News That Matters

Alfredo Behrens

Jugando,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Jugando,
por Alfredo Behrens

 ler em português      Luli me comentó el otro día que lo único que cambia entre los juguetes de los adultos y los de los niños es el precio, pero la urgencia por jugar sería la misma.¿Es necesario jugar a cualquier edad? En la edad adulta ya no podemos saltar ni perseguirnos, al menos con la misma liberación, pero sí aprovechar lo que esté a nuestro alcance, como hicieron estos cuatro adultos en la estación de tren de Santa Apolónia, en Lisboa.Con tiempo para matar, cada uno de los cuatro adultos en el video podría haberse acurrucado en sus teléfonos celulares. Pero no fue así, ¡todos juntos terminaron en un fotomatón varias veces!Estas cabinas están diseñadas para una sola persona. Caben dos si se aprietan. ¿Pero cuatro? ¡Nunca lo había visto! Como no había sitio para todos, sus traseros...
Por uma cabeça,<br/> por Alfredo Behrens
124c, Alfredo Behrens

Por uma cabeça,
por Alfredo Behrens

ler em español       Após uma longa ausência retornei à cidade. As ruas eram as mesmas, a poluição visual era maior. Por toda a parte havia fios eletricidade, internet dependurados de postes nas esquinas. Havia inclusive fios de telefone que sobraram de outra época. Como que agarrado da última tabua que sobrou do naufrágio, me lancei dentro do meu bar preferido. Estava tudo mais raído, mas os atendentes pareciam os mesmos, embora mais velhos e mais gordos, todos. Ao me aproximar do mostrador para pedir minha cerveja favorita deparei-me com o olhar vazio do garçon que me atendeu por mais de um lustro. Nunca tinha sido muito criativo nas suas piadas, mas tal vez agora apenas quisesse me ignorar praticando algum jogo recentemente aprendido. Entrei na dele e pedi a cerveja que anos antes nem ...
Por una cabeza,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Por una cabeza,
por Alfredo Behrens

ler em português      Después de una larga ausencia regresé a la ciudad. Las calles eran iguales, la contaminación visual era mayor. Por todas partes había cables de electricidad e Internet colgando de postes en las esquinas. Incluso quedaron cables telefónicos sobrantes de otra época. Como agarrado al último tablón que quedó del naufragio, me lancé a mi bar favorito. Todo estaba más fresco, pero los asistentes parecían iguales, aunque más viejos y más gordos. Mientras me acercaba al mostrador para pedir mi cerveza favorita, me encontré con la mirada en blanco del camarero que me atendió durante más de un segundo. Nunca había sido muy creativo con sus chistes, pero tal vez ahora solo quería ignorarme practicando algún juego aprendido recientemente. Entré en el suyo y pedí la cerveza que ha...
Café da manhã de hotel, por Alfredo Behrens
122a, Alfredo Behrens

Café da manhã de hotel, por Alfredo Behrens

leer en español       Há algo de muito caseiro em qualquer hotel pequeno. Mas num hotel pequeno numa cidade grande como São Paulo, e isso pode ser maravilhoso. As conversas que se podem ter durante o pequeno-almoço podem ajudá-lo a perdoar o ar-condicionado barulhento, o mofo, e até defeituosa torneira de água quente. O ambiente familiar é evidente durante o pequeno-almoço, servido numa sala pequena e pouco iluminada. A proximidade das mesas, o cheiro a fruta fresca e os pães de queijo.  Cada uma destas iguarias pode não ser digna de registo, mas o conjunto é, e é por isso que vos conto.  Estava a adorar o pequeno-almoço quando me apercebi que os acontecimentos se desenrolariam como numa peça de teatro. Também a tomar o pequeno-almoço estava um jovem polícia em uniforme completo. Pergunte...
Desayuno de hotel, <br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Desayuno de hotel,
por Alfredo Behrens

ler em português    Hay algo muy hogareño en cualquier hotel pequeño. Pero en un hotel pequeño de una gran ciudad como São Paulo, eso puede ser maravilloso. Las conversaciones que se pueden mantener durante el desayuno pueden ayudar a perdonar el ruidoso aire acondicionado, el moho e incluso el grifo de agua caliente defectuoso. El ambiente familiar es evidente durante el desayuno, servido en una sala pequeña y poco iluminada. La cercanía de las mesas, el olor a fruta fresca y los panecillos de queso.  Puede que no merezca la pena mencionar cada uno de estos manjares, pero el conjunto sí, y por eso se lo cuento.  Estaba disfrutando del desayuno cuando me di cuenta de que los acontecimientos se desarrollarían como en una obra de teatro. También desayunaba un joven policía completamente unif...
Despedida,<br/> por Alfredo Behrens
121c, Alfredo Behrens

