News That Matters

Rafael Victorino Muñoz

Retorno a la caverna,<br/> por Victorino Muñoz
169d, Rafael Victorino Muñoz

Retorno a la caverna,
por Victorino Muñoz

En no pocas ocasiones, algunas personas se han molestado un poco conmigo porque les señalo que una determinada imagen que publican, supuesta foto, es en realidad una creación de la Inteligencia Artificial.Confieso que tengo un ojo especialmente entrenado para eso. Y cuando algo me parece sospechoso, resulta ser cierto. Pero mis amigos de las redes no consideran que esto sea una gran virtud y se enojan si les escribo el comentario en cuestión.Yo lo hago porque siento que es mi deber advertirles que los están timando. Y prácticamente lo que me dicen es que soy un aguafiestas, y que, si la imagen está bonita, qué importa si no se corresponde con la realidad.Otro tanto me sucede cuando se publican citas apócrifas falsamente atribuidas a algún autor u obra (con particular predilección por El pr...
La extinción de la estupidez,<br/> por Victorino Muñoz
168d, Rafael Victorino Muñoz

La extinción de la estupidez,
por Victorino Muñoz

En el contexto de las observaciones que he venido haciendo en las redes sociales, de las cuales soy también usuario frecuente (así que no critico por desconocimiento), he notado una tendencia bastante acentuada. La misma consiste en colocar una imagen o incluso reproducir una publicación solo para decir o mostrar a otros lo estúpidas que pueden llegar a ser algunas personas; lo cual resulta para mí algo bastante contradictorio. Y es que con esta práctica lo único que consiguen es visibilizar aún más dichas publicaciones. Incluso, les dan aliento a quienes la hicieron, reforzando aquello que critican. Y es que si alguien dijo una tontería y mil le hicieron comentarios y otros 500 compartieron la imagen o escrito en cuestión, aunque fuera para criticar, mañana esa misma persona, u o...
Los hablantes delirantes,<br/> por Victorino Muñoz
167b, Rafael Victorino Muñoz

Los hablantes delirantes,
por Victorino Muñoz

Cada quien habla como es. Por cada persona hay un modo de hablar. He encontrado, no obstante, algunos tipos de hablantes que me exacerban particularmente.Por ejemplo, está el murmurador. Siempre mascullando por lo bajo, cuando hace algo: voy a usar esta olla, creo que es muy poco tomate... Aunque es común este hábito en personas solas, también lo hacen quienes viven acompañados. El problema, para los demás, es saber cuándo el murmurador se dirige a ellos, o si habla con su otro yo.Los subvocalizadores son una variante. Pero básicamente leen lo que tienen al frente, sea un asunto del trabajo o un mensaje del teléfono. No guarda secretos. No podría tener amantes a escondidas de su pareja. Una vez me tocó viajar en autobús al lado de un subvocalizador, y de las cosas que me enteré…Por su part...
Martirimonio,<br/> por Victorino Muñoz
166c, Rafael Victorino Muñoz

Martirimonio,
por Victorino Muñoz

A pesar de todos los chistes que existen sobre el tema, muchos de los cuales son dichos también por los casados, el hecho de que vivan en parejas, se separen y reincidan, con la misma persona o con otra, demuestra que el matrimonio no es el infierno ni el fin del mundo.Esto es algo que seguramente no saben los solteros empedernidos, quienes anteponen miles de excusas y razones para vivir solos; muchas de las cuales terminan siendo más bien sinrazones, como diría el Quijote.Por ejemplo, está la famosa explicación aquella según la cual estar todos los días con una persona es una cosa la mar de fastidiosa. Yo no la entiendo, la verdad, porque podemos pasar treinta años siendo amigos de nuestros amigos o hermanos de nuestros hermanos, y viceversa, sin fastidiarnos.Incluso, podemos trabajar en ...
Mi gran maestro,<br/> por Victorino Muñoz
165d, Rafael Victorino Muñoz

