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Luli Delgado

Fichas y lochas,<br/> por Luli Delgado
151d, Luli Delgado

Fichas y lochas,
por Luli Delgado

ler em português      Tanto una como otra son figuras en extinción, y eso por ser amables.Las fichas brasileñas, eran monedas especiales para operar los teléfonos públicos por allá, en la época en que estos eran la única forma de hacer una llamada cuando no estábamos en casa. Las fichas se vendían en los kioscos de periódicos y revistas, otra figura en extinción.Por su parte, los venezolanos teníamos una moneda llamada “locha”, que valía muy poco, pero que en mi memoria de infancia se podían cambiar por un “Toronto”, es decir, un bombón de chocolate y avellanas delicioso que todavía existe, aunque no tengo idea de su precio actual.Pero eso no viene al caso. A lo que voy es que tanto la ficha como la locha son protagonistas de una misma expresión: “me cayó la locha”, o “caiu a ficha” signif...
Fichas e lochas,<br/> de Luli Delgado
Luli Delgado

Fichas e lochas,
de Luli Delgado

leer en español      Ambas são figuras em extinção, e isso para sermos gentis.As fichas brasileiras eram tokens que só serviam para operar telefones públicos na época em que eram a única forma de fazer ligações quando não estávamos em casa. As fichas eram vendidas em bancas de jornais, que também estão em extinção.Por sua vez, nós, venezuelanos, tínhamos uma moeda chamada “locha”, que valia muito pouco, mas que na minha memória de infância podiam ser trocadas por um “Toronto”, que vinha a ser um delicioso bombom de chocolate e avelã que ainda existe, embora eu não tenha ideia do seu preço atual.Mas isso não vem ao caso. O que quero dizer é que tanto a ficha quanto a locha são protagonistas da mesma expressão: “me cayó la locha”, ou “caiu a ficha” que significam a mesma coisa, tipo: “agora ...
150 veces,<br/> por Luli Delgado
150d, Luli Delgado

150 veces,
por Luli Delgado

Conversando con otros integrantes de la gente que cuenta, hemos coincidido en que andamos por nuestro cotidiano buscando historias para ustedes. Un gato chino en una ventana, parte de una conversación, un recuerdo, algo que nos pasa o algo que sabemos y queremos compartir, cualquier cosa. Y después que pinzamos el tema, la imaginación se mete por la calle de elaborar un relato, de armarlo con alfileres, de dejarlo reposar y poco a poco llevarlo a su versión definitiva, esa que ustedes leen los domingos. ¿Periodismo? Es y no es, porque cuando te dedicas a escribir noticias tienes una pauta, una guía. Esto es diferente. La pauta la pones tú. El desafío y el compromiso son tuyos, tanto como la imaginación que te lleva hasta cada cosa que escribes. En cambio, la hora de entrega es imposterg...
Veinte años de Facebook,<br/> por Luli Delgado
149d, Luli Delgado

Veinte años de Facebook,
por Luli Delgado

De unos días a esta parte he comenzado a darme cuenta, ¿llego tarde?, de cómo ha ido cambiando Facebook, que de las llamadas redes sociales es con la que me entiendo un poco mejor.Veo que los perfiles se mantienen, pero me da la impresión de que ya no con la interacción de antes.Basta escudriñar un poquito para darnos cuenta de que cada vez menos personas publican algo de su vida personal.Antes eran frecuentes reportajes gráficos de bautizos, viajes a la playa, cumpleaños inolvidables, fotos en grupo, bodas, pero ahora, si nos ceñimos al botón de la muestra, con el Facebook abierto me encuentro un video sobre diferentes formas de arte, una foto que ya vi varias veces de una indígena amamantando a un animalito, dos fotos dándoles gracias a Dios por los alimentos recibidos, una propaganda de...
Lo que aprendido quedó,<br/> por Luli Delgado
148d, Luli Delgado

Lo que aprendido quedó,
por Luli Delgado

No hay vez que lave una mantequillera sin acordarme de Emilia Vargas, la eterna Emilia que trabajó por años en nuestra casa.No creo que me lo haya explicado, pero yo la vi muchas veces calentando agua para disolver restos de mantequilla. En aquella época no había agua caliente en los fregaderos y aunque hoy en día es apenas un asunto de girar el grifo un poco más a la izquierda, no por eso pierde vigencia lo que aprendí con ella.Como tampoco se me olvida que fue mi mamá quien me enseñó a meter las almohadas en sus fundas. No es así no más. Hay que doblarlas un poco para que se puedan entrar en su capucha y después irlas amoldando hasta que queden perfectamente ajustadas.Otra persona a quien siempre recuerdo es a una española, la Señora López, que nos daba clases de costura en el colegio. N...
Bajar a despedir,<br/> por Luli Delgado
147b, Luli Delgado

Bajar a despedir,
por Luli Delgado

Mi hija me avisa que viaja de Madrid a NY haciendo escala en Marruecos, concretamente en Casablanca, y me explica que fue el vuelo más barato que encontró. Después de aterrizar va a tener que esperar un buen rato antes de hacer conexión a su destino final. Mientras me cuenta, no dejo de admirarle la energía de sus treinta y tantos, porque se enfrenta a cualquier eventual agotamiento sin una pizca de miedo.Pero además de su intrepidez, no deja de sorprenderme la diferencia de lo que era viajar en mi época venezolana. Lo que va de ayer a hoy. Veamos.Antes que nada, si el viaje era en época de invierno, había que comenzar por averiguar quién tenía un abrigo que nos pudiera prestar.  En aquella época eran carísimos y nadie tenía en su closet nada más elaborado que un suetercito leve para las m...
Pregunta por Ángela,<br/> por Luli Delgado
146c, Luli Delgado

