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Alfredo Behrens

RIP, Rolha,<br/> por Alfredo Behrens
118b, Alfredo Behrens

RIP, Rolha,
por Alfredo Behrens

leer en español      Ele foi o meu primeiro morto. Morreu gordo. Não me lembro dele magro, mas sim que era baixo. Tão baixo que na escola, por causa da sua forma, lhe chamávamos Rolha. Como professor, era temível. Quando estava zangado, batia-nos. Talvez não fosse má pessoa, porque era casado com uma mulher de quem todos tínhamos muito boas recordações.Mas acontece que, quando chegou a sua hora, ele estava muito pesado e o diretor mandou meia dúzia de alunos carregar o seu caixão. Talvez o diretor pensasse que isso nos deixaria orgulhosos. Mas nós achámos que era a vingança do Rolha, porque morto era mais pesado do que um remorso.Nunca tínhamos carregado um caixão. Parecia ter pedras lá dentro. As pegas do caixão cortaram-nos as mãos.  Se alguém nos tivesse avisado, teríamos usado luvas, a...
Esqueletos,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Esqueletos,
por Alfredo Behrens

ler em português      Se levantó, vistió a su niña y, sin desayunar siquiera, salió a la calle bajo el mismo cielo encapotado que anunciaba lluvia. Miraba hacia atrás como si temiera que alguien la siguiera. La niña se quejó, pero ella le prometió que irían a un país soleado. La niña sólo sabía de helados. No sabía nada de países. Pero debió de pensar que si  era más soleado sería mejor y siguió a su madre.Cuando llegaron al país soleado, la madre encontró trabajo y un buen marido que la aceptó a ella y a la niña. Unos años más tarde, la niña entró en edad escolar y fue entonces cuando el pasado alcanzó a la madre. Ella había huido, y por una buena razón. Ahora tenía que luchar por su vida sin contarle a nadie su pasado.Pero el cerco se ponía cada vez más estrecho. Como su marido, que abof...
Deshonra,<br/> por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Deshonra,
por Alfredo Behrens

ler em português     Vencer la barrera del idioma es cosa de titanes. Más aún cuando uno está en una posición de inferioridad, como la de un joven alumno frente a un profesor.Me cuenta un amigo, que, en una escuela de sacerdotes irlandeses, en un país donde se habla español, pero de cuyo nombre no quiero acordarme, el sacerdote estaba dando clase en inglés sobre el Génesis. Era un tal de Eva para aquí y Adán para allá que un alumno algo fastidiado y contando apenas con una docena de años, levantó la mano agitadamente y para llamar la atención del sacerdote, en voz alta decía con fuerte acento español: “Fader, Fader,” A lo cual el sacerdote más enfadado que curioso le respondió con un sibilante Yesss?El alumno, convencido de que contribuiría con algo de peso científico, siguió con un acento...
A galinha depenada, por Alfredo Behrens
109b, Alfredo Behrens

A galinha depenada, por Alfredo Behrens

leer en español    Um amigo me disse que as pessoas escrevem por vaidade. Há algo de verdade nisso. Entretanto, ao escrever, a pessoa refina seus pensamentos. É como se olhar no espelho. A diferença está em que no papel nós podemos riscar e reescrever. Há muito disso também.  Eu risco e reescrevo. Cada vez menos. Não porque não me preocupe menos com a minha aparência, o que também passou a ser verdade. É que sinto que não tenho tempo para escrever tudo o que quero dizer. Talvez em tempos mais lentos fosse diferente. Agora é possível reescrever sem deixar rastros das correções. Nem sempre foi assim. Não só porque era difícil reescrever na argila. Basta pensar em como era lento usar uma pena para escrever. Cada gota de tinta era suficiente para escrever até meia dúzia de palavras. Além d...
Hitos en mi vida, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Hitos en mi vida, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsread it in EnglishNo recuerdo cuando alcancé las agarraderas que pendían de los techos de los ómnibus de la C.U.T.C.S.A. (Compañía uruguaya de transportes colectivos, S.A) en Montevideo. Eran ómnibus de los viejos, con carteles de prohibido salivar, y con el volante a la derecha. Pero lo importante era que me avergonzaba no alcanzar las agarraderas. Hasta que un día, en puntas de pie, conseguí tocarlas. No recuerdo el día, pero sí mi satisfacción.Y así se pasó la vida, acumulando estos logros, que en su época parecían supremos. Como el primer beso en mi adolescencia. Caminando a su lado por un parque me debatía entre la atracción de su beso y el miedo de su rechazo. En ese ramo hubo otras primeras veces, pero como aquella, ninguna.Más tarde me nombraron capitán de rugby y a...
Navigare necesse est, by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Navigare necesse est, by Alfredo Behrens

leer en españoller em portuguêsWhen changing countries we have a lot to learn. I come from a country with a lot of young people. There are young people walking dogs, up to a dozen of them at the same time. Those young men look like Charlton Heston driving his carriage at Ben-Hur.If the allegory didn't seem strange to you, it's because you're more or less my age.Around here, I saw an elderly walker a while ago. She was also not young and walked propping up five old ladies at the same time. The walker was like in the center of the gang, two of the oldest on each side and on the sides of these, the ones that were left. They all went with shaky steps, clinging to each other as best they could. It seemed that if one fell they would all be scattered on the ground. Seeing them was as beautiful as...
Pó de estrelas, por Alfredo Behrens
102a, Alfredo Behrens

