Manga corta,
por Luli Delgado
¿Cuántos años hace? No me acuerdo, pero seguro más de veinte. Y sin embargo cuando quiero saber si saco el paraguas, no importa adónde esté, miro hacia Petare, para los que no saben, el lado oeste del valle de Caracas. Ni modo.Pero hoy me quiero meter por la calle paralela: la calle de la manga corta. Aquí poquito a poco se fue metiendo la primavera y hubo de sacar/doblar algunos edredones. Eso sí, los dejamos sobre la silla porsia, aunque creo que dentro de poco va a ser hora de guardarlos.Después le tocó a los monos. Esos de muletón. Una de estas noches me desperté ahogada y me tuve que levantar a buscar una dormilona.Ahí llegó el sol, y, no contento con ponerse radiante, calentó en serio. Con las ventanas abiertas llegó la hora de revisar las gavetas y hacer esa especie de rotación anu...












