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Rafael Victorino Muñoz

Las tareas escolares,<br/> por Victorino Muñoz
174b, Rafael Victorino Muñoz

Las tareas escolares,
por Victorino Muñoz

Es una moda ahora que las personas que nunca estudiaron medicina digan lo que es mejor para la salud; los que no saben ni de geografía ni de política ni de historia, opinan sobre las situaciones, y así.Lo mismo pasa en pedagogía. Todo el mundo anda diciendo cómo debería ser la escuela o la universidad y qué contenidos deberían dar. Que si emprendimiento, educación para la paz, Excel y hasta bailar salsa.Hace poco, un amigo me comentaba sobre una publicación que leyó, relacionada con el tema. Según el supuesto experto, había que eliminar las tareas, porque no servían para nada, ya que las mismas terminaban haciéndolas los padres de los niños.Le respondí que esa era una razón bastante estúpida; sería como pretender eliminar los medicamentos, porque algunos pacientes olvidan tomarlos; o elimi...
Otros tres hermanos, por Victorino Muñoz
173a, Rafael Victorino Muñoz

Otros tres hermanos, por Victorino Muñoz

En una canción de Silvio Rodríguez se cuenta una fábula de tres hermanos (ese es el título, de hecho). Uno de ellos iba atento al camino, pero olvidaba ver hacia la meta y, según el cuento, el cuello ya no se le enderezó, de tanto mirar hacia abajo. Tal vez terminaría también un poco jorobado. El segundo veía solo la meta, pero olvidaba lo más inmediato; razón por la cual siempre caía en un hueco o tropezaba con la misma piedra o con otra igual, que para efectos de las consecuencias viene a ser lo mismo. Y el último veía alternativamente al frente y abajo, al frente y abajo… y caminó más que los anteriores; pero tampoco llegó a dónde iba, al parecer, ya que al final “su mirada estaba extraviada” entre una y otra cosa. Entonces, de acuerdo con la canción de Silvio, como que no tene...
Fuera del tiempo,<br/> por Victorino Muñoz
172c, Rafael Victorino Muñoz

Fuera del tiempo,
por Victorino Muñoz

Aunque sé que van a aparecer muchos tratando de discutir mi punto de vista, lo voy a decir de sopetón y de buenas a primeras: no creo en eso de que uno no debe ponerse límites por la edad. Claro que sí los hay, pero muchos tratan de negarlo, para hacerse creer que aún son jóvenes y que aún pueden hacer muchas cosas (muchas cosas que incluso ellos mismos ni intentan). Tenemos límites hacia arriba y hacia abajo. Dudo mucho de que un niño de cinco años ande escribiendo una refutación a Kant. O un señor de 75 practicando breakdance. No podemos caernos a pasiones. Y si hubiera excepciones, solo serían la famosa excepción que confirma la regla. Hay quienes tratan de negar y negarse su edad, usando cirugías, maquillajes y hasta mintiendo. Por cierto, una muy buena amiga, de tanto tergive...
Gallina o pez,<br/> por Victorino Muñoz
171c, Rafael Victorino Muñoz

Gallina o pez,
por Victorino Muñoz

En la filosofía popular hay un dilema con respecto a ciertos animales ovíparos, de los cuales uno pone muchos huevos y no dice nada, y la otra pone uno y hace gran escándalo. O sea, la gallina y el pez, o más bien sería la pez, porque hasta donde sé los machos no ponen huevos. En fin. Los gallinistas, esto es, los partidarios de la gallina afirman que tal es el modo correcto de estar en el mundo. Y que si uno pone un huevo debe mostrarlo a todos, mostrar lo que sea que produce, presumir de ello, porque es el fruto de su más grande esfuerzo y merece recibir el elogio, el aplauso o alguna recompensa, para seguir adelante con ánimo. Desde el punto de vista de estos gallinistas, los pecistas, partidarios del modo de ser del pez, son más bien tontos, porque ponen muchos huevos y no dicen ...
Ejercicio de intolerancia,<br/> por Victorino Muñoz
170c, Rafael Victorino Muñoz

