Concursa, que tú puedes,
por Lucy Gómez
El único concurso en el que he participado fue en uno organizado por un cura que dirigía un programa de tv cuando era pequeña. Había que escribirle. Todas las cartas iban a parar a un bombo y luego de dar unas vueltas se escogían las ganadoras. Los premios eran varias cajas de cartón, llenas de paquetes de galletas. Efectivamente, mi carta fue escogida y aunque ese no era un concurso de aptitudes o de belleza sino de pura suerte, estuve feliz con mis galletas un buen tiempo.Luego, no se me ocurrió concursar en más nada. Siempre estuve consciente de mis limitaciones en cuanto a belleza estándar como para ir a matricularme en algún “Miss algo”. Lo único que hice en función de mi aspecto, para no convertirme en la gorda de la clase, fue empezar temprano a hacer dietas y ejercicios, con lo cu...