Pó de estrelas, por Alfredo Behrens

leer en españolread it in EnglishJuan pode ser fruto dos livros que seus pais leram.Nunca liam para Juan, não tinham tempo. Eles brigavam muito e o pai de Juan abandonou a casa e os livros quando Juan ainda era criança. A mãe guardou os livros num sótão como pondo um cordão sanitário entre Juan e os livros do marido fugido.Com o tempo, Juan descobriu aqueles livros e começou a lê-los. Foi assim que ele descobriu seu pai. Um desses livros se chamava Desfile de estrelas. Era sobre as próprias estrelas, suas distâncias, luminosidade e outras ervas. As estrelas tinham nomes como Sirius, Betelgeuse. Nada a ver com as revistas de astros que sua mãe lia, na revista Écran. Por lá desfilavam estrelas de cinema com nomes como Elizabeth Taylor e Kim Novak.Juan cresceu e descobriu outro livro de seu p...
Alfredo Behrens

El perro y su Juan, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsread it in EnglishJuan era un hombre de mediana edad que había vivido una vida solitaria y sin mucho éxito. Era un hombre amable y trabajador, pero tampoco había logrado hacer muchas amistades en su vida. Nunca había estado en una relación significativa y no tenía familia cercana. Era lo que llamamos un pobre tipo solo.A pesar de esto, Juan seguía adelante con su vida y se esforzaba por ser feliz. Sin embargo, había días en los que se sentía abrumado por la soledad. A menudo se preguntaba si había algo mal con él o si simplemente no tenía suerte en la vida.Un día, mientras caminaba por la calle, vio a un perro abandonado en un callejón. El perro parecía estar hambriento y asustado, y Juan sintió empatía por él. Decidió llevárselo a casa y cuidarlo.A partir de ese día, el pe...
Fleeting smoke, by Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Fleeting smoke, by Alfredo Behrens

ler em portuguêsleer en españolOn a sunny afternoon, I was sitting on the terrace of my favourite cafe close to home. I enjoyed the shade of some trees and the aroma of espresso coffee while I smoked a cigar and read Papyrus by Irene Vallejo. Suddenly, a street beggar approached me, politely asking me for a cigar. He asked so humbly that for a moment I didn't understand what he wanted, but a gesture from him made me understand that he also wanted to smoke. Luckily, I had several cigars and I offered him one.The beggar's face lit up with a mixture of joy and gratitude when he received the cigar. Seeing the happiness on his face made me feel good, and I also offered to light his cigar with my lighter and he kindly accepted with a smile, bowing his head.His rough hands shielded the flame of m...
Tiempos modernos, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Tiempos modernos, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsJosé fue víctima de la modernidad. Sufría de soledad y hubo una época simple en la cual llamaba por teléfono a una joven Estefanía que lo dejaba rendido en la cama. El precio era razonable y no lo molestaba entre actos. Siempre que la llamaba Estefanía podía venir. Pero resulta que ella y unas amigas formaron una cooperativa y cuando José llamaba al mismo número llegaba cualquier mujer.José hizo las cuentas y acabó encontrando en Tinder una cincuentona de sonrisa diáfana con su dentadura blanca y alineada. María se llamaba y con ella estableció una relación satisfactoria porque, además, María cuidaba de la casa.Todo iba más o menos bien hasta que María comenzó a recibir unos emails con gramática de maleantes que la intimaban a pagar mensualidades, porque si dejaba de hacerl...
Sonhos de panela, por Alfredo Behrens
86c, Alfredo Behrens

Sonhos de panela, por Alfredo Behrens

 leer en español    Minha avó materna não me ensinou a cozinhar. O que aprendi dela foi a generosidade de cozinhar para juntar a família à mesa.Passadas duas décadas e estava já em Cambridge onde a comida do College era insofrível. Tive de aprender a cozinhar. Noutra oportunidade contarei como. Mas o fato é que depois de um cursinho e vários livros de receitas com fotografias, até que dava para reunir amigos para conversarmos com os pés debaixo da mesa, como aprendi a dizer, agora em Portugal. Naquela época, ainda inseguro na coisa, eu seguia receitas à risca, inclusive media tudo. Hoje cozinho com o que tenho à mão. Mas precisa ser gostoso, como esta de macarrão:Enquanto cozinhas o macarrão, eu fiz com penne, numa frigideira faz um molho com:Azeite, sal, alho, pimenta, manteiga, molho de ...
Encuentro de almas, por Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Encuentro de almas, por Alfredo Behrens

ler em portuguêsPesado y con paso inseguro, agarrándose de lo que pudiera, este hombre entró en el vagón del Metro camino a la ciudad de Oporto. Todavía de pie, y con el único ojo que parecía ver, se dirigió a mí preguntándome si este tren lo llevaría a Matosinhos. Le dije que sí, que necesitaría una transferencia, pero como yo iba a Matosinhos, le bastaría con seguirme. Confortado, se sentó a mi lado, al otro lado del corredor, y me anunció que iba a Matosinhos a buscar trabajo como latonero de carrocerías.Poco después bajamos juntos y le expliqué lo que tenía que hacer para seguir su camino, pensando que ese sería el final de nuestra conversación. Pero, como un animal perdido, me siguió y me mostró la dirección a la que se dirigía, preguntándome si conocía este taller de reparación de au...