News That Matters

Alfredo Behrens

Traición sorda V – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Traición sorda V – Alfredo Behrens

Finalmente, el cuerpo de Mario fue liberado. Adelaide comenzó los preparativos del velorio llamando a los familiares y amigos más allegados. A esta altura todos sabían que Mario había sido muerto, y que fue por estrangulación. Juan y su mujer llegarían al velorio después de que todos los amigos hubieran intercambiado llamadas telefónicas y correos electrónicos chats y no se sabe qué más, todos preguntándose cómo sería posible que Mario hubiese sido muerto, y sin señales de robo en su apartamento. A lo largo de las semanas que precedieron al velorio el tema fue Mario y su muerte. Además de la natural congoja de los comentarios, no dejaba de intuirse un matiz de chismerío. La pregunta, aun cuando no hecha, giraba siempre entorno de quién podría haber sido y por qué. El largo chismer...
Traição surda IV – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 14a

Traição surda IV – Alfredo Behrens

João ficou com um gosto amargo da conversa com Adelaide. Ela parecia genuinamente dolorida com a morte do Mário. Dava para entender. Mesmo que Mário se referisse repetidamente a ela como “aquela megera”, havia entre eles um entendimento, o amor não tinha morrido. Ao contrário do dele com a sua mulher. Vai ver que é por isso que João tinha matado o Mário e não a sua mulher. Por por ela não sentia mais do que pena. Quem traiu mesmo foi o Mário. Quem sabe o que foi que o Mário viu nela. Mas o fato é que o João agora também sentia falta do Mário. Mas, estava feito, e como bem disse a Adelaide, o velório do Mário só após os médicos forenses liberarem o corpo. João voltou o olhar para a sua mulher que continuava soluçando com a cabeça oculta nas mãos. Por que choraria ela? De amor não podia s...
Traição surda III – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 13a

Traição surda III – Alfredo Behrens

Juan voltou a dormir mal. Mário tinha se transformado numa careta grotesca que o acompanhava dia e noite. Ele lia avidamente as páginas policiais para saber se o corpo já havia sido encontrado. Também notou que sua esposa havia deixado de ler as sociais e agora disfarçava seu próprio interesse lendo os obituários.Muitos dias se passaram sem que se soubesse do Mário, tantos que ela chegou a se perguntar se ele estaria realmente morto. Afinal, ela só o sacudiu algumas vezes e ele não respondeu. Exceto por isso, e aquele fio de baba pendurado no canto da boca, nada mais parecia indicar que ele estava morto. Deu-lhe um pouco de nojo lembrar-se daquele fio de baba. Mas talvez ele não tivesse morrido. Ela tinha ouvido falar que há mortos que acordam mais tarde. Houve até casos em que se viu que ...
Traición sorda III – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Traición sorda III – Alfredo Behrens

Juan volvió a dormir mal. Mario se le había convertido en una mueca grotesca que le acompañaba día y noche. Leía ávidamente la página policial para saber si ya habían descubierto su cuerpo. También notó que su mujer había dejado de leer las sociales y ahora disfrazaba su mismo interés necrológico.Pasaron muchos días sin saberse nada de Mario, tantos que ella llegó a preguntarse si él estaría de verdad muerto. Después de todo ella sólo lo había sacudido un par de veces y él no respondió. Salvo eso, y más un hilo de baba que le colgaba de la comisura de los labios, nada más pareciera indicar que estaba muerto. Le dio un poco de asco recordar ese hilo de baba. Pero tal vez no se hubiera muerto. Ella había oído que hay muertos que se despiertan después. Inclusive hubo casos en que se vio que l...
A lua e os caranguejos – Alfredo Behrens
18b, Alfredo Behrens

A lua e os caranguejos – Alfredo Behrens

leer en español Desde quando leio jornais em Montevidéu lembro-me de uma página onde tinha de tudo, histórias em quadrinhos, palavras cruzadas, horóscopos e muito mais. Nessa página também havia um espaço que começava perguntando: "Você sabia disso?" e ai eles te espetavam com algum absurdo inútil. Na internet também existem absurdos. Mas há também outros, também prescindíveis, mas que me encantam. Por exemplo, nas costas do Quênia e de Zanzibar vivem caranguejos que se sintonizam com as fases da lua quando depositam seus ovos na terra. Fascinante. Os pesquisadores primeiro tiveram que identificar as fêmeas de diferentes populações. Para mim são todos caranguejos e fazem uma boa sopa. Mas pesquisador é bicho diferente. Inicialmente os pesquisadores, que também não entendiam muito...
 Traición sorda VI – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

 Traición sorda VI – Alfredo Behrens

ler em portuguêsJuan dirigió hasta su casa en silencio, mientras su mujer suspiraba. La vecina de Mario la había pillado. En el velorio la reconoció como frecuentadora solitaria del apartamento de Mario, intuyendo que sería su amante y por eso el desplante de darle su pésame.Juan estaba en un callejón sin salida. Su vida social estaría acabada si su mujer cayese en el chismerío. Ya no le importaba tanto si ella tuviera o no una coartada.Al llegar a su casa ella se fue a dormir mientras que él se quedó en el sofá. Se sirvió una buena dosis de güisqui, y a pensar. ¿En qué? La mueca de Mario le acompañaba para donde mirase, hasta con los ojos cerrados. Lo extrañaba, después de todo, Mario había sido su mejor amigo.Si pudiera aconsejarse con él, ¿qué le diría Mario? Seguro que le echaría a cul...
Traição surda V – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 15b

