No sé decirte cómo fue,
por Soledad Morillo Belloso
Sentada en la playa luego de una hora de caminar, un bolero viejo y gastado, de esos que en tiempos de mi juventud bailábamos en la tenue luz de las discotecas, suena en el parlante del chiringuito donde venden empanadas. Raro. Porque en los últimos tiempos, el ambiente musical de calle suele ser algún estridente reggaeton de letra que los modales y el buen gusto me impiden repetir. Lo curioso es que quien atiende en aquel puesto no es una “persona mayor”, lo cual justificaría la selección de aquel bolero. No. Es un hombre joven, de escasamente treinta. Me acerco. Me mata la curiosidad. Necesito descubrir por qué un joven escucha un bolero que hizo famoso Benny Moré y que data de tiempos de mis papás. Le pregunto: “¿Quién canta?”. “Mi prima, que está en Barcelona. Lo hace bien, ¿no?”, me r...












