querem multar, e por esse serviço ganha mais um pouco.Ele costumava a sentar na mesa da esplanada de um restaurante defronte ao estacionamento. Mas um dia a dona do restaurante o enxotou. Não sei ao certo porquê. Mas sei que ele se sentiu ferido na sua dignidade. Isso ele me contou. Ferido ao ponto dele não mais nem aceitar nem água nesse restaurante.O Cardoso trabalha nesse ponto de domingo a domingo. O trabalho não ocupa todas as horas do dia. Ele inter...
Zorro viejo, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Zorro viejo, por Alfredo Behrens

ler em português      Para hacer tiempo antes de un encuentro, el tipo fue a un bar con terraza. La única mesa a la sombra estaba ocupada por una rubia de sonrisa invitante, pero había dos cervezas en su mesa. Rápidamente el tipo pensó que, si bien la rubia valía la pena, las dos cervezas sugerían que un hombre podría volver del baño en cualquier momento. La rubia sostenía su sonrisa, pero pensando mejor, no compensaba los puñetazos a los que el tipo se arriesgaba sentándose en su mesa.Nunca se sabe a ciencia cierta qué es lo que pretende la mujer que le sonríe a uno, más habiendo dos cervezas en la mesa. Sola no estaría.  Podría estar con un marido del que se quería vengar, mostrándole como todavía había a quien le resultaba atractiva.Fue entonces que la memoria le jugó una mala pasada y ...
Gólem, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Gólem, por Alfredo Behrens

ler em português read it in English    El Bullying aparece donde hay asimetría de poder. En mi escuela éramos varios los alumnos que sufríamos el desprecio de algunos profesores. El único que no parecía sufrir con ningún profesor era Jacob. ¿Por qué ninguno se mete contigo? le pregunté, y en voz baja, mirando alrededor me dijo que estaba protegido por un gólem. Me reí, pero él me explicó que un gólem podía ser llamado para defenderte y que inclusive podía vengarse de las personas que te incomodaban. Me pareció interesante la idea y le pedí que me prestase su gólem, Jacob me dijo que no podía porque yo era un goi, pero que podía alquilármelo, y lo que yo tendría que hacer era traer una monedita envuelta en un papelito donde yo escribiría lo que quería que el gólem le hiciera al individuo ...
Adam Pérez, por Alfredo Behrens
110b, Alfredo Behrens

Adam Pérez, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsread it in English    ¿Disciplina o creatividad? Esa parece ser la cuestión para decidir en la enseñanza escolar. Mi escuela tendía hacia la disciplina. Había sido fundada para educar a los hijos de los funcionarios ingleses de los ferrocarriles. Enseñar a andar en los carriles estaba en el ADN de aquella escuela. Tanto era así que en mi escuela enseñaban algunos ingleses jubilados, capturados en el remanso de sus carreras.Por aquella época, durante los recreos de media mañana, aparecía un señor de bigotitos con una cesta de sándwiches caros de pan algo seco y rellenos de poca cosa. Nos robaban en el precio, en el producto y en la vida que nos llevaba aguardar en la fila. Resulta que una maestra de nuestra primaria, en el robo por el de bigotes vio una oportunidad para comp...
Golem, by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Golem, by Alfredo Behrens

leer en españoller em português   Bullying feeds on an asymmetry of power. At my school there were several of us students who suffered the scorn of some of the teachers. The only one who didn't seem to suffer with any teacher was Jacob. Why doesn't anyone pick on you? I asked him, and in a low voice, looking around, he told me that he was protected by a golem. I laughed, but he explained that a golem could be called upon to defend you and could even take revenge on people who made you uncomfortable. I found the idea interesting and I asked him to lend me his golem, and Jacob told me that he couldn't because I was a goy, but that he could rent it to me, and all I would have to do was bring a little coin wrapped in a piece of paper where I would write what I wanted the golem to do to the guy...
Milestones in my life, by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Milestones in my life, by Alfredo Behrens

leer en españoller em portuguêsI don't remember when I reached the handles hanging from the roofs of the C.U.T.C.C.S.A. (Compañía uruguaya de transportes colectivos, S.A) buses in Montevideo. They were the old English buses, with the steering wheel on the right and placards telling you not to spit on the bus. But the important thing was that I was ashamed not to reach the handholds. Until one day, on my tiptoes, I managed to touch them. I don't remember the day, but I remember my satisfaction.And so, life went on, accumulating these achievements, which at the time seemed supreme. Like the first kiss in my adolescence. Walking at her side in a park I was torn between the attraction of her kiss and the fear of her rejection. There were other firsts in that branch, but none like that one.Late...
Ratataaá-tá,<br/>por Alfredo Behrens
117b, Alfredo Behrens

Ratataaá-tá,
por Alfredo Behrens

leer en español       Não era fácil compreendê-la, pelo menos para alguém que não tinha sido guerrilheiro. Gesticulando como se estivesse a disparar, perguntou-me se eu achava que ela, depois de ter empunhado uma metralhadora, podia agora empurrar um carrinho de supermercado. Tinha razão, agora não seria fácil para ela entrar na fila da padaria depois de ter, com uma metralhadora, ter se feito de todos os biscoitos pelos quais os normais tínhamos de pagar. Tinha uma cara normal, embora com um ar diferente. Mas o mais intrigante é a sua incoerência. Mentia, da sua boca saiam mentiras também como à boca de uma arma. Por exemplo, apareceu no apartamento do meu vizinho, vinda de um país nórdico distante, onde esteve exiliada durante alguns anos. Casou com meu vizinho, de algumas virtudes e...
Su lugar,<br/>por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Su lugar,
por Alfredo Behrens

ler em português       Cardoso también es hijo de Dios. Es dueño de un pedazo de Oporto. No es exactamente el propietario, pero regenta un "estacionamiento". Hay un parquímetro, pero Cardoso señala las lugares libres y guía a los conductores cuando estacionan con sus coches. Acepta unas monedas por este trabajo, pero cuando ayuda a distraer a los inspectores que quieren poner multas, gana un poco más. Solía sentarse en una mesa de la terraza de un restaurante frente a la calle. Pero un día el dueño del restaurante le echó. No sé por qué. Pero sí sé que se sintió herido en su dignidad, según me contó. Herido hasta el punto de que después de eso ni siquiera aceptaba agua del restaurante. Cardoso trabaja allí de domingo a domingo. El trabajo no le ocupa todas las horas del día. Hace pa...
Navigare necesse est, por Alfredo Behrens
104b, Alfredo Behrens

Navigare necesse est, por Alfredo Behrens

leer en españolread it in EnglishAo mudar de país nós temos de aprender muita coisa. Venho de um país de muita gente jovem. Por lá há jovens que passeiam cachorros, até uma dúzia deles ao mesmo tempo. Esses jovens parecem com o Charlton Heston guiando a carruagem dele em Bem-Hur.Se você não estranhou a alegoria é porque és mais o menos da minha idade.Por aquí, há pouco vi uma passeadora de velhos. Ela também não era jovem e passeava cinco velhotas ao mesmo tempo. A tal da passeadora ia como que no centro da patota, duas das mais velhas a cada lado e aos lados destas, as que sobravam. Iam todas com passos trêmulos agarradas umas nas outras como podiam. Dava impressão que se uma caísse seriam todas esparramadas no chão. Foi angustiante.Mas, visões apocalípticas como essa vão afinando a minha...