Mi gran maestro,
por Victorino Muñoz

Estudié Literatura en la Universidad de Carabobo, por allá a finales del siglo pasado. Tuve la fortuna de ver clases con un gran maestro: Orlando Chirinos, a quien hoy quiero recordar, a tres años de su fallecimiento.Chirinos llegaba con su bolso de viajero, lleno de libros. (Nunca ha sido más precisa la metáfora del libro como viaje). Además, traía unas hojas garrapateadas con apretada caligrafía, cuyo contenido comenzaba a transcribir en la pizarra, llenando todo y llenándose él de tiza, hasta los codos.Entonces se sentaba y comenzaba la clase, con su armoniosa voz de barítono. Las chicas suspiraban cada vez que él leía un poema de Petrarca o John Donne o un fragmento de Shakespeare, pues era Literatura Occidental lo que nos daba.Yo estudiaba de noche y mis compañeros eran casi de la eda...
Hacedores de libros,<br/> por Victorino Muñoz
164c, Rafael Victorino Muñoz

Hacedores de libros,
por Victorino Muñoz

Creo que a Bukowski le leí alguna vez una frase que decía más o menos: me gusta la poesía, pero no me interesa la vida de los poetas; del mismo modo que me gusta el vino, pero no me interesa la vida de los que hacen el vino. Algo así.Conste que estoy citando a un escritor del que he leído varios libros, aunque no me cae particularmente bien como persona, debido a razones que no vienen al caso comentar; pues es este el asunto del que quiero hablar.Del autor del Lazarillo nada sabemos, ni de Homero, suponiendo que este último haya existido. Así que la única posibilidad que cabe es leer la obra y justipreciarla por sus contenidos, y no por algo que esté más allá del texto, sea la vida del autor o cualquier otra cosa.De Dante se dice que fue un güelfo blanco. En su época eso era tenido como un...
El diente roto, por Victorino Muñoz
163a, Rafael Victorino Muñoz

El diente roto, por Victorino Muñoz

Explico algunas cosas, como diría Neruda:Con muy pocas excepciones, la gran mayoría de los libros venezolanos jamás ve una reediciónLos tirajes de estos libros son menores de mil ejemplares (pero somos 30 millones de habitantes)Muchísimos autores venezolanos son conocidos solo en su ámbito local, a veces ni esoY, en consecuencia, la gran mayoría no llega a las librerías…Si no me creen, hagan la prueba, yo les puedo dar algunos nombres para que pregunten. Fuera de los clásicos que se leen en el liceo (Gallegos, Pocaterra, Teresa de la Parra) y unos pocos contemporáneos afortunados, no hay más. Este debe ser uno de los pocos países, no sé si el único, en el que es más fácil encontrar un libro de autor extranjero antes que alguno nacional.Claro, sé que hay excepciones, sé que hay una red de l...
Un maestro de la palabra,<br/> por Victorino Muñoz
162c, Rafael Victorino Muñoz

Un maestro de la palabra,
por Victorino Muñoz

De todas las personas por quienes he sentido gran afecto y que ya no están en este plano, una de las que más extraño es mi gran y admirado maestro Freddy Castillo, rector fundador de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy.He contado en otras ocasiones cómo nos conocimos, pero no me cuesta nada repetirlo: me recomendaron para que fuera a buscar trabajo en dicha institución. A él no lo conocía personalmente.Entré a su oficina y lo primero en lo que se clavaron mis ojos fue en un ejemplar de Bioy Casares, con la palabra “Borges” en el grueso lomo. Él advirtió mi sorpresa y tomó el libro. Así comenzó un largo diálogo, que solo cesó poco antes de su muerte.Cuando salí de la entrevista, mi esposa me preguntó si me habían dado el trabajo; yo le respondí:– Creo que sí.– ¿Y cuánto te van ...
Discúlpame pero perdóname,<br/> por Victorino Muñoz
161d, Rafael Victorino Muñoz

