Camino al olvido,
por Luli Delgado
Entre tanta cosa que uno ve por ahí, deparé el otro día con este “diálogo” entre Bergman y Bogart en el final de Casablanca.De entrada me pareció muy original y me produjo una sonrisa, pero después me templó las orejas de la reflexión.Me explico. Cada vez más nos limitamos a escribir lo estrictamente necesario, y con los famosos muñequitos que creó el teléfono (emojis, si no me equivoco), el asunto se ha agravado a niveles alarmantes. Revisen sus respectivos Whatsapps para que vean lo que les digo.Las fulanas caritas, manos, corazoncitos y por ahí sigue, se han convertido en nuestra comunicación básica. Yo que todavía soy de la vieja guardia e insisto en que la gente debe leer y escribir, casi todas las semanas intercambio el mismo diálogo con mis colegas Suzan Matteo y Lucy Gómez, que com...












