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Luli Delgado

Fechas memorables, por Luli Delgado
65a, Luli Delgado

Fechas memorables, por Luli Delgado

Puntualísimo, el sol sale todas las mañanas, pero nuestros ancestros resolvieron bautizar cada día con un nombre diferente, y después agruparlos por días, meses y años.Ahí se ganó o se perdió una batalla, nació un bebé que más adelante resultó clave para la Historia, se murió alguien difícil de olvidar, hubo un invento, una conquista, y entonces surgió la convención de declarar algunas fechas dignas de recuerdo especial.Se me ocurre que las fechas son como las estrellas. Hay las de primera magnitud, de las que buena parte de la humanidad se acuerda, pero también están las que son más locales y brillan menos, las cuales generalmente terminan heredadas por las calles de cada comunidad, casi siempre transitadas más adelante por generaciones que no saben qué fue lo que pasó, pero que igual las...
A su servicio, por Luli Delgado
61a, Luli Delgado

A su servicio, por Luli Delgado

 Si repasamos todas las profesiones posibles, invariablemente nos vamos a encontrar con que, sin el contexto humano, éstas ni serían ni necesarias ni por fin tendrían sentido.Cuando educamos, curamos, informamos, fabricamos muebles o cosemos ropa, no hacemos otra cosa que servir a los demás. Y esos “demás” son, queramos o no, nuestra razón de base para lo que sea que hagamos de nuestra vida, nuestro requisito sine qua non.Podemos servir como cualquier cosa dependiendo de la profesión que cada uno haya escogido, pero de allí a servir en el sentido de ser verdaderamente útiles, puede haber una diferencia que a veces llega a ser enorme.Y nos demos cuenta o no, participamos de una incuestionable e ininterrumpida interdependencia. A todos nos crece el pelo, necesitamos zapatos nuevos, o desde h...
Bastidores de los famosos, por Luli Delgado
51a, Luli Delgado

Bastidores de los famosos, por Luli Delgado

Nada nuevo bajo el sol, siempre hay alguien que nació en cuna especial, o se le ocurrió algo, o hizo una carrera brillante, o practicó una disciplina con más empeño, o por último tuvo mejor suerte. Y fue así, como por unas o por otras, atravesó la calle de los comunes y se volvió famoso.Los que nos quedamos en la acera de enfrente, construimos a partir de ellos nuestra propia constelación, derivada en línea directa de la manera de vivir de cada quien. Y nos cuentan y vemos tanto, que parece que hasta los conocemos.Y así, desde nuestra humilde y anónima condición de mortales,  les seguimos la trayectoria, tal vez en la vana esperanza de que acabemos por identificar algo en común, aunque sea cuando no están en pleno ejercicio de su condición de paradigmas.Si a todos nos duelen las muelas, am...
Benshis y explicadores, por Luli Delgado
39a, Luli Delgado

Benshis y explicadores, por Luli Delgado

La semana pasada, comentando mi trabajo sobre el primer filme sonoro, mi amigo Kaizô me escribió:“ No sé si sabías, pero en el Japón el cine mudo, no era tan mudo”.La verdad no, no tenía la menor idea, así que gracias a un link que me mandó comencé a halar el hilito.Resulta que a comienzos del siglo XX, los índices de analfabetismo eran altísimos, con lo cual surgió en Japón la figura del benshi, una persona encargada de leer los carteles de las películas y de paso explicarle a los espectadores detalles de la trama, o mejor, adaptar la historia al mundo oriental.A pesar de que el benshi veía las películas con antecedencia, a veces improvisaba sobre la marcha, y su importancia era tal que en la década de los ‘20 existían más de seis mil ochocientos, de los cuales poco más o menos ciento cin...
¿y no dizque es mágico? – Luli Delgado
37b, Luli Delgado

¿y no dizque es mágico? – Luli Delgado

Yo perdí la cuenta de las veces que he visto Casablanca, y siempre pienso que en un último minuto puede pasar que Lazlo se vaya solo, o que Rick se deje de heroísmos y se monte en el avión y se vaya con su amada, en fin, algo así como que un espíritu fantástico se haya metido en el film y le haya cambiado el rumbo a la historia. ¿Quién quita? La gran mayoría de las mujeres apostamos a que sea el verdadero amor quien gane la partida, y no necesariamente la razón o el sentido del deber, y este final es un cable a tierra que nos sacude las bases, pálido frente a lo que debe haber sentido la audiencia femenina de la época, acostumbrada a que el final fuera siempre feliz. Si la secuencia final de Casablanca hubiera estado en manos femeninas, seguro el final se parecería mucho más al que l...
¿Son o no son? – Luli Delgado
29b, Luli Delgado

¿Son o no son? – Luli Delgado

Nos metemos tan de lleno en las tramas del cine, que a menudo olvidamos el nombre del actor, por muy conocido que sea, y le atribuimos el del personaje que representa. Pero a fin de cuentas, los personajes de cine ¿son o no son nuestros cómplices ? Yo hablo de complicidad como aquel vínculo sin grietas que te une a otra persona y que, seguro como la muerte, sabes que nunca va a doblar las rodillas.... Yo creo que con los personajes de cine la complicidad se da sólo a ratos y que a veces son capaces de jugarte las pasadas más imprevisibles. Veamos. En una película de ficción, cada actor va representando su papel y sabe los que nosotros tenemos que esperar que pase para saber. No sueltan prenda, y a menudo la complicidad se rompe de cuajo cuando sin más salen con una sorpresa ine...
Postproducción – Luli Delgado
28a, Luli Delgado

