Te cuento que…
por Suzan Matteo
Mientras cavilaba acerca de qué escribir para Atril esta semana, me llegó un fuerte olor desde la cocina…
Pocos placeres simples son tan universales como el de disfrutar de unas buenas cotufas, también llamadas según el país o la región, Palomitas de maíz, Popcorn, Crispetas, Gallitos, Rositas, Millo, Pipocas, Pochoclos, Pororó y ¡pare usted de contar!
Su historia es tan fascinante como su olor y el característico sonido al reventar; su origen se remonta a tiempos precolombinos en América y se han encontrado restos en tumbas peruanas de más de 6.000 años de antigüedad. Los indígenas las utilizaban no solo como alimento, sino también como decoración para ceremonias y rituales.
El maíz que utilizamos para las cotufas tiene una cáscara dura y un contenido de humedad ideal en su inter...












