Salsa para canguros,
por Victorino Muñoz
Converso con mi amigo Dagny Iznaga, quien vive desde hace algunos años en Australia, y me cuenta que allá hay una interesante presencia latina. Interesante en el sentido de que los locales ven con buenos ojos a los nacidos en nuestras tierras, a quienes valoran y cuya cultura respetan. Incluso, él asegura que por allá ser latino es una sensación, lo máximo, pues.
Esto se traduce en varios hechos singulares, entre los cuales destaco la buena receptividad hacia la comida y hacia el baile que acompaña la música caribeña, específicamente el jazz latino, ese que vulgarmente aquí llamamos salsa, así como también la bachata.
Según me cuenta, un australiano que presuma de bailar alguno de los ritmos mencionados es percibido como una persona muy especial, elegante, culta, que tiene eso que ll...