Postproducción – Luli Delgado

En líneas muy generales hemos recorrido los procesos de preproducción y producción.Ahora con todos los elementos que se han ido construyendo, llegamos a la tercera y final etapa del desarrollo de una película.Siempre se dice que toda película tiene tres versiones: la que está en papel, la que se genera durante la producción y la que resulta de la mesa de edición. ¡Y no es mentira!Al llegar a la mesa de edición, el principal objetivo es entrelazar lo que ya se tiene, lo que el público va a ver. Y es aquí donde, además de sincronizar imágenes y sonidos, se realizan ajustes de luz, generación de subtítulos, regrabación de sonidos caso sea necesario, grabación en off si hay algún locutor que narre la trama, grabación de los efectos de sonido. En fin, es un proceso eminentemente técnico, pero n...
Todo como está, hasta que… Luli Delgado
23a, Luli Delgado

Todo como está, hasta que… Luli Delgado

En nuestra entrega anterior hablábamos de las diferentes etapas por las que tiene que pasar un proyecto para convertirse en película. Hoy vamos a hablar de un aspecto fundamental de todo guión, pero antes comencemos con algunos ejemplos: En una tarde apacible en la puerta de su casa, Scarlett O´Hara, linda y maravillosa, conversa con sus amigos los gemelos Tarleton, a quienes les dice que no quiere oir más necedades sobre la posibilidad de una guerra.     Pero al cambiar el tema para el almuerzo del día siguiente, Scarlett se entera de que Ashley Wilkes le hará su propuesta formal de matrimonio a Melany Hamilton. La expresión de Scarlet se congela....... Vamos con otra... En una mañana cualquiera en San Francisco, Miss Wonderly se presenta en la ofici...
Que no se les olvide… – Luli Delgado
22 a, Luli Delgado

Que no se les olvide… – Luli Delgado

En nuestra entrega anterior vimos cómo el cine ejerce en nosotros una fascinación comparable a la de los cuentos que nos leyeron en la infancia. Pero para llegar a la pantalla, toda película recorre un largo camino, que incluye el trabajo de cientos y hasta miles de personas encargadas de llevarla a buen puerto. No se crean, se trata de un asunto serísimo y tontos los que piensen que es cosa de bohemios. Así por lo alto, veamos. El punto de partida es siempre una idea, original o adaptada de una obra publicada. Digamos por ejemplo que en Casablanca había un tipo que tenía un bar, o que en un bosque, bajo un cielo muy estrellado, sin más posa una nave diferente a las que hemos visto hasta ahora. Es la punta del iceberg que más adelante comienza a desarrollarse. Pero para que...
Ojos cerrados,<br/>por Luli Delgado
113c, Luli Delgado

Ojos cerrados,
por Luli Delgado

Yo la había leído hace tiempo y ahora me la vuelvo a encontrar. Es una frase de Ángeles Mastretta, quien pregunta: “¿Cuántas veces cierra uno los ojos para no ver? ¿Y cuántas para ver mejor?" Yo soy de la que los cierra para ver mejor. Vamos a algunos ejemplos: Para ponerme una cadenita en el cuello o amarrarme las trenzas de los zapatos. Cuando digo “no me acuerdo de cómo era que se llamaba…ya va”, o “eso fue…” Para cepillarme los dientes, sobre todo después de que el dentista me dijo que no me olvidara de que las muelas del fondo también eran mías. Para tratar de separar un instrumento en una melodía, o para saborear algún alimento particularmente rico. Cuando le pido a Dios que me dé paciencia, y sobre todo cuando me quiero quedar dormida. Los ojos no siempre tie...
Mi mejor día, por Luli Delgado
108a, Luli Delgado

Mi mejor día, por Luli Delgado

Download ¿Qué hace que a una idea le vayan saliendo raíces y hasta hojitas?No sé. Tal vez que a alguien más le guste, o que se te ocurra en un momento especial de tu vida, o que sepas por dónde van los tiros y eso te anime. Vaya uno a saber.El Atril nació como un acta de servilleta, y a medida que fue tomando forma, mucha gente me ayudó a llevarlo a buen puerto: Alfredo y su equipo de estudios, un diseñador de páginas web hindú, otro colombiano.En Brasil, primero Claudia y después Angélica, en España Lucy, y en la Baleares Diego hizo el logo, en Venezuela mis compañeros de El Universal y en el Brasil gente con la que trabajé en alguna oportunidad.Se barajaron varios nombres, cómo sería el logo, el diseño de la página. En fin. Atril no salió de la nada. Fueron varios meses de tra...
La cabeza de El Zorro, por Luli Delgado
95b, Luli Delgado

La cabeza de El Zorro, por Luli Delgado

Pocas cosas he deseado en mi vida con tanta vehemencia como la cabeza de El Zorro de la última página del álbum de Disney. El colegio entero andaba a la caza, pero nada que aparecía. Hasta que por fin “salió”, completamos el álbum y el capítulo pasó al olvido, o dio paso a otro álbum, vaya uno a saber.Esas barajitas recuerdo que olían rico, a tinta de imprenta, según me enteré después, y había que pegarlas con cola escolar o con almidón hervido, pero siempre con muchísimo cuidado para que no se chorreara, porque después se pegaban las páginas y el encanto de aquel tesoro se desvanecía inmisericorde.Para las monjas la regla era clara y muy estricta: barajitas nada más que a la hora del recreo, pero díscola de nacimiento, recuerdo la fascinación adicional de tratar de cambiarlas en el salón ...