Compromiso ineludible,
por José Manuel Peláez
La respuesta de Manolo fue un NO contundente porque ese día y a esa hora tenía un compromiso ineludible. El asunto era sospechoso. Manolo se había burlado muchas veces de lo ineludible como excusa y ahora yo le estaba invitando al “Circo Benito”: un circo ambulante que se parece al Cirque du Soleil tanto como un caniche se parece a un perro afgano con pedigree. En el “Circo Benito” al malabarista se le caen los aros y los persigue por toda la pista excusándose con la mirada, el payaso cuenta chistes mas viejos que el león que ya solo puede maullar y el equilibrista siempre se cae del alambre, aunque eso sí, de pie. Resumiendo, es el sitio ideal para Manolo.Sin embargo, él tenía un compromiso ineludible. Averiguar cuál era ese compromiso fue un reto. Mi interrogatorio se prolongó por varios...












