Aprendizaje,
por Lucy Gómez
La verdad es que nunca pensé escribir para un dominical. Pese a que redacto desde niña y que se me volvió un issue existencial cuando decidí vivir de eso haciendo periodismo. El porqué es sencillo. Los dominicales clásicos estaban hechos para que el lector se dejase llevar hacia mundos más agradables que los vividos en la semana. Para escapar, para soñar. Y a mí me apasiona del periodismo precisamente la investigación y la denuncia.Entonces me costó un poco adaptarme a escribir semanalmente de mis puntos de vista sobre la vida cotidiana o informar sobre plantas y jardinería, que es mi segunda profesión.Pero descubrí que hablar del mundo que nos rodea, su gente, sus ires y venires desde mi agujerito mental, me gusta. No me genera la pasión que me despierta la política, pero agudiza y pule m...












