¿Y si Scherezade…?, por José Manuel Peláez
Manolo me invitó a su casa para probar su receta de calabacines rellenos con shitakes. Lo primero que hizo al llegar fue pedirme que no le molestara mientras rellenaba los calabacines porque esa labor exigía concentración. Entonces hice lo que hago siempre: reviso la biblioteca. Creo que conociendo lo que alguien lee conozco mejor a esa persona. Pero, claro, Manolo no es un hombre de reglas.La biblioteca de Manolo es tan variada como son sus preocupaciones y al lado del “Tratado de Tordesillas” se podía encontrar “La Montaña Mágica” de Mann. En un lugar destacado me topé con un grueso volumen de “Las Mil y una noches”. Me aseguré de que Manolo no me viera y lo abrí. Estaba plagado de anotaciones al margen: notas, preguntas, conclusiones y hasta chistes. Hubiera querido seguir husmeando, p...












