Micro o macro,
por José Manuel Peláez
Ella solo quería hacer algo bueno, tan sencillo como eso. En la Universidad siempre la llamábamos “Marilusa la ilusa”. Un día, al regresar de su trote diario, tuvo la idea de recoger los desperdicios que encontraba en el trayecto. Pensó que dar el ejemplo era muy bueno y colgó varios videos en las redes. Pronto hubo mucha gente imitándola y fue asidua de programas de televisión y radio donde su iniciativa era reconocida. Por eso se animó y creó la asociación “Vida Limpia” con el fin de expandir su influencia. Lograron tener una sede y abrieron franquicias en cuatro ciudades diferentes. Cientos de afiliados exhibían las bolsas vacías que llenarían al terminar su jornada de jogging.
Todo marchaba (o más bien trotaba) muy bien hasta que alguien pensó que era hora de internacionalizar el...