Pregunta por Ángela,
por Luli Delgado

Ángela era el nombre de mi abuela materna y mi hermano se lo puso a mi sobrina, pero no es a ellas a quienes quiero referirme.En este caso es un código que creó la policía metropolitana de Londres junto al nuevo Scotland Yard.Veamos. En virtud de que las citas a ciegas son la orden del día - no tienes pareja, te metes en un site de relaciones, encuentras a alguien y quedas para una cita - ha surgido una serie de momentos inconvenientes que no han escapado de la atención de las autoridades. Entonces, en los baños de mujeres hay un aviso que dice: “Hola, me llamo Ángela” ¿Estás en una cita que no te convence? ¿Te sientes que no estás en una situación segura? ¿Tu contacto de Tinder o POF no es lo que dijo que era en su perfil? ¿Sientes que hay algo un poco retorcido?Si vas a la barra del bar ...
La ruta del burro,<br/> por Luli Delgado
145c, Luli Delgado

La ruta del burro,
por Luli Delgado

ler em português      Hoy amanecí en modo limpieza, o por lo menos fue lo que mentalmente organicé que sería mi día. Solo que, al prender el teléfono, recibí un aviso de alerta de que mis contraseñas estaban filtradas y que la recomendación era que las cambiara inmediatamente.La lista era de veintiséis lugares a los que tenía que entrar, buscar mi perfil, cambiar mis contraseñas. En fin, una manera expedita de perder el humor. Cada una, una piedra de Sísifo diferente. Primero encontrar mi perfil, después poner la contraseña actual para después cambiarla. Detalle: nunca son las que tienes guardadas. Entonces hay que avisar que se te olvidó para que te manden otra. Aquí de dos, una: o te mandan una contraseña sin la menor posibilidad de que la memorices, por ejemplo &hXe5rP2&, o reci...
O rumo do jegue,<br/> de Luli Delgado
Luli Delgado

O rumo do jegue,
de Luli Delgado

leer en español     Hoje acordei em modo de limpeza, ou pelo menos foi assim que organizei mentalmente o meu dia. Só que, ao ligar o telefone, recebi um alerta de que minhas senhas haviam vazado, com a recomendação era que as alterasse imediatamente.A lista era de vinte e seis sites que eu precisava visitar, encontrar meu perfil, alterar minhas senhas. Resumindo, um atalho para o mal humor. Para cada senha, um Sísifo. Primeiro encontrar o meu perfil, digitar a senha atual e alterá-la. Detalhe: as tais das atuais nunca são as que eu havia guardado. Então, tem que avisar que você esqueceu para que te enviem um jeito de inventar uma outra. Aqui, de dois uma: ou te enviam uma senha sem a menor possibilidade de você memorizá-la, por exemplo &hXe5rP2&, ou você recebe um número de acesso ...
Berlín,<br/> por Luli Delgado
144c, Luli Delgado

Berlín,
por Luli Delgado

El otro día, hablando con Ceci, de repente me pregunta: “Mami, ¿por fin terminaste de ver Berlín?”Yo inmediatamente activé mi fichero de la memoria, Berlín, Berlín, Berlín, pero el resultado que me pareció que tenía nada que ver con la pregunta, así que, incapaz de seguir el hilo, le tuve que decir: “Ayúdame un poquito, que es que así de golpe no me acuerdo” …-“La serie Berlín que estábamos viendo en Netflix, aquella con el mismo tipo de La casa de papel…”-“¡Ah!”, me salió del alma. “Yo no hubiera llegado sola nunca”. “Sí, la terminamos de ver y parece que va a segunda temporada. Pero calcula que cuando me preguntaste yo me fui a una película de Fassbinder llamada Berlin Alexanderplatz. Fue la abuela del streaming, porque duraba más de quince horas y la pasaron por episodios. Yo vivía en S...
Portucheque, <br/> por Luli Delgado
143c, Luli Delgado

Portucheque,
por Luli Delgado

ler em português       Yo recuerdo que en la Caracas de mi época, existía la modalidad del “portucheque”. Consistía en cambiar un cheque por efectivo al portugués de la panadería que quedara más cerca de tu casa o de tu oficina. O simplemente se lo cambiabas como si fuera una caja de banco, o le comprabas lo que necesitabas en ese momento y le pagabas por lo comprado más el efectivo que te hiciera falta. Otro lugar que frecuentábamos donde había lusitanos eran las vegas de más allá de El Hatillo, donde uno escogía la lechuga que quería y te la arrancaban ahí mismo. También había legumbres de todo tipo muy frescas, que una portuguesa enorme se encargaba de vender. A Ceci, que entonces era pequeña, le encantaba ese paseo, porque podía jugar con niños de su edad correteando por la siem...
Portucheque,<br/> por Luli Delgado
Luli Delgado

Portucheque,
por Luli Delgado

leer en español       Lembro que na Caracas da minha época existia a modalidade do “portucheque”. Consistia na troca de um cheque por dinheiro ao português na padaria mais próxima de casa ou do escritório. Ou você simplesmente trocava o cheque com ele como se fosse um caixa de banco, ou comprava o que precisava naquele momento e pagava pela compra mais o dinheiro que precisava. Outro lugar que frequentávamos e onde havia lusitanos eram as hortas que ficavam passando o povoado El Hatillo, onde você escolhia a alface que queria e eles colhiam para você ali mesmo. Havia também legumes muito frescos de todos os tipos, que uma portuguesa enorme se encarregava de vender. Ceci, que na época era pequena, adorava aquele passeio, porque podia brincar com as crianças da sua idade, correndo pel...