Posidonia, la selva del mar, por Lucy Gómez
Había una vez unas plantas en las orillas del Mediterráneo, ese mar donde vivo ahora. Se diferenciaban de las demás en que aguantaban el agua salada, y a lo largo miles de años, se extendieron y prosperaron.Les iba tan bien que se mudaron definitivamente de la tierra al mar.Y ahí siguen. Parecen unas inmensas cintas cimbreantes en el agua, desde la superficie hasta cuarenta metros de profundidad. Tienen todo lo que una planta terrestre posee para poder subsistir: hace la fotosíntesis, tiene raíces, hojas y flores, unas espigas que producen frutos flotantes, las olivas de mar. Son un caso excepcional. No existen en ningún otro océano.No sólo refugian a mil especies animales y alrededor de cuatrocientas vegetales, sino que atrapan más Co2 que la selva del Amazonas. Ocupan 34.000 kilómetros c...












