Jugar o no jugar, por Lucy Gómez
A mí me fastidia jugar. Cartas, ruleta, maquinita, tenis. Y ver jugar también. Es inútil, pero el ángel de los juegos nunca se me apareció. No se trata de un problema moral. Me parece perfecto que la gente se entretenga en algo y si a la vez apuesta, pierda o gane. Lo considero un asunto estrictamente personal sobre el cual no debo hacer juicios. El primer mandamiento debería ser no meterse en la vida de los demás.Lo que no comprendo ni siento es la pasión por pasarse horas tratando de adivinar números y probabilidades. Esa ansiedad por ganar y repetir. Las matemáticas nunca fueron mi fuerte. Y esa ansiedad termina en ludopatía en casos extremos.Si vamos a los deportes de acción, donde la gente se esfuerza por ganar partidos, ser más fuerte, más alto y ágil, tampoco. Lamentablemente, me ...