Traição surda V – Alfredo Behrens

Finalmente, o corpo do Mário foi liberado. Adelaide começou os preparativos para o velório ligando para seus amigos mais próximos e familiares. A essa altura, todos sabiam que Mário havia sido morto por estrangulamento. Juan e sua esposa chegariam ao velório depois dos amigos terem trocado telefonemas e bate-papos por e-mail e o que fosse; todos se perguntando como era possível que Mario tivesse sido morto, e sem sinais de roubo em seu apartamento. Ao longo das semanas anteriores ao velório, o tema da galera foi Mário e sua morte. Além da angústia natural dos comentários, havia um indício de fofoca neles. A questão, mesmo quando não feita, sempre girava em torno de quem poderia ter sido. A fofoca ajudou Juan e sua esposa a vir ao velório com a cabeça fria. Eles podiam se mostrarem...
Traición sorda, II – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Traición sorda, II – Alfredo Behrens

Dejaron de ser uno. Ahora estaban encapsulados en una mentira, juntos, pero cada uno por su cuenta Al día siguiente ambos despertaron bajo el peso de una lápida. Juan, por haber estrangulado a Mario, por traicionarlo con su mujer a pesar de ser su mejor amigo; y ella, por no poder siquiera admitir que lo había encontrado muerto. “Me voy a la oficina”, le dijo él antes de salir. “Bueno.” respondió ella sin aún abrir los ojos. Dejaron de ser uno. Ahora estaban encapsulados en una mentira, juntos, pero cada uno por su cuenta. Pensando y pensando, ella concluyó que ni podía contárselo a su mejor amiga, porque eso la tornaría cómplice. Sola, tendría que vivir su culpa. ¿Pero hasta cuándo? Necesitaba urgentemente tomarse un café doble, triple, para aclarar su mente y pensar en los p...
Traição surda – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens, 11 b

Traição surda – Alfredo Behrens

Sua esposa havia deixado o celular na mesinha do centro. Foi quando Juan viu a mensagem de Mário, seu melhor amigo: “Às oito horas na minha casa? Eu te amo!” Juan já suspeitava há algum tempo que sua esposa o estava traindo com Mário; por isso, ele não hesitou: enquanto ela tomava banho, Juan disse-lhe que precisava voltar para o escritório. Na verdade, ele foi até a casa de Mário, onde sem hesitar o estrangulou antes de deixá-lo em sua cama coberto com os lençóis. Também deixou entreaberta a porta que dava para a rua, pela qual logo passaria sua esposa. Quando voltou para casa, não encontrou da sua esposa mais do que a fragrância do perfume ...não encontrou da sua esposa mais do que a fragância do perfume... que ela usava quando ia ao seu encontro em momentos de amor. Juan deitou-...
Mejoran al cambiar de maceta – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Mejoran al cambiar de maceta – Alfredo Behrens

Para ir hasta la casa de mi abuela tenía que subir un bruto repecho. Tan empinado era que tenía que bajarme de la bicicleta. Fue solo cuando comencé a viajar que me di cuenta de cuanto mi ciudad era plana. Fíjate que, en la ciudad entera, la montaña más alta tiene solo 80 metros de altura. Tan bajas es, que ni nombre creo que tenga. Todos la conocen por el Cerro. Además, el país todo tiene un clima templado, sin nada de particular, ni calores ni fríos insoportables. Llueve más o menos, inundaciones ha habido, pero sequías ningunas. Te cuento esto porque una vez en Ginebra, en un encuentro de conterráneos, conocí a un tipo que se ganaba la vida como entrenador de esquí, en la nieve. O sea, el tipo venía de un país sin montañas ni nieve, pero se las había ingeniado para ganarse la vida de...
De faros y faroleros – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

De faros y faroleros – Alfredo Behrens

ler em portuguêsPara el poeta Antonio Lucas "Un faro puede ser el último instante de la vida".Para los navegantes un faro es una advertencia; para mí, un faro es un símbolo civilizatorio y el farolero, una incógnita. ¿Quién podría quedarse tan solo por tanto tiempo encendiendo y apagando un faro?Poe se inspiró en un farolero para su cuento “El Faro”. Porque el faro no tenía quien lo operase y por lo tanto estaba apagado, el barco que trajo al farolero de Poe casi había naufragado.Fue a partir de ese momento que, acompañado de su perro Neptuno, se encargó de que nadie más pasase por semejante desventura.Pero más allá del eco que sólo él que escuchaba en las paredes, el farolero de Poe no tenía más que su perro para escucharle. Hay romanticismo en la soledad, pero no creo que lo haya en la m...
Carcajadas indiscretas – Alfredo Behrens
Alfredo Behrens

Carcajadas indiscretas – Alfredo Behrens

ler em portuguêsCuando la vida me llevaba cerca del antiguo hospital de Brás, hasta por cábala, entraba para comerme en su cafetería una fabulosa torta de nueces. Pero en general creo que son pocos los que visitan hospitales por razones mejores que esa.Pensando en esto me vino a la memoria la anécdota de dos viejos amigos de los tiempos del Brás que se encontraron por casualidad en el lobby de un hospital caro en la zona céntrica de San Pablo. Uno le preguntó al otro que por qué estaba en el hospital, y oyó a su viejo amigo responderle que había muerto su suegra.Los indiscretos no tienen límites, e insistiendo le preguntó ¿Qué tenía tu suegra? Y oyó del amigo que su suegra tenía un apartamento de cuarto y sala en el Brás.Ayer, apenas le abrí la puerta a mi empleada doméstica, la vi toda de...