Ejercicio de intolerancia,
por Victorino Muñoz

Hace un tiempo conversaba con una muy querida amiga, casi una hermana, y me propuso un interesante ejercicio intelectual: hablar de aquello o de aquellos que no podemos tolerar, por razones que se asemejan tanto al prejuicio, que tal vez no sean realmente algo diferente de ello.No voy a decir lo que me respondió, porque es asunto de ella y tal vez algún día quiera escribirlo. Pero sí puedo decir lo que respondí yo: no me agradan, no tolero o no soporto (no sé cuál verbo va mejor) a esas personas que han logrado cosas solo gracias a su apellido o una fortuna familiar y que, pese a esto, se creen la gran cosa, como si hubiera mayor mérito en ello.La verdad, el mundo no es justo ni todos nacemos con las mismas oportunidades. Y no me vengan a decir que el pobre es pobre porque quiere. El hijo ...
Retorno a la caverna,<br/> por Victorino Muñoz
169d, Rafael Victorino Muñoz

Retorno a la caverna,
por Victorino Muñoz

En no pocas ocasiones, algunas personas se han molestado un poco conmigo porque les señalo que una determinada imagen que publican, supuesta foto, es en realidad una creación de la Inteligencia Artificial.Confieso que tengo un ojo especialmente entrenado para eso. Y cuando algo me parece sospechoso, resulta ser cierto. Pero mis amigos de las redes no consideran que esto sea una gran virtud y se enojan si les escribo el comentario en cuestión.Yo lo hago porque siento que es mi deber advertirles que los están timando. Y prácticamente lo que me dicen es que soy un aguafiestas, y que, si la imagen está bonita, qué importa si no se corresponde con la realidad.Otro tanto me sucede cuando se publican citas apócrifas falsamente atribuidas a algún autor u obra (con particular predilección por El pr...
La extinción de la estupidez,<br/> por Victorino Muñoz
168d, Rafael Victorino Muñoz

La extinción de la estupidez,
por Victorino Muñoz

En el contexto de las observaciones que he venido haciendo en las redes sociales, de las cuales soy también usuario frecuente (así que no critico por desconocimiento), he notado una tendencia bastante acentuada. La misma consiste en colocar una imagen o incluso reproducir una publicación solo para decir o mostrar a otros lo estúpidas que pueden llegar a ser algunas personas; lo cual resulta para mí algo bastante contradictorio. Y es que con esta práctica lo único que consiguen es visibilizar aún más dichas publicaciones. Incluso, les dan aliento a quienes la hicieron, reforzando aquello que critican. Y es que si alguien dijo una tontería y mil le hicieron comentarios y otros 500 compartieron la imagen o escrito en cuestión, aunque fuera para criticar, mañana esa misma persona, u o...
Los hablantes delirantes,<br/> por Victorino Muñoz
167b, Rafael Victorino Muñoz

Los hablantes delirantes,
por Victorino Muñoz

Cada quien habla como es. Por cada persona hay un modo de hablar. He encontrado, no obstante, algunos tipos de hablantes que me exacerban particularmente.Por ejemplo, está el murmurador. Siempre mascullando por lo bajo, cuando hace algo: voy a usar esta olla, creo que es muy poco tomate... Aunque es común este hábito en personas solas, también lo hacen quienes viven acompañados. El problema, para los demás, es saber cuándo el murmurador se dirige a ellos, o si habla con su otro yo.Los subvocalizadores son una variante. Pero básicamente leen lo que tienen al frente, sea un asunto del trabajo o un mensaje del teléfono. No guarda secretos. No podría tener amantes a escondidas de su pareja. Una vez me tocó viajar en autobús al lado de un subvocalizador, y de las cosas que me enteré…Por su part...
Martirimonio,<br/> por Victorino Muñoz
166c, Rafael Victorino Muñoz

