Diligencia,
por Luli Delgado
Mañana es día de hacer la diligencia. ¿Cuál diligencia? Eso es lo de menos, porque siempre se trata de reunir documentos, poner el despertador e irse a dormir pendiente.Hora de levantarse, lo cual no significa de despertarse, y como puedes te encomiendas a un buen café y te pones en marcha.Resulta que cuando llegas, ya hay fila para entrar. Yo nunca he entendido de dónde sale tanta gente que desde ayer estaba en lo mismo.Siempre hay un vigilante que te dice para dónde tienes que ir. Impresionante que después ni tú lo recuerdas ni él te va a recordar. Subes, esperas, sigues esperando hasta que por fin te toca. Te piden los papeles como cuando te preguntaban la tabla del ocho, que te la aprendías en orden y después había que responderla salteada.Felizmente logras pasar la prueba, siempre por...












