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Manuel Pulido Azpúrua

“Si una buena amistad tienes tú…”  Por Manuel Pulido Azpúrua
75b, Manuel Pulido Azpúrua

“Si una buena amistad tienes tú…” Por Manuel Pulido Azpúrua

“…Alaba a Dios, pues la amistad es un bien…”, cantábamos en la capilla del colegio. No cito el resto de la canción, pues derivaríamos por otros caminos más o menos de índole religiosa y de cuestionable calidad literaria. De mi papá heredé una fidelidad absoluta a las amistades. Considero más cercanos a muchos amigos que a mis propios familiares. Mejor no me adentro en detalles, so pena de herir susceptibilidades y quedar fuera del intercambio familiar de Diciembre. Pero, sí: mi padre es “amiguero”. Cuando le concede su amistad a alguien, tenga el afortunado por seguro que contará con él para las buenas y las malas, además de añadirlo a su lista de contactos para enviarles correos electrónicos. Los amigos son aquellos con los que te puedes sentir a gusto expresando tu verdadero...
Ciclo de vida, por Manuel Pulido Azpúrua
68c, Manuel Pulido Azpúrua

Ciclo de vida, por Manuel Pulido Azpúrua

Aquel día el cerro se veía imponente y despejado, como nos gusta verlo en cuadros y publicaciones de redes sociales. Se trata de una montaña que despierta la nostalgia al estar lejos y nos sirve como puesta a tierra cuando vivimos acá. Los distintos verdes del jardín del edificio de oficinas completaban un hermoso cuadro con el Ávila al fondo. Ese día nada podría salir mal, así que luciendo su mejor traje y con su propuesta de servicios en la mano, nuestro protagonista se encaminó a su cita. La entrevista duró el tiempo justo, aunque la adrenalina del momento hubiera permitido que durara más, afortunadamente no lo hicieron esperar demasiado. Una extraña prerrogativa del poder local supone eternas horas de espera. Salió seguro de que la posición sería suya. No se equivocó. Ya c...
Las conversaciones que no se tienen,  por Manuel Pulido Azpúrua
48b, Manuel Pulido Azpúrua

Las conversaciones que no se tienen, por Manuel Pulido Azpúrua

Al parecer soy un autor inadvertido (hasta para mí mismo) de máximas útiles para la vida. Muchos se me acercan para decirme que mis palabras se les quedaron grabadas y que no puedo saber cuánto bien les hicieron.¡Cómo quisiera recordar qué les dije!Otro reto personal que confieso me encanta, es hablar con alguien que ya me ha sido presentado y recordar de dónde fue que lo conocí del contexto de lo que estamos conversando. Es para mí todo un desafío que mi amable interlocutor no se dé cuenta que no tengo la más peregrina idea de dónde o cuándo lo conozco.Contaban que un viejo político venezolano se repetía tres veces el nombre de la persona que le era presentada mientras le daba la mano y lo miraba fijamente a los ojos. Pero este es un lujo que sólo los que tienen una figura altamente conoc...
El chino de Poleo , por Manuel Pulido Azpúrua
45b, Manuel Pulido Azpúrua

El chino de Poleo , por Manuel Pulido Azpúrua

Mi amigo epistolar, el Dr. Tomás González, termina hoy de publicar en este medio su magnífica serie de artículos sobre el arte contemporáneo venezolano. Con ocasión de alguna de sus entregas, hablamos de los cuadros de Héctor Poleo y le conté una anécdota familiar de la casa de mis abuelos maternos.Mi abuelo era amigo de la familia del pintor, y hacia 1935 el papá le ofreció un cuadro de su hijo que representaba a un chino en cuatro patas recogiendo arroz o legumbres en un prado verde.Como se trataba de un cuadro de un novel autor, a Poleo nunca le gustó mucho, y en varias ocasiones pidió cambiárselo por cualquiera de los que posteriormente había pintado ya como maestro nacional y mundialmente reconocido.Sobra decir que mi abuelo declinó todas las peticiones; a él le gustaba mucho su cuadr...
Baila la Cachuchita,  por Manuel Pulido Azpúrua
43a, Manuel Pulido Azpúrua

Baila la Cachuchita, por Manuel Pulido Azpúrua

Los chats de mensajería instantánea pueden ser útiles herramientas de comunicación cuando se emplean con criterio. Es el caso de uno al que pertenezco desde hace un par de años y que he tratado de contribuir, quizá exageradamente, abusando de la paciencia de sus brillantes miembros.Baste decir que tiene un código casi caballeresco, entre cuyas normas está el hacer correcto uso del castellano, algo que agradezco desde que me incorporé al mismo, y que me ha forzado a escribir con mejor cuidado cada día, a pesar de mis naturales limitaciones. Lo que voy a relatar ocurrió en ese ambiente.Un sábado por la tarde de un par de meses atrás, conversábamos de géneros musicales del Siglo XIX y surgió - lamento no recordar cómo exactamente - el término “cachucha” como pieza bailable. Uno de los miembro...
Acerca del miedo, por Manuel Pulido Azpúrua
40a, Manuel Pulido Azpúrua

Acerca del miedo, por Manuel Pulido Azpúrua

Cuando era pequeño era muy miedoso. No podía atravesar el pasillo de mi cuarto al baño si la luz no estaba encendida, y cuando me tocaba hacerlo, cantaba a voz en cuello, cosa que el resto de mi familia no entendía demasiado bien. Ser padre ayuda a vencer los miedos. Cuando tienes que tranquilizar por la noche a una pequeña aterrorizada, te das cuenta que estás en el mismo lugar que tus padres, diciendo con fingida seguridad que no hay razón para tales temores. Ahora los avances tecnológicos han hecho que nuestros miedos muten. Ya no le tememos a espantos de camino o a fantasmas: los miedos se han simplificado, aunque a pesar de todo sigan quitándonos la tranquilidad. El miedo ha convivido conmigo desde que me di cuenta que no podía parar de pensar: que aquella vocecita interna, e...
Sobre las chicharras – Manuel Pulido Azpúrua
Manuel Pulido Azpúrua, 11 b

Sobre las chicharras – Manuel Pulido Azpúrua

Las chicharras son insectos que nos caen muy bien a mí y a mi gato viejo. A mí me recuerdan mi infancia, y a Oliver, porque cazarlas es de las pocas ocasiones que aún recupera su agilidad perdida. Necesitan de las primeras lluvias, las que preludian la pseudoestación que llamamos invierno, para que sus larvas logren salir del suelo. Al hacerlo dejan un agujerito redondo a los pies de árboles muy tupidos que por lo ancho de su sombra no suelen permitir que la grama crezca debajo de ellos. Las larvas de chicharra eclosionan hasta donde entiendo sólo de noche. Aunque me he encontrado con muchísimas chicharras adultas, apenas he visto una larva en mi vida: amarillentas, parecidas a un coco, que salen de debajo de la tierra y suben en los troncos de los árboles para seguir su metamorf...