El viaje del polen,
por Jeraige Reinoso
De marzo a mayo, de verano a primavera, la naturaleza nos sorprende con la llegada progresiva del polen, del latín polvo fino, y lo primero que se nos viene a la mente es alergia y abejas. Cada grano contiene miles de corpúsculos microscópicos y nutritivos, lo que habla de la sabiduría de la naturaleza y de la elección de las abejas en la formación de la miel.El polen es un mensajero que viaja entre las flores y es particularmente rico en vitaminas del grupo B y vitamina C (12 mg/100 g), destacando además la presencia de minerales como el magnesio, el potasio, el calcio, el hierro y el silicio, así́ como de bioflavonoides (quercetina y rutina) y enzimas digestivas (amilasa y fosfatasa), 22 aminoácidos esenciales y 4% de fibra. De allí́ que el polen se convierta en alimento proteico para la...