Despedida,
por Alfredo Behrens

leer en español Ouvi dizer que seria o último dia de verão no Porto e sentei-me na esplanada de um café para me despedir. Foi gostoso, fumei um charuto, tomei um café delicioso, acompanhado de um chocolate. Ah! Além disso, levei o meu vinho do Porto para comemorar. Foi bem bonito. Observei como as árvores que ainda têm folhas já estão amareladas, o resto está no chão. Elas parecem ter caído junto com as cores rosa da Barbie que as mulheres usavam até recentemente. Agora as mulheres usam cores tendendo ao ocre e as meninas não mostram mais o umbigo tão generosamente. Também vi um homem de pernas curvas se afastando, acompanhando o verão, como se tivesse descido do cavalo ali mesmo. Eu teria observado menos se o tempo estivesse mais frio, mas como ouvi dizer, era o último dia de verão. ...
Despedida,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Despedida,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsOí que sería el último día de verano en Oporto y me senté en la terraza de un café a despedirlo. Fue bonito, me fumé un habano, y tomé un café delicioso, acompañado de un bombón. ¡Ah! Además, en una petaca me llevé mi vino do Porto para celebrar. Fue hermoso.Observé cómo lo árboles que aún tienen algunas hojas ya están amarillas. El resto ya llegó al suelo. Parecen haber caído con los colores rosa Barbie con los que las mujeres se paseaban hasta hace poco. Ahora las mujeres visten colores hacia el ocre y las jovencitas ya no muestran tan generosamente sus ombligos. También vi alejarse, acompañando al verano, a un hombre de piernas curvas, como si hubiera bajado del caballo por ahí mismito. Hubiera observado menos si el tiempo hubiese estado más frío, pero como escuché, era ...
Descartes,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Descartes,
por Alfredo Behrens

ler em espanhol       O cara agora levava uma vida muito metódica. Como todas as noites, ele caminhava o mesmo número de passos até seu quarto para deixar as roupas do dia na cadeira. Mas naquele dia uma mulher nua sentava nessa cadeira. Ele reconheceu tanto o rosto como o corpo daquela mulher, e também reconheceu que ambos pertenciam a pessoas diferentes que ele amara na mesma época anos antes. Ele sempre acreditou que elas não sabiam, mas aqui estavam elas juntas e isso só poderia ser contra ele. “Deite-se”, disse-lhe o rosto, “sabemos do que você gosta”, enquanto isso o corpo nu o agarrou onde sempre o fazia. Ele estava com medo, mas se deixou levar, nem mesmo para escapar da monotonia. do mesmo autor Compartir en   Quiero patrocinar
Descartes,<br/> por Alfredo Behrens
120c, Alfredo Behrens

Descartes,
por Alfredo Behrens

ler em portuguêsEl tipo ahora llevaba una vida muy metódica. Todas las noches, andaba el mismo número de pasos hasta su cuarto para dejar caer sobre la silla su ropa del día. Pero ese día sobre la silla había una mujer desnuda sentada. Reconoció tanto la cara cuanto el cuerpo de esa mujer, y también reconoció que ambos pertenecían a personas diferentes que había amado durante la misma época. Él siempre creyó que ellas no lo sabían, pero aquí estaban mancomunadas y solo podría ser contra él. “Acuéstate”, le dijo la cara, “que sabemos lo que te gusta”, mientras la del cuerpo lo agarraba por donde siempre. Él tuvo miedo, pero se dejó llevar, aunque fuera para escapar de la monotonía.del mismo autorCompartir en Quiero patrocinar
Fábrica de frangos,<br/> por Alfredo Behrens
119b, Alfredo Behrens

Fábrica de frangos,
por Alfredo Behrens

leer en español      Jõao tem catorze anos e trabalha no turno da noite como empregado de limpeza na fábrica de processamento de frangos. Processar é uma figura de estilo. É mais um inferno. Os frangos vivos chegam lá vivos e saem em pedaços, dispostos em pequenos tabuleiros de plástico. As penas com que estavam vestidos são usadas como ração para os frangos que vem atrás deles. Tudo arrumadinho, exceto o cheiro, que é um pouco mortífero. O trabalho de João é o asseio, sem eufemismos. Quando chega, veste uma farda de borracha para não se molhar com o ácido que usa para lavar com uma mangueira até as cinco da manhã, altura em que começa o tal do processamento. Embora o trabalho não seja nada parecido com o seu sonho de ser astronauta, João, ainda com todos os dedos, tirou um selfie de unifo...
Fábrica de pollos,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Fábrica de pollos,
por Alfredo Behrens

ler em português     Juan tiene catorce años y trabaja en el turno nocturno de aseo de la planta procesadora de pollos. Procesadora es un decir. Más bien es un infierno. Ahí llegan los pollos vivos y salen en pedazos, dispuestos en bandejitas de plástico. Las plumas que les vestían sirven para ración de los pollos que vienen atrás. Todo muy arregladito, salvo por el olor, que tiene algo de muerte. El trabajo de Juan es de aseo, sin eufemismos. Al llegar, se pone un uniforme de goma para evitar mojarse con el ácido con el que tiene que manguerear la planta para limpiarla toda antes de las 5am, que es cuando comienza el procesamiento. Si bien el trabajo no se parece en nada a su sueño de ser astronauta, se sacó un selfi con su uniforme, lentes y gorro para que sus amigos crean que está entre...
Raposa velha, por Alfredo Behrens
113b, Alfredo Behrens

Raposa velha, por Alfredo Behrens

leer en español      Para ganhar tempo antes de uma reunião, o sujeito foi a um bar com esplanada. A única mesa à sombra estava ocupada por uma loira com um sorriso convidativo, mas havia duas cervejas na sua mesa.Rapidamente, o sujeito pensou que, embora a loira valesse a pena, as duas cervejas sugeriam que um homem poderia voltar da casa de banho a qualquer momento. Enquanto ele olhava em volta, a loira manteve o sorriso, mas ele concluiu que a loira não compensava os murros que ele arriscava ao sentar-se na sua mesa.Nunca se pode ter a certeza do que a mulher que nos sorri está a tramar, especialmente com duas cervejas na mesa. Ela não estaria sozinha.  Podia estar com um marido de quem se queria vingar, mostrando-lhe como ainda era atraente para ele.Foi então que a sua memória lhe preg...