Martirimonio,
por Victorino Muñoz

A pesar de todos los chistes que existen sobre el tema, muchos de los cuales son dichos también por los casados, el hecho de que vivan en parejas, se separen y reincidan, con la misma persona o con otra, demuestra que el matrimonio no es el infierno ni el fin del mundo.Esto es algo que seguramente no saben los solteros empedernidos, quienes anteponen miles de excusas y razones para vivir solos; muchas de las cuales terminan siendo más bien sinrazones, como diría el Quijote.Por ejemplo, está la famosa explicación aquella según la cual estar todos los días con una persona es una cosa la mar de fastidiosa. Yo no la entiendo, la verdad, porque podemos pasar treinta años siendo amigos de nuestros amigos o hermanos de nuestros hermanos, y viceversa, sin fastidiarnos.Incluso, podemos trabajar en ...
Mi gran maestro,<br/> por Victorino Muñoz
165d, Rafael Victorino Muñoz

Mi gran maestro,
por Victorino Muñoz

Estudié Literatura en la Universidad de Carabobo, por allá a finales del siglo pasado. Tuve la fortuna de ver clases con un gran maestro: Orlando Chirinos, a quien hoy quiero recordar, a tres años de su fallecimiento.Chirinos llegaba con su bolso de viajero, lleno de libros. (Nunca ha sido más precisa la metáfora del libro como viaje). Además, traía unas hojas garrapateadas con apretada caligrafía, cuyo contenido comenzaba a transcribir en la pizarra, llenando todo y llenándose él de tiza, hasta los codos.Entonces se sentaba y comenzaba la clase, con su armoniosa voz de barítono. Las chicas suspiraban cada vez que él leía un poema de Petrarca o John Donne o un fragmento de Shakespeare, pues era Literatura Occidental lo que nos daba.Yo estudiaba de noche y mis compañeros eran casi de la eda...
Hacedores de libros,<br/> por Victorino Muñoz
164c, Rafael Victorino Muñoz

Hacedores de libros,
por Victorino Muñoz

Creo que a Bukowski le leí alguna vez una frase que decía más o menos: me gusta la poesía, pero no me interesa la vida de los poetas; del mismo modo que me gusta el vino, pero no me interesa la vida de los que hacen el vino. Algo así.Conste que estoy citando a un escritor del que he leído varios libros, aunque no me cae particularmente bien como persona, debido a razones que no vienen al caso comentar; pues es este el asunto del que quiero hablar.Del autor del Lazarillo nada sabemos, ni de Homero, suponiendo que este último haya existido. Así que la única posibilidad que cabe es leer la obra y justipreciarla por sus contenidos, y no por algo que esté más allá del texto, sea la vida del autor o cualquier otra cosa.De Dante se dice que fue un güelfo blanco. En su época eso era tenido como un...
El diente roto, por Victorino Muñoz
163a, Rafael Victorino Muñoz

El diente roto, por Victorino Muñoz

Explico algunas cosas, como diría Neruda:Con muy pocas excepciones, la gran mayoría de los libros venezolanos jamás ve una reediciónLos tirajes de estos libros son menores de mil ejemplares (pero somos 30 millones de habitantes)Muchísimos autores venezolanos son conocidos solo en su ámbito local, a veces ni esoY, en consecuencia, la gran mayoría no llega a las librerías…Si no me creen, hagan la prueba, yo les puedo dar algunos nombres para que pregunten. Fuera de los clásicos que se leen en el liceo (Gallegos, Pocaterra, Teresa de la Parra) y unos pocos contemporáneos afortunados, no hay más. Este debe ser uno de los pocos países, no sé si el único, en el que es más fácil encontrar un libro de autor extranjero antes que alguno nacional.Claro, sé que hay excepciones, sé que hay una red de l...