Discúlpame pero perdóname,
por Victorino Muñoz

¿Que te perdone, yo? ¿Que te perdone? El santo Cachón Hay una nueva corriente de pensamiento que predica el perdón a toda costa y ante cualquier circunstancia. Según los devotos de esta tendencia, hay que perdonar para liberarse, para no llenarse de odios. Perdónenme, pero yo disiento de estas posiciones. Y no porque sea rencoroso. Quienes me conocen saben que más bien tiendo a ser tibio, cuando no frío, en las reacciones emocionales. Así que no atesoro odios. No obstante, cuando una persona ha actuado de mala fe hago como con esas tiendas donde no nos tratan bien: no vuelvo, no paso por allí, cruzo la calle, sigo de largo, compro en otro lado. O no compro nada. Aclaro y enfatizo: no estoy molesto, ni dolido siquiera. Con las personas y las tiendas es una decisión que tomo de ma...
Catorce veces,<br/> por Victorino Muñoz
160c, Rafael Victorino Muñoz

Catorce veces,
por Victorino Muñoz

Abderrahmán III, monarca que reinó durante más de medio siglo en el Califato de Córdoba, cuenta en sus memorias:Tesoros, honores, de todo he gozado, y todo lo he agotado. Los reyes, mis rivales, me temen y me envidian. Todo lo que desean los hombres me ha sido concedido por el cielo. Pero en este largo espacio de felicidad aparente he calculado el número de días que me he sentido feliz. Este número asciende a catorce…Por lo general asumimos que poderoso y afortunado son sinónimos. Quizás muchos concuerden en que no es así y que se puede ser un rey desdichado en amores, o depresivo, o ambas cosas. Se han visto casos. Pasa mucho con los artistas, que son como los reyes de ahora.Por otra parte, tal exclamación revelaría que tal vez la felicidad sí existe, pero se llega a ella muy pocas veces,...
None of my business,<br/> por Victorino Muñoz
159c, Rafael Victorino Muñoz

None of my business,
por Victorino Muñoz

Meterse en la vida de los otros pareciera ser, en los tiempos que corren, el mayor entretenimiento que existe. Da la impresión de que es lo que mueve el mundo: no es la información, sino el chisme, el cuarto poder.Y aunque no siempre se nota la diferencia que hay entre una y otra, es necesario saber que chisme es toda aquella información que no necesitas, para nada, en tu vida.La frase en inglés no podría ser más clara. None of my business significa no es mi asunto y no es mi negocio. O sea, ese dato no me genera ganancias, en ningún sentido.Entonces ya sabes la verdad: eres chismoso si lees y comentas noticias de este tipo:Que si la amante de Piqué se comió la mermelada que había en la nevera, como el barbarazo de la canción de Wilfrido... eso es asunto de ellos tres; porque, hasta donde ...
Te cuento un cuento,<br/> por Victorino Muñoz
158c, Rafael Victorino Muñoz

Te cuento un cuento,
por Victorino Muñoz

No sé qué dirán los poetas cuando les preguntan sobre su arte aquellas personas que no escriben. Yo, que no frecuento la lírica, sino la narrativa y el ensayo, me pregunto más bien por qué hay personas que no escriben. Y es que, puestos a ver, todo el mundo tiene una opinión sobre las cosas, los hechos, la vida, la política… tantos temas. Yo también; solo que expongo sobre el papel mis opiniones y no únicamente en conversaciones. Así que escribir no me parece nada raro, nada por lo cual tendrían que estar interrogándome. Lo mismo puedo decir del hecho de urdir narraciones, cuentos o novelas. Me parece la cosa más natural del mundo. Cuando nos reunimos con amigos, ¿qué otra cosa hacemos sino contar historias, aparte de emitir opiniones, como destaqué en el párrafo anterior? Y si va...