Ni primo ni Chucho, por Victorino Muñoz
Como mencioné antes, los que no somos primos ni Chuchos normalmente no tenemos aspiraciones gubernamentales, sino de desarrollar una habilidad, un arte, lograr una obra importante, aunque mal paguen. Y no digo con esto que todo el que aspire a un cargo es un personaje detestable; simplemente lo insinúo; y si me equivoco, me hago cargo.Claro, así como está lleno el mundo de personas que ocupan un lugar equivocado y de personas que no quieren que otros brillen, también hay unos que han tenido la suerte de poder desarrollar una habilidad o talento, ayudados por alguien que no sufre de esos males de los que hemos hablado, vale decir: la envidia, la trampa, la argucia, el ninguneo y el menoscabo.Pero, por otro lado, hay hartos casos de personas con grandes dotes y talentos, que no germinan